Hola!!!!! FELIZ AÑO!!!!
Bueno, vuelvo por aquí, me he tomado un tiempito pero por ahora ya he vuelto. Las que siempre me leen y comentan se merecen la novela, así que aquí os la traigo, pero eso sí, tendréis que tener un poco de paciencia, pues todavía no he hecho los exámenes, y empiezo la semana que viene, así que voy a intentar subir siempre que pueda, yo creo que todos los días sacaré un ratito para subir, pero si algún día no subo espero que lo entendáis.
No lo hago más largo y aquí os dejo el cap:
pd: Inma, por si no lo has visto, mira tu blog:)
_____________________________________________________
Capítulo 7
Ya habían pasado dos semanas desde que Lali había comenzado a dar clase en la universidad, dos semanas desde que había llegado a la ciudad, dos semanas desde que se había marchado de Houston y dos semanas desde que había conocido a Peter.
La primera nevada del invierno había llegado, y fue una decepción para todos: apenas cuatro centímetros que dieron lo justo para fundirse, convertirse en hielo y volver las aceras resbaladizas. Las laderas tenían un aspecto moteado y triste, y los montes, amarillentos, estaban salpicados de montoncitos de nieve medio derretidos. Aunque en Forks casi siempre estaba lloviendo o nevando, esta vez ni si quiera había suficiente nieve para salir a jugar o para disfrutar de su contemplación.
-Pues a mí me parece perfecto-dijo Pablo, poniéndose una bufanda color azul oscuro alrededor del cuello mientras salía de su casa.-Me gusta que haga un poco de sol, no es algo que aquí se vea todos los días.
-Diría lo mismo si por lo menos calentara un poco...-añadió Peter.
-Vamos, no te quejes tanto-le dio un pequeño "empujón" con el hombro a su amigo.-Vamos a comprar esas cuatro cosas que quiere mi madre y por la tarde quedamos con los chicos, ¿Qué te parece?- Peter, como muchas noches y sobre todo los fines de semana o las fiestas, se había quedado a dormir a casa de Pablo.
-De acuerdo, pero nada de salir por la noche- le advirtió- tenemos un trabajo para el lunes.
-¡Mierda, se me había olvidado! Vale, vale, trato hecho.
Iban a entrar a una tienda cuando Peter se paró en seco. Sus ojos eran una mezcla alegría, de rabia, de confusión. Tenía a Lali a unos 10 metros, iba cargada con bolsas y había un hombre siguiéndola, muy pegado a ella y hablándole. Ella caminaba rápido, parecía que lo ignoraba, pero podía observarse algo asustada, aunque intentaba ocultarlo. No había demasiada gente por la calle, así que Peter no dudó en seguirlos con la mirada, asegurándose de que no se equivocaba en lo que iba a hacer. El hombre cogió a Lali por los brazos y la apretó contra una pared, y Peter no se paró a pensarlo ni un segundo. Echó a correr hasta llegar a su lado y con el puño golpeó la cara de aquel hombre, tirándolo al suelo. Era bastante delgado, vestía bastante desarreglado, olía a alcohol y su barba tenía un aspecto de unos 2 meses.
-¡Lárgate Jerry! Y no vuelvas a acercarte a ella o te juro que la próxima vez no dejaré que te levantes del suelo-el hombre como pudo se levantó del suelo y musitó un par de cosas antes de irse.- Tranquila, ¿estás bien?- ella asintió. Se le habían caído las bolsas de la compra, y se encontraba apoyada en la pared, sin dejar de observar como se marchaba aquel hombre.
-¿Lo-lo conoces?-preguntó
-Todo el mundo lo conoce aquí-dijo Peter mientras recogía las bolsas de la compra y se las daba- es un borracho que siempre anda por estas zonas, no tiene donde caerse muerto y dedica su tiempo a darles sustos a las mujeres, lo hace con todas. Pero no te preocupes, nunca ha llegado a hacerle más de lo que te ha hecho a tí a ninguna, además con un empujón podrías con él, y te aseguro que no volverá a molestarte.
-Genial, entonces he quedado como una tonta.
-Eres nueva aquí, no sabías de lo que era capaz, es normal que actuaras así- se quedaron observándose por unos segundos.
