jueves, 13 de febrero de 2014

Novela: "Amor prohibido"


Chicas no tengo perdón eh, disculpadme pero estos días son mortales, salgo a las 8 de la mañana de casa, vengo a casa me hago la comida y me vuelvo a ir y hasta las 10 y media de la noche no llego. Y llego agotada, como comprenderán... me da tanta rabia no sacar más tiempo para subir, pero enserio que apenas tengo tiempo y cuando estoy en casa estoy agotada y me voy a dormir jajaja ya tengo pensada y programada la próxima novela para que no me pase esto y no estar tantos días sin subir, pasa que esta todavía no la tengo escrita. Bueno, espero que dentro de lo que cabe me entendáis.
GRACIAS por las firmas y a las que están siempre!





Capítulo 18

-Te quiero, voy a dejar mi trabajo-Peter se alejó de ella, para mirarla a la cara.

-¿Qué estás diciendo?

-Que te quiero Peter, que te quiero y no puedo ni quiero esconderlo más. Y si para que estemos juntos tengo que dejar mi trabajo lo haré-Peter la miraba estupefacto. Le pasaban tantos pensamientos por la cabeza. Peter miró a su jefe, que los observaba, y él le hizo una señal como que se podía marchar. Era amigo de Peter desde hacía años, así que no le importaba dejarlo librar ciertos días.

Peter y Lali salieron, y se sentaron en un pequeño banco frente a un parque.

-¿Qué te ha hecho cambiar de opinión? hace dos días no querías saber nada de mí, ni que nos vieran juntos.

-Me estaba engañando a mí misma Peter, no quería reconocerlo, quería pensar que no sentía nada por tí, que simplemente era una atracción que se me pasaría. Lo he pasado muy mal en mi última relación y no quería volver a pasar por lo mismo. Pero dios, eres tan distinto a él, tú no me harías daño, lo sé, al menos no voluntariamente. Quiero estar contigo-le agarró finalmente la mano-bueno... sólo estoy hablando de mí, tal vez tú no quieras, también tienes que decidir...

-¿Estás de broma?-le agarró la cara con las dos manos- estoy locamente enamorado de tí, Lali, lo sabes. Claro que quiero estar contigo, no sabes lo que esperaba este momento-y sin contener más esas ganas que tenían, sus labios se encontraron. Se besaron apasionadamente, con ganas, con fuerza, como si no tuvieran mucho tiempo. Peter se apartó de nuevo- pero no quiero que dejes tu trabajo-Lali abrió los ojos como platos.

-¿No estarás pensando en dejar tu los estudios?

-No me gustaría, pero si es necesario...

-Ni lo pienses Peter, no, eso sí que no lo voy a permitir.

-Entonces sólo queda una solución, llevar lo nuestro en secreto. 

-Pues empezamos bien besándonos en el banco de un parque con la gente pasando-los dos rieron. Lali abrazó a Peter, refugiándose en su pecho. Suspiró.-tenía tantas ganas de poder hacer esto...de sentir tu perfume.

-No quiero perder más tiempo, quiero disfrutar contigo todo lo que pueda. No te voy a hacer daño nunca, y vamos a ir poco a poco, ¿vale? a llevarlo con calma y con cuidado, y si nos descubren... bueno, pues ya veremos que hacemos-Lali sonrió ampliamente y le dio un pico.

-¿Vamos a mi casa?

Cuando abrieron la puerta, se encontraron en el sofá a Pablo y Euge.

-Bueno... qué raro vosotros dos juntos-musitó Peter y Pablo se volteó rápidamente, sorprendido por oír la voz de Peter. Lali y Peter estaban sonrientes, y Pablo y Euge sonrieron igualmente al verlos.

-¿Qué nos hemos perdido amiga?-preguntó sorprendida. Los dos se miraron.

-Vamos a intentarlo-anunció Lali y la otra pareja sonrió.

-¡Enhorabuena!-se alegraron los dos y los abrazaron-¡esto hay que celebrarlo! ¿Qué os parece si cenamos juntos esta noche? Los cuatro, tipo parejitas-propuso Euge, sonriendo.

-Ey, pero tenéis que saber una cosa, ni ella va a dejar su trabajo ni yo de estudiar, vamos a llevarlo en secreto.