-Gracias-dijo al fin ella y esbozó una leve sonrisa. -Nos vemos el lunes- dio media vuelta para marcharse, aunque no muy decidida y Peter hizo lo mismo, pero entonces vio a Pablo hacerle señas con las maños y moviendo los labios "acompáñala". Peter se quedó pensando por unos segundos y dio media vuelta.
-¡Eh, profesora!-Lali se dio la vuelta, con las pesadas bolsas que llevaba en sus brazos-déjame ayudarte-dijo intentando cogerle las bolsas.
-No hace falta Peter, no eres mi criado ni nada por el estilo.
- Por favor, quiero ayudarte. Las bolsas te pesan y esta calle no es demasiado segura, déjame acompañarte a casa y te prometo que después me iré.
-Está bien-cedió al fin ella <<No pasará nada porque me acompañe hasta casa>> pensó.
__________________________________________________________
SE VIENEN PERSONAJES NUEVOS!
CHICAS, ME TOMO UN DESCANSO DE NOVELA, VIENEN ÉPOCA DE EXÁMENES Y NAVIDAD, TENGO MUCHÍSIMAS COSAS Y PENSABA CONTINUAR SUBIENDO TODO EL TIEMPO COMO SIEMPRE PERO YA ESCRIBO SIN GANAS. ESTOY ENFADADA, FIRMAN LAS 3 PERSONAS DE SIEMPRE Y YO ME TOMO LA MOLESTIA DE SUBIR, SACO TIEMPO DE DONDE NO TENGO PERO DESPUÉS TENGO 3 O 4 COMENTARIOS Y 50 VISITAS, NO ES JUSTO CHICAS. DE VERDAD QUE YA ÚLTIMAMENTE SUBÍA NOVE POR SUBIR. ASÍ QUE NADA, LO SIENTO Y GRACIAS POR LAS QUE HAN ESTADO SIEMPRE, Y POR VOSOTRAS VOLVERÉ EN UN TIEMPO A SUBIR, Y SEGUIRÉ LEYENDO VUESTRAS NOVELAS Y COMENTANDO.
NOS VEMOS! GRACIAS A LAS DE SIEMPRE Y ESPERO QUE ME ENTENDÁIS!
Capítulo 6
Peter le contó toda la situación a Pablo por la tarde en clase, a lo que él respondió con sorpresa. Pasó todo el día pensativo y pensó en llamar a Lali o en hablar con ella de alguna manera. Estaba algo desganado, no hacía mucho que la conocía, pero hacía tanto que no se ilusionaba con una chica que conocerla le había cambiado totalmente su estado de ánimo.
Para colmo del mal día que había tenido, la situación no mejoró cuando llegó a su casa, y se encontró a su padre tendido en el suelo. Estaba acostumbrado a esas situaciones, así que no se extrañó demasiado.
-Papá, levanta, vamos-musitó mientras lo levantó y pasó su brazo por la espalda, aguantando su peso. Lo llevó hasta el sofá y lo tumbó allí. Él, como de costumbre se quejaba. Peter suspiró y recogió la botella vacía del suelo. La tiró a la basura y tapó a su padre con una manta. Con un poco de suerte, no se levantaría en toda la noche.
Desde que murió su madre hace unos años, la vida de Peter no había sido demasiado fácil. Su padre nunca lo había superado y se había convertido en un adicto al alcohol. Si no hubiera sido por la paga que recibían de viudedad y horfandad y por la paga del paro que recibía su padre, hubieran acabado muriendo de hambre. El padre de Peter no hacía más que beber, y Peter había tenido que tomar las riendas de su "familia" y sacar a él mismo y a su padre adelante. Y la verdad era que desde aquel día en que perdió a su madre Peter era un infeliz, y de no ser por sus amigos y por la familia de su mejor amigo Pablo que lo cuidaban como a un hijo más (los padres de Pablo eran amigos de toda la vida de los de Peter) no sabe qué hubiera sido de él.
Estaba algo nervioso por ir a clase y verla, no sabía como reaccionaría ella y eso le hacía a él no saber cómo reaccionar. Su amigo Poli y él llegaron con tiempo para no tener que encontrársela ya dentro de clase, ya que ella era bastante puntual en sus clases. Se sentaron en la primera fila, como hacían siempre. Peter pensó que tal vez ella pensaría que él se sentaba en primera fila para incomodarla, pero pronto se quitó esa idea de la cabeza, cuando viera que en todas las clases lo hacía y viera sus calificaciones sabría que no es nada personal.
-¡Buenos días!-entró sonriendo y tan alegre como el primer día. Él pensaba que se sentiría cohibida, al saber que tenía como alumno a esa persona que le había contado bastante sobre su vida, y al no saber si lo habría contado por la clase o no. Pero no fue así, se mostraba de lo más natural. -Veamos, hoy sintiéndolo mucho toca empezar con la teoría-se escucharon resoplidos y abucheos- sí, sí, lo sé. También he sido estudiante y sé lo que eso supone. Pero antes de ponernos serios, como os dije, quiero conoceros un poco. Me gustaría que os presentarais, me dijerais si sois todos de aquí o de donde venís y algo más vuestro, para ir familiarizándonos. ¿Qué os parece? Bien, empecemos por allá detrás-dijo señalando a la última fila. Ella se encontraba de pie, apoyada en su mesa. Peter no podía dejar de observarla, era como si un imán le impidiera despegar su mirada de ella.
Todos fueron presentándose hasta que le tocó a la primera fila.
-Me llamo Pablo Martínez, aunque me llaman Poli. Tengo 26 años- Peter y Pablo eran de los más mayores de la clase, aunque todavía había gente que los superaba-ya que entré a la carrera por ciclo formativo-que dura más años que el bachiller-y... poco más. Soy de Forks y siempre viví en Forks-sonrió y Lali le devolvió la sonrisa.
-Perfecto Poli-respondió ella- Tu turno-se dirigió ahora a Peter y sus miradas se cruzaron por una milésima de segundo, hasta que él reaccionó.
-Um... me llamo Juan Pedro Lanzani, pero mejor Peter. También tengo 26 años y al igual que Pablo entré por ciclo formativo. También siempre viví en Forks.
Ella lo examinó por unos segundos, y entonces cotinuó.
-Muy bien chicos. Os tengo que confesar que no soy demasiado buena para los nombres, pero intentaré acordarme. Por suerte no somos demasiados en clase-un alumno levantó la mano- ¿Si?
-Cuéntanos algo de tí también-todos rieron y ella sonrió
-Tienes razón, yo también tengo que presentarme. Bueno, me llamo Mariana Espósito pero decidme Lali. Tengo 23 años y soy de Houston. Por motivos personales y laborales he venido a trabajar aquí-Lali intentaba a toda costa evitar la mirada de Peter, pero conforme pasaban los minutos se le hacía más difícil, y empezaba a sentirse algo incómoda.
Capítulo 5
Peter se encontraba en el trabajo, cansado y con ojeras de haberse acostado tarde discutiendo con su padre y pensando en sus cosas. Entonces recibió un mensaje de Lali, y automáticamente sonrió.
-¿Nos vemos hoy?
+Por supuesto preciosa, ¿A la misma hora que ayer?
-No, mejor a comer. ¿A las 3 has acabado de trabajar no?
Peter pensó por unos segundos, a las 5 tenía clase, así que tenía que pensar algo para decirle o no le daría tiempo. O simplemente decirle de una vez la verdad y sincerarse con ella.
Las horas, los minutos y los segundos hasta las 3 de la tarde se le hicieron eternos. Quedaron en otro bar, distinto al que trabajaba él y al que fueron a cenar la noche anterior. Este era un bar normal, sencillo, pequeño, donde vendían tapas, platos calientes y bocadillos nada más. Él llegó primero y se sentó en una mesa, y en cuanto la vio entrar por la puerta supo que algo no iba bien. No sabía por qué era, pero ella no estaba con su característica sonrisa, tenía rostro serio y apagado.
-Hola- le saludó ella y esbozó una leve sonrisa, pero no era su sonrisa.
-Hola, ¿estás bien?
-Vamos a pedir-musitó ella. Cuando les trajeron la comida, comenzaron a comer en silencio. Él no sabía qué decirle, qué preguntarle, estaba confundido.