-¡Un amor clandestino, qué bonito!-dijo Euge mordiéndose el labio inferior.

Y esa noche, cenaron juntos, entre risas, chistes, y mucho, mucho amor.


sábado, 8 de febrero de 2014

Novela: "Amor prohibido"




Capítulo 17

-Tenemos que hablar- Le mandó en un mensaje Lali a Peter

+¿De qué tenemos que hablar?

-¿Podemos quedar en algún momento del día que puedas en algún sitio?-Lali se encontraba tirada en su sofá, hoy no le tocaba trabajar, simplemente adelantar cosas en casa. Entonces tocaron al timbre.

-Pablo-dijo sorprendida.

-¿Está Euge?

-Sí, esta arriba, pero está durmiendo...

-Lo sé, vine a darle una sorpresa, no sabía que venía

-Ah, pasa pasa. Pero te aviso que no tiene muy buen despertar-dijo y comenzó a reír, pero Pablo no rió.

-No creo que vaya a asustarme. Con tu permiso...

-¡Pablo!-él se volteó-¿Por qué me odias tanto?-y algo en la cara de él cambió- Al margen de que sea tu profesora, como persona. ¿Qué he hecho tan mal contigo? Eres el novio de mi mejor amiga, me gustaría saberlo-Pablo ahora rió.

-No te odio, ni si quiera me caes mal, simplemente no me gusta lo que haces. Peter es un hermano para mí, no sé exactamente que te pasó, pero se que te hicieron daño. Pero él también lo ha pasado muy mal, Lali, y no me gusta ni que jueguen con él ni que lo hagan sufrir, sea quien sea.

-Te entiendo, yo con Euge haría lo mismo. Pero debes saber que yo no quiero hacer daño a Peter y que no estoy jugando con él.

-Sé que eres buena persona Lali, y que no quieres hacerle daño, pero que no quieras no significa que no se lo estés haciendo-Sin decir nada más, Pablo subió las escaleras y dejó a Lali, pensativa. Ella miró su móvil y después de lo que le había dicho Pablo, le escribió finalmente:

-Olvídalo, tienes razón, no hay nada de que hablar.

+¿Me quieres volver loco, Lali? ¿De qué va todo esto, estás jugando conmigo?

-¡Todo lo contrario Peter! si te digo que lo olvides es precisamente porque no quiero volverte loco, ni que pienses que juego contigo.

+Eso es imposible, me vuelves loco sin ni si quiera decirme nada-Lali suspiró, con una mezcla de emociones en su cuerpo. En parte se sintió mal, pero también bien, por saber que volvía loco a Peter. No supo que contestar, lo estuvo pensando unos minutos. Se le pasaban tantas cosas por la cabeza en ese momento, tantas locuras... Fue a su habitación, se vistió, se cepilló los dientes, se peinó el pelo y se puso perfume. Se pegó un último repaso frente al espejo, y entonces se marchó, agarrando su abrigo.

Se montó en el coche y lo arrancó.. Cuando llegó, paró el coche, y se miró a su espejillo, repasándose levemente el brillo de labios y examinándose los dientes. Bajó del coche, y firme, entró en aquel lugar. Al escuchar el sonido al abrir la puerta tan fuerte, Peter se dio la vuelta, se sorprendió mucho de verla ahí. Ella sin pensarlo dos veces fue hacia él, y lo besó, de la manera más apasionada que nunca había besado a nadie. Peter no entendía nada, pero tampoco le importaba.

-Te quiero, voy a dejar mi trabajo.

domingo, 2 de febrero de 2014

Novela: "Amor prohibido"

Chicas lo siento, pero tuve un finde romántico con mi novio por nuestro aniversario, me tocaba unos días de relax después de los exámenes, espero que lo entiendáis:)
Aquí os dejo el cap, aviso que se vienen muchas cosas. Gracias por leerme, besos!!!!





Capítulo 16

-Ey, amiga-la abrazó- ¿qué pasa?