-Y dime, a parte de trabajar en el bar, ¿qué haces normalmente en tu día a día?-él tragó saliva
-No sé.... lo normal supongo, nada en especial, ¿y tú?
-Y ¿has estudiado algo? tengo curiosidad, te gustaría algo antes de meterte a trabajar en el bar ¿no?-ella lo fulminaba con la mirada, y él comenzaba a sospechar que sabía algo, estaba distinta.
-Lali...-ella comenzó a mirar en su bolso y sacó una carpeta grande. La abrió y sacó una hoja, cuando se la mostró a Peter se quedó mudo. Había una foto con datos de él, con el nombre de la universidad y su curso.
-¿Cuándo pensabas contarme que eras mi alumno? ¿Creías que no iba a mirar mi lista de alumnos? ¿Creías que no te iba a ver en clase? ¿Me tomabas por tonta a caso, Peter?
-No es así, déjame explicarte por favor.
-No, no quiero explicaciones, me lo tendrías que haber contado Peter, yo confiaba en tí. No sé que esperabas conseguir de mí ¿sexo? ¿más información para dejarme en ridículo? ¿obtener los exámenes y después hacer copias? sólo espero Peter, que por lo menos seas buena persona y no hagas ni que me despidan, ni que mis demás alumnos se enteren de las cosas que te he contado-ella se levantó para irse, dejando su parte de cuenta en la mesa, él se levantó y la cogió antes de que se marchara.
-Déjame explicártelo, tienes que saber como han sido las cosas-un camarero se acercó en ese momento.
-Perdonad, pero no habéis pagado toda la cuenta.
-Tiene él el dinero-dijo Lali señalando a Peter, y aprovechó ese momento para escapar de él y marcharse. Él la vio irse en su coche, y en ese momento se dio cuenta de su error, tenía que habérsela jugado y haberle dicho la verdad desde el primer momento.
Os merecéis este capítulo, gracias!!
Capítulo 4
Peter decidió llevarla a un bonito restaurante. No era demasiado lujoso, pero era muy grande además de tranquilo, y la gente que trabajaba allí era muy agradable.
-Espero que tengas hambre, porque aquí cocinan cosas muy ricas. Además está muy bien de precio-le sonrió él.
Cuando entraron ella quedó observando el lugar.
-Me encanta Peter, un lugar así era justo lo que me apetecía.
-Perfecto-sonrieron los dos. Desde el primer momento en que se conocieron se dieron cuenta de la química que había entre ellos.
-Buenas noches ¿Saben ya lo que quieren tomar?-se acercó el camarero después de que ellos se sentaran y acomodaran.
-Mmm... para mí un lomo de merluza a la parrilla en salsa verde y patatas panadera.
-¿De beber?
-Una coca-cola, por favor
-Perfecto, ¿Para la señorita?
-Para mí lo mismo, y para beber ¿un nestea al limón puede ser?
-Por supuesto, enseguida se lo traemos-dijo el camarero antes de desaparecer. Peter miraba a Lali sonriendo.
-¿Qué?-rió ella
-Has pedido lo mismo que yo sin saber si quiera lo que es.
-¡Qué remedio! No me has recomendado nada, tendré que fiarme de tí-los dos rieron de nuevo-Y dime Peter... ¿vives con tus padres o vives solo?
-Vivo en casa de mis padres... todavía no me he independizado, pero está en mis planes de futuro hacerlo. Tengo pensado mudarme el año que viene cuando...-se puso nervioso-eh... cuando consiga el dinero de todo el año, llevo ahorrando mucho tiempo. Me quiero marchar de Forks, estoy cansado de estar aquí.
-Siempre está bien hacer planes de futuro, pero dime, ¿y qué harás? ¿Piensas irte a la aventura, sin saber si allí encontrarás trabajo?
-He ahorrado lo suficiente para comprarme un piso allí ytener al menos un mes para buscar trabajo. Lo único que quiero es irme a vivir a otro lugar, y empezar mi vida allí, un lugar en el que formar mi propia familia y criar a mis hijos. No quiero hacerlo aquí, y cualquier otro sitio de Nueva York me parece perfecto.
-Hablas como si no soportaras vivir aquí... yo pienso que no está tan mal-el camarero les sirvió-muchas gracias.
-A vosotros-respondió él.
-No es que no lo soporte, pero es... complicado-musitó- ¿Y tú? ¿Qué haces aquí? No me creo ese rollo de que es "por trabajo"-hizo comillas con los dedos- tiene que haber algo más. Me dijiste que querías tranquilidad, un lugar pequeño y alejado, alguna razón tiene que haber para eso.
Es... complicado-dijo ella imitándolo y los dos comenzaron a reír-Yo tenía un novio, llevábamos casi cuatro años. Me entregué a él lo más que se puede entregar una persona, le di todo e incluso dejé muchas cosas por él, pero él se portó muy mal conmigo. Y aún así yo llegué a arrastrarme y a humillarme, aunque sabía que él no lo merecía, pero yo lo quería demasiado. Después de romper, él continuó buscándome, hablándome... y al final comprendí que lo mejor para mí era no estar con él, alejarme lo más posible de su lado. Por eso me he venido aquí, necesitaba cambiar de aires, alejarme de mi vida anterior. Así que dejé todo allí, y aquí estoy-probó un bocado de la comida-esto está riquísimo...
-Hoy en el bar en que trabajo, cuando te fui a atender estabas discutiendo por el móvil, y parecías triste, ¿era él?-ella negó con la cabeza.
-Me cambié el número, no quería saber absolutamente nada de él y sabía que si no lo hacía me volvería a hablar, y yo no sabía si sería lo bastante fuerte para no hacerle caso. Cuando me viste hablando por el móvil discutía con mis padres, mi familia no sabe la razón por la que me fuí, les dije que me iba y nada más. Él... tenía un poder sobre mí, Peter. Podía hacer que yo hiciera lo que me pidiera, cualquier cosa-Peter tragó saliva.
-¿Alguna vez te... pegó? ¿O te obligó a hacer algo que no querías?
-Muchas veces me puso la mano encima-Peter apretó los puños y su mandíbula se tensó. A ella se le comenzaron a cristalizar los ojos-por eso tuve que irme, si no lo hacía me lo volvería a hacer. Podía hacerme cambiar de opinión en un instante, hacerme sentir culpable o darle la vuelta a la tortilla en unos segundos. Si no me iba, sé que volvería a hablarme, a enredarme, haría lo posible para volver a tenerme y cuando me tuviera...-comenzaron a salirle las lágrimas, y Peter sin dudarlo se puso a su lado y la abrazó.
-Shh, no me cuentes más, no importa, lo siento... perdóname de verdad, lo siento mucho...
-No-se limpió ella las lágrimas-perdóname tú a mí. Apenas te conozco y... te estoy contando mi vida y ni si quiera sé por qué, me has dado muchísima confianza desde el primer momento, yo no soy de contar mi vida a la primera persona que conozco, enserio. Y estoy aquí llorando y haciéndote pasar un mal momento... lo siento, Peter.
-Ey, soy un amigo, ¿no? en mí puedes confiar, siempre vas a poder confiar, no tienes que disculparte por esto... lo siento yo por preguntar de más, enserio-sus ojos no podían estar engañándola, cuando lo miraba sabía que en él podía confiar.-¿Quieres postre?
-No, estaba riquísimo todo pero no puedo más.
-Entonces vámonos-la agarró la mano, pagó la cena y se fueron de allí. La llevó a la playa que tenían justo enfrente, con un paseo muy iluminado y con muchas tiendecitas. Pasearon por allí, charlando y mirando cosas. Los dos se sentían muy a gusto, y no dejaban de reírse.
Después de un buen rato, ya eran las doce y tenían cosas que hacer, así que era hora de que se marcharan a casa. Peter llevó a Lali a la suya. Cuando bajó del coche él se quedó observándola.
-Lali...yo quería decirte algo...
-Dime-ella lo miró, con sus ojos color café brillando bajo la luna, mirándolo con esa carita. Había confiado en él, le había contado cosas personales y muy fuertes, no podía decirle la verdad. No podía fallarle de esta manera.
-Nada... que me lo pasé genial. Y que espero tener más días así contigo-ella sonrió, a él le gustaba tanto su sonrisa...