-Mi vida pasa Euge, nada me sale bien.  Sabes lo mal que lo he pasado con el imbécil de mi ex-Euge asintió-sabes que me he venido aquí para hacer vida nueva, para alejarme de él y olvidarme de todo el daño que me hizo. Y entonces conozco a Peter...y todo cambia-Euge le agarró la mano

-No tiene nada de malo que te enamores, Lali. No todos son igual, Peter es buena persona, y él no va a tratarte mal.

-Eso ya lo sé, no es porque sea malo Euge. Pero yo no quiero, no quiero enamorarme, no quiero anclarme de nuevo a una relación, y te juro que cada vez me cuesta más verle, cada día que pasa me duele más no hablar con él o estar con él, y me cuesta evitarlo.

-No quieres que te hagan daño, esa es la cuestión. Tienes miedo, eso es todo, pero te encantaría estar con Peter.

-Euge, creo que te olvidas de un pequeño detalle, es mi alumno. Y hoy un compañero suyo dijo delante de toda la clase que qué hice el fin de semana, que se rumorea que estuve con un alumno-Lali se secó una lágrima que le recorrió la mejilla-no supe reaccionar, fue horrible. ¿Tú o Pablo habéis dicho algo?

-Lali por favor, sabes que no. La gente habla mucho, habrán inventado eso para hacer correr el rumor, eres muy joven para ser profesora y eso obviamente les llama la atención a tus alumnos, e  inventan. No pueden saberlo. Y te recuerdo, amiga, que Peter sólo va a ser tu alumno durante este año, después ya no. Y sabes tan bien como yo que Peter es lo mejor que te podría haber pasado, él no va a hacerte daño.

-No sé Euge...  también es duro todo esto, nunca he estado tan alejada de mi familia ni he sido tan independiente, con mis hermanos casi no hablo, no sé si estoy tomando las decisiones correctas.

-Con el tiempo verás si tus decisiones han sido las correctas, pero si te equivocas estás en todo tu derecho de hacerlo y de rectificar. Hay que equivocarse para aprender Lali, y tienes que ser feliz con tus errores y tus aciertos. Tus hermanos te aman, igual que tus padres, siempre van a estar contigo, tomes las decisiones que tomes, y tus amigos también. Y yo podré dejar que caigas, pero te levantaré siempre-Lali la abrazó-te mereces ser feliz, La, siempre has buscado el lado bueno de las cosas, y un día cambiaste. Yo estaba contigo cuando te hicieron daño, pero no porque te hayas encontrado en tu vida con una persona tan mala, tienes que dejar de ser tú, quiero a mi Lali al cien por cien.

-Gracias Euge, por estar siempre-la abrazó y se frotó la cara-venga, que ya es tarde, tienes que arreglarte para ir con tu novio-sonrió

-No vamos a quedar, hoy me quedo contigo aquí

-¿Qué? ¡No Eu, ve y disfruta con él, enserio yo estoy bien!

-Lali, La-le puso la mano en la pierna- me voy a quedar contigo, digas lo que digas. Me apetece más estar aquí con mi mejor amiga, comiendo helados y viendo una comedia romántica, como en los viejos tiempos-sonrió

-Eres genial, ¿lo sabías?

-Sí, me lo han dicho varias veces, pero tú lo eres más. Y quiero que sepas que voy a estar siempre contigo, y voy a apoyar todas tus decisiones, hagas lo que hagas.

-Lo sé. Gracias por alegrarme la mierda de día que he tenido hermana-la abrazó nuevamente, y pasaron la noche entre risas y charlas, Lali se fue a dormir feliz, con la fuerza necesaria para afrontar lo que le viniera al día siguiente.

martes, 28 de enero de 2014

Novela: "Amor prohibido"




Capítulo 15

Lali y Euge estuvieron charlando durante un buen rato, hasta que finalmente, Euge se fue con Pablo. Lali se acostó pensativa, pero no se sentía culpable, pues ella se sentía igual que Peter, y si pudiera faltar a su trabajo también lo haría por no verlo a él.

Al día siguiente, Lali fue a clase, y para su sorpresa y por desgracia para ella, Peter estaba allí.

-Eh, profe-dijo un alumno- ¿Qué tal tu fin de semana? Por lo que parece muy bien ¿no?-Lali se puso pálida, no entendía nada, había estado el día anterior en clase y no le habían comentado nada. Miró a Pablo y a Peter disimuladamente, estos la miraban sorprendidos. Lali sonrió, despreocupada, para que no se le notara.