-Eres genial-se arrimó a él y lo abrazó-gracias por todo, Peter. Ha sido un milagro conocerte-él no pudo esconder su sonrisa y su rostro se iluminó. <<Un milagro>> pensó y no podía quitárselo de la cabeza, él pensaba lo mismo. Por lo menos podía olvidarse del infierno que tenía en su casa cuando estaba con ella, ella era increíble.-Buenas noches, mañana hablamos-le sonrió de nuevo ella.
-Buenas noches, que descanses-se dedicaron una última sonrisa y ella entró en su casa. Peter se pusó las manos en la cabeza y suspiró, arrancando después el coche, repasando cada momento de la noche, recordando lo a gusto que había estado.
Siento mucho no haber subido antes novela, pero estoy ocupadísima estos días y tengo muy poco tiempo, y sinceramente, con las pocas personas que firmaron tampoco me dieron ganas de subir capítulo. Lo siento por las que firmaron y gracias por estar siempre:)
Capítulo 3
Finalmente, Peter decidió ir a clase y enfrentar a Lali, asumiendo las consecuencias de lo que después de eso pasara. Entró con Pablo, mirando para todos lados. Realmente estaba nervioso. Ya había gente dentro de su clase, pero de ella no había rastro. Decidieron sentarse en la última fila a diferencia de siempre, que ocupaban la primera. Cuando Lali entró, Peter se puso tenso y Pablo le lanzó una mirada divertida y a la vez sorprendida, mientras observaba a Lali de arriba a bajo.
-No eres tonto eh pichón-musitó su amigo y Peter no pudo evitar mostrar una pequeña sonrisa.
-¡Buenas tardes!-dijo ella con voz firme y decidida, mirando por encima de las cabezas de sus alumnos.-Yo voy a ser vuestra profesora durante todo el cuatrimestre de derecho penal, y por suerte o desgracia para vosotros, también el cuatrimestre que viene os daré clase de medicina legal y forense. Aquí estoy para haceros saber que para lo que me necesitéis intentaré ayudaros, ya sea algún asunto de mi clase como de otra, de cosas personales o alguna ayuda con el trabajo de fin de carrera... lo que necesitéis.
-Además muy buena persona, me gusta para tí. ¿Cuántos profesores nos dicen eso?-Peter no podía dejar de mirarla, ella tenía algo que le enganchaba, que le atraía y le estaba gustando todo lo que conocía por ahora de ella, cada vez más.
-Me gustaría conoceros de manera individual, que me contaráis algo de vosotros y yo a vosotros de mí, por supuesto. No quiero que me veáis como una profesora. Todos somos una clase, y todos tomamos decisiones, cuando no os guste algo mío me lo podéis decir sin problema, cuando veáis que no me callo también-todos rieron- lo que queráis podéis comentármelo, pero aquí no manda uno, mandamos todos. Tenedlo claro. Y el próximo día nos conoceremos, pero hoy se que venís solo para que os presentemos la clase y os demos el horario, así que lo haré breve.-comenzó a copiar el horario en la pizarra que tenía frente a ella, haciendo además un pequeño esquema de lo que iban a dar durante el curso. No tardó demasiado en decir todo lo que tenía que decir y que los demás profesores lo habían hecho eterno.
Cuando dio por finalizada la clase todos comenzaron a salir, parecían contentos con la profesora. Y no era nada raro, era la profesora más agradable que habían tenido por el momento. Ella estaba recogiendo sus cosas de espaldas a la clase, así que Peter aprovechó para acercarse a ella, pero Pablo lo sacó fuera de clase del brazo.
-¿Estás loco? ¡aprovecha! no se ha dado cuenta de que estabas en clase, tienes la oportunidad de pasar un buen rato con ella, de charlar o... de lo que tú quieras, pero no lo desaproveches. Espérala donde te ha dicho, actúa como si nada, y cuando encuentres el momento díselo-Peter se quedó pensando unos segundos y entonces asintió, le dio la mano y un pequeño abrazo a su amigo.
-Gracias Poli
Después de eso, Peter fue a su coche lo más rápido que pudo y antes de que saliera Lali, y la esperó ahí. Cuando la vio salir sonrió, y tocó la bocina para que ella lo viera. Cuando entró al coche lo saludó.