-Lo que haya hecho o deje de hacer no es asunto tuyo, Lucas.

-Eso está claro señorita, pero por lo que dicen lo pasaste muy bien-rieron unos cuantos.

-¿Y qué dicen exactamente?

-No sé, cuéntanoslo tú, creo que a todos les gustaría saberlo-todos dijeron que sí al unísono, excepto unos cuantos que no entendían nada y por supuesto Peter y Pablo. Lali se apoyó en su mesa, mirando a la clase, con los brazos cruzados.

-Cuéntanos tú, que parece que sabes más que yo-Lali no sabía exactamente lo que sabía, y quería saber qué era lo que sabía, pero por otra parte estaba muerta de miedo por escuchar lo que no quería escuchar.

-Bueno... yo no, pero por ahí dicen que te llevas muy bien con un alumno, demasiado bien, ya me entiendes-Lucas le guiñó un ojo y todos hicieron el típico sonido de <<uhhh>>. Lali tragó saliva, y volvió a mirar con disimulo a Peter y a Pablo. No sabía qué hacer, ni cómo reaccionar.

-Me importa poco lo que digan de mí, ni te imaginas cuantos rumores saca la gente. Comencemos la clase.

-¡Eh, ahora decid quien es el alumno, Lucas! -dijo otra alumna.

-Eso ya no lo sé, lo siento preciosa, no tengo tanta información.

-¿Y no será que te gustaría ser a tí ese alumno Lucas? -dijo Peter y todos rieron.

-Ya saldrá todo, tiempo al tiempo-dijo Lucas. Lali dio la clase de la manera más normal y natural que pudo, ya que pensaba que si echaba a Lucas de clase o lo mandaba al director estaba dándole demasiada importancia a lo que decía, y no quería que pareciera eso. Cuando terminó la clase, Lali salió lo más rápido que pudo, ni si quiera fue a la sala de profesores. Aunque lo hubiera negado y  no tuvieran pruebas, se sentía avergonzada y humillada. Y también estaba muy enfadada.

-¡Profesora! ¡Ey! ¡Lali!-Lali se volteó

-Peter ¿qué demonios quieres? Nos van a ver juntos, y van a saber que eres tú el alumno. Déjame-Peter se puso delante de Lali.

-Eh, sólo quiero decirte que ni yo ni Pablo hemos dicho nada.

-¿Y me puedes explicar como se han enterado? ¿Sabéis algo?

-Nos habrán visto en la discoteca, o subirnos a un taxi, yo que sé. Yo no dije nada, ¿vale?

-Vale, pues si no quieres que digan nada más, mantente alejado de mí.

Cuando Lali llegó a casa, Euge se le tiró encima.

-¡Tengo que contarte algo!

-¿Qué pasa?

-¡Estoy de novia con Pablo!

-¿Qué? ¡Enhorabuena amiga! ¡Me alegro mucho!

-Sí... pero... no sé que vamos a hacer, en una semana me vuelvo a Houston, yo... no sé si sabré llevarlo, ni él tampoco. Así que estoy feliz y triste a la vez. Ya veremos que hacemos, por ahora quiero disfrutar lo que me queda aquí, con mi hermana del alma y con mi novio-sonrió y abrazó a Lali-¿Tú que tal el día?-Lali miró a Euge a los ojos, y de la nada rompió a llorar.

-No puedo más.

lunes, 27 de enero de 2014

Novela: "Amor prohibido"

Chicas siento la tardanza pero el viernes acabé exámenes y me tomé el fin de semana libre para mis cosas, que hacía tiempo no lo hacía jajaja
Besos!




Capítulo 14

Los días iban pasando, y la relación Peter-Lali seguía igual, ella lo trataba como a cualquier otro alumno, era simpática con él, pero cordial, como cualquier profesora con sus alumnos. Al contrario que Pablo y Euge, que se veían prácticamente todos los días, y cada día que pasaba estaban mejor. Habían llegado a tener en poco tiempo una gran confianza, y todavía no estaban juntos aunque llevaran vida de novios, pero los dos tenían en mente esa opción. Cuando Lali llegó a clase, se percató enseguida de una cosa: Peter no estaba allí. Estuvo toda la clase pensando si estaría enfermo, o si simplemente no querría ir, todavía no sabía como se tomaba él de enserio sus estudios. Cuando terminó la clase, se acercó a Pablo.

-Dile a tu amigo que vaya con cuidado con las faltas, en mi clase sólo faltó una vez pero no sé en las demás. No me gustaría que suspendiera por eso.

-Lali, Peter nunca falta a clase, y desde que yo tengo uso de memoria nunca ha faltado. Hoy es la primera vez, si no ha venido tiene que tener una buena razón.

-¿Y tú no la sabes? Eres su mejor amigo

-Claro que la sé

-¿Y? Dime entonces

-Eso es cosa suya, cuando vuelva él si quiere que te lo explique-Pablo no dijo nada más y se fue. Lali estaba segura de que estaba resentido con ella o le tenía cierta rabia, Euge siempre le había dicho lo bromista, simpático y divertido que era Pablo, y cada vez que Lali hablaba con él sentía todo lo contrario. Seguramente sería por el tema de Peter, pero no entendía por que se hacían tanto drama.

Cuando Lali salió de dar clase, fue a la máquina de cafés a comprarse un capuccino y entró a la sala de profesores.

-Sí, la verdad es muy raro, ¿Deberíamos llamar a su casa?-escuchó decir de uno de sus compañeros de trabajo, Enrique.

-Yo me esperaría a ver si mañana aparece, la situación en su casa como bien sabemos no es buena, y tal vez llamando le causamos más problemas-añadió Rosa.

-¿Qué ocurre?-preguntó Lali al ver a varios profesores reunidos, hablando.

-Oh, no es nada grave Lali, almenos eso pensamos-continuó Martín-lo que ocurre es que hoy me tocaba cuarto a primera hora, el grupo 8 concretamente, el que tú acabas de tener.

-Sí ¿y qué pasa?

-El alumno Juan Pedro Lanzani, no se si sabrás quien es- <<si yo te contara>> pensó Lali- aquí lo conocemos todos desde hace muchos años, y jamás faltó a ninguna clase. Es un muchacho muy estudioso y tiene muy buenas calificaciones además. Estamos pensando qué puede haber pasado para que no venga, y barajando la opción de llamar a su casa-Lali ahora sí que estaba preocupada.

-¿Y por qué no llamamos? Es lo que se suele hacer en estos casos, ¿no? Y personalmente considero que es lo mejor, para salir de dudas.

-Eso queríamos hacer, pero Juan Pedro sólo vive con su padre, viudo y con problemas con el alcohol. Digamos que es Peter el que cuida de él, más que al revés. Así que tal vez llamándolo solo le causaríamos más problemas-intervino ahora Rafael-compañeros yo tengo que marcharme, aquí acabé mi turno, mañana me informan de su decisión. Buenas tardes-cogió sus cosas y se marchó.

-Yo también terminé por hoy-dijo Lali, cogió su bolso y su chaqueta y abandonó la sala de profesores, acelerando el paso. Cuando subió al coche dejó todas sus cosas en el asiento del copiloto y arrancó. Se imaginaba tantas cosas que podían haberle pasado a Peter, que no quería ni pensarlas. Frenó el coche en seco, frente a la casa de Peter, se puso su chaqueta y bajó. Cuando llamó al timbre, sólo rezó por qué Peter estuviera ahí, si no lo encontraba en casa no sabría qué hacer, ni dónde buscar. Al verlo ahí, atendiendo la puerta, sintió un gran alivio y el nudo de su estómago se deshizo. No tenía mala cara, pero sí parecía algo desanimado o decaído.

-¿Qué haces aquí?-preguntó él al ver que Lali no decía nada.

-Ve-venía a asegurarme de que estabas bien, escuché a los profesores decir que tú nunca has faltado a clase. ¿Por qué no has venido?

-Asuntos personales.

-Peter, vamos, soy tu amiga

-¿Mi amiga?-Peter rió y Lali supo que eso tampoco era así.

-¿Puedo pasar?-hizo intención de entrar y él bloqueó la puerta.