-¿Como estás?-preguntó ella con su característica sonrisa
-Muy bien, ¿cómo te fue tu primer día?
-Creo que bien
-Estoy seguro de que sí-sonrió él.-¿A dónde le apetece a la señorita que vayamos?
-Eres tú el que vives aquí, ¿no? sorpréndeme, venga-los dos se dedicaron una sonrisa y Peter arrancó el coche. No sabía donde iba a llevarla, pero desde luego sabía que iba a sorprenderla.
Capítulo 3
-¿Y tú?-preguntó ella al ver que no obtenía respuesta.
-¿Y yo que?
-Este es tu trabajo, ¿pero haces algo más? ¿has estudiado algo?-Peter tragó saliva
-¡Peter, te necesitamos por aquí!-gritó Fede y Peter no podía habérselo agradecido más.
-Tengo que ponerme otra vez a trabajar, ya hablamos ¿si?
-Si quieres cuando acabemos los dos de trabajar quedamos y me enseñas un poco esto, no conozco nada ni a nadie. Me vendría bien tener un amigo. Yo soy Lali, por cierto.
-Está bien Lali, entonces, ¿Quedamos después de clase? O sea, de que tú des tu clase, quiero decir. ¿A qué hora terminas?
-Hoy tengo de 7 a 9, con el último año.
-Mierda-susurró Peter, justo hoy que la acababa de conocer le daría clase, descubriría que es su alumno y no querría que se vieran fuera. Pero no podía salir antes del trabajo, no podía permitírselo-yo también termino a las 9 hoy.
-Perfecto, quedamos aquí en el bar, vengo a por tí.
-Em... mejor voy yo a la universidad a por tí, ¿vale?
-Bueno, como quieras. Te apunto mi número-él le dio un papel y un boli y lo apuntó-nos vemos después Peter, ves a trabajar que no quiero que te metas en líos por mí- "Si tú supieras" pensó él.
-Un placer conocerte-le sonrió y ella le devolvió la sonrisa.
Peter estuvo trabajando, y Lali y él se lanzaron un par de miradas y sonrisas. Cuando ella dejó el bar, Peter llamó a Pablo diciéndole que pasara a por él cuando terminara del trabajo, ya que tenía que contarle algo.
Pablo entró al bar y como siempre saludó a Federico y después a Peter.
-Nos vemos mañana Fede-se despidió Peter.
-Hasta mañana Petercín-Fede conocía a Peter desde hacía años, para él era un hermano pequeño y siempre lo llamaba así para molestarlo.
Peter y Pablo salieron del bar, y fueron a dar una vuelta caminando.
-¿Y? cuéntame, todavía tenemos un rato antes de clase
-¿Recuerdas la chica nueva que llegó a Forks hace poco?-Pablo asintió-ha estado hoy en mi bar, la he atendido y he charlado con ella.
-¡¿No?!-exclamó Pablo sin poder creérselo- ¡Dime que te ha dado su número!-yo asentí sonriendo-¡Vamooooos!
-Pero no acaba aquí-Pablo puso los ojos como platos-¡no capullo, no pienses mal! no me refiero a nada de eso. ¿A qué no sabes donde trabaja? es nuestra profesora, no me preguntes que clase da, pero me dijo que daba clases a los alumnos del último año de criminología.
-No me lo puedo creer... ¡Tanta casualidad!
-Demasiada, porque además nos da clase hoy justo que la conocí.
-¡Joder, qué fuerte! ¿Y si hoy te saltas esa clase y así puedes estar después con ella sin que ella se entere?
-¡No! Al final tendrá que enterarse y no quiero tener que esconderme, además quiero verla como es con sus alumnos. Quiero volver a verla a ella.
-Te ha gustado, eh.
-Es una mujer muy especial, no se estaba hablando con ella como si la conociera...además de que es preciosa, como persona es muy especial, de verdad. Y tú sabes los años que hace que no estoy con una mujer en serio y que no... me gusta alguien. A ver, todavía no me gusta porque acabo de conocerla, pero lo poco que se de ella me ha encantado Pablo.
-¿Y qué piensas hacer?
-Ese es el problema... no tengo ni idea.