-Será mejor que no, está mi padre-Lali no sabía qué decirle o qué no decirle. Aunque había visto a Peter no se había quedado más tranquila, ni había encontrado respuestas. No sabía qué hacer, pero sí sabía que no quería marcharse de ahí ni irse así.-Si me disculpas profesora, tengo que hacer muchas cosas. Gracias por preocuparte, adiós-cerró la puerta antes de que Lali pudiera decir nada. "Profesora", pensó, ni si quiera la llamó por su nombre.

Cuando Lali llegó a su casa estaba Euge todavía, lo cual le extrañó mucho.

-¡Hola amiga!

-Hola-medio-sonrió Lali-¿Hoy no has quedado con Pablo?

-Sí, me va a invitar a cenar-sonrió ampliamente Euge-en un rato me voy. ¿Me ayudas a arreglarme ahora después?

-Claro-dijo tirándose al sofá y Euge la notó más seria de lo normal.

-Ey, ¿qué ocurre?-Lali suspiró.

-Peter hoy no fue a clase, y estuve escuchando a mis compañeros decir que él jamás faltó. Fui a su casa por si le había ocurrido algo, me preocupé bastante, pero no me dijo nada, y tampoco entendí nada. Me quedé peor de lo que estaba-Euge miró para el otro lado y Lali se incorporó.

-¿Tú sabes por qué no vino no?-Euge la miró y volvió a apartar la mirada.

-¿Yo? Yo no-dijo y se levantó del sofá. Lali la siguió.

-¡Eugenia!

-Está bien...-dijo volteándose para mirarla- sí que lo se

-¿Por qué no me lo quieres decir?-se extrañó Lali- siempre me lo has contado todo.

-Porque es por tí, La, y le prometí a Pablo que no te lo diría. Peter no fue a clase por tí-por lo que Lali sabía, a Peter le gustaba bastante, ya que él le dijo que sintió cosas la noche que se acostaron, pero no se había hecho ni la mínima idea de que a él le afectaba estar con ella tanto, tanto para interponer a ella ante sus estudios, que siempre había sido lo que más le había importado, su principal objetivo.

martes, 21 de enero de 2014

Novela: "Amor prohibido"



Capítulo 13

El sonido del timbre los despertó. Lali se levantó sobresaltada, miró a Peter y salió volando de la cama.

-¡Oh, dios mío, nos hemos dormido! ¡Vístete!-dijo mientras ella se ponía la ropa del pijama- por favor que no sea mi familia-susurró bajando las escaleras- por favor...

-¡Lalita!-entró sonriente su amiga Eugenia. Lali suspiró de alivio.

-Menos mal que eres tú, pensaba que serían mis padres...

-Tranquila, sólo son las 10 de la mañana. He venido para descansar un rato.

- Me dijiste que vendrías en un rato cuando me fui de la discoteca ¿No has dormido nada?-preguntó sorprendida-Euge, ¿donde has estado?

- No quería molestaros. Pablo y yo nos hemos ido a pasar la noche a un pequeño apartamento que tienen sus padres, ha sido una de las mejores noches de mi vida La, que bien lo he pasado. Sólo te digo que no he dormido nada-rió- ¿Y tú, como te ha ido la noche?-preguntó canturreando

-Hola, Euge-bajó Peter las escaleras, con cara de dormido y el pelo despeinado.

-Uh, ya veo que fue muuy bien. Hola Pit-los dos sonrieron.-Bueno, yo me voy a tumbar un rato ¿si? más tarde nos vemos.-Lali cerró la puerta, bostezó y subió a su habitación. Peter la siguió.

-¿Puedo quedarme contigo? ¿puedo dormir un poco más ?-Ella se puso tensa y se sentó en la cama.

-Peter... sí puedes, pero yo no quiero que te confundas. Ayer nos acostamos y me gustó mucho, no te voy a mentir, y también quiero que te quede claro que jamás me acosté ni tuve nada con ningún alumno. Pero no va más allá de esto, yo no busco nada más.

-Osea, ¿me estás diciendo que nunca hiciste eso con ningún otro alumno, y te juegas tu puesto de trabajo simplemente por tener sexo? ¿Me vas a decir que no sentiste absolutamente nada ayer? Incluso estuvimos charlando, los dos nos contamos cosas muy personales, me dijiste que te doy mucha confianza, ¿pero no soy especial para tí? ¿no sientes nada?-Peter buscó la mirada de Lali

-Así es, no siento nada mas allá del cariño. Te aprecio, de verdad, y te has portado genial conmigo, y si que es verdad que desde el primer momento me has dado mucha confianza, pero nada más. Yo no siento nada por tí-Peter sintió un fuerte pinchazo en el pecho, un pinchazo que se convirtió en enfado.

-Está bien, así que sólo era sexo...-dijo incrédulo-pues nada, cuando la profesora quiera sexo, que me llame entonces, ¿van así las cosas contigo Lali? dime, ¿así es como son las cosas?

-Yo nunca te he dado falsas esperanzas, Peter. En ningún momento te he prometido nada ni te he regalado la luna, todo te lo has imaginado tú. Había una atracción física enorme, los dos lo sabíamos y esto tenía que pasar tarde o temprano, pero no había nada más, por lo menos por mi parte-ella evitaba a toda costa mirarlo a los ojos. Él respiró hondo.

-Está bien, me he hecho yo una idea equivocada de tí. Perdóname entonces-Peter recogió su abrigo- nos vemos en la comida. Adiós-y se marchó, sin decir nada más.

Lali intentó volver a dormir, pero no pudo dejar de dar vueltas en la cama y la cosquillas del estómago no la dejaban relajarse. Así que se puso a hacer cosas. Hizo su cama, ordenó su habitación y se puso a hacer tareas de la casa. Cuando terminó se fue a la ducha. Se puso unos vaqueros, una camiseta de tirantes gris con una camisa encima a cuadrados beis y rojos. Calzó unos botines grises del mismo tono que su bufanda y finalmente se hizo una cola alta. Fue a despertar a Euge y una vez despierta, ésta hizo lo mismo. Se fue a la ducha y se puso una camiseta negra con brillos, unos leggins rojo eléctrico y unos tacos negros, modelo Ricky Sarkany. Finalmente llevaba una chaqueta de cuero negra, con un pañuelo rojo al cuello y se hizo unas pequeñas ondas en su pelo rubio. Poco antes de salir de casa, los padres y la abuela de Lali fueron a por las chicas a casa, y de ahí al bar de Peter. Allí ya se encontraban Pablo y Peter, y los saludaron al llegar. Pablo y Euge se sonrieron, y se dieron los dos besos muy cerca de la comisura de los labios. En cambio, Peter y Lali se saludaron muy fríos. Aún así, el día pasó bien y los dos intercambiaron palabras varias veces, además de que se rieron mucho y lo pasaron muy bien  con la familia de Lali, pero era más que nada porque no se notara tensión.

-Bueno hija, cuídate mucho por favor. Estás más delgada. Peter cuídala por favor y asegúrate de que come bien-Lali miró a Peter, y apartaron la vista, algo incómodos.

-Mamá, me se cuidar sola.

-Cariño-dijo ahora su padre- te esperamos pronto por allí ¿si? tus hermanos también tienen muchas ganas de verte, de veras.

-Dame un abrazo, bonita-se arrimó su abuela-se nota que ese chico te quiere mucho, puedo verlo en sus ojos-le susurró al oído y Lali sintió una punzada de dolor que recorrió todo su cuerpo.

-Eugenita, nos vemos pronto en casa, hasta entonces pasadlo bien aquí juntas y cuídate tú también hija. Y Peter, cuando venga mi hija a Houston espero que vengas con ella. Nos gustaría mucho verte por allí-abrazó a ambos y se fueron.



-Chicos, me tengo que ir a casa a adelantar cosas, y por lo que sé vosotros tenéis un buen trabajo para hacer-dijo refiriéndose a ellos.

-Mierda, el trabajo-dijo Pablo.

-Joder, se me había olvidado.

-No te preocupes-dijo Euge sonriente, mirando a Pablo-mañana nos vemos, y más tarde hablamos. Lali, un segundo, ahora voy. Voy a despedirme de él.-Lali se despidió de Pablo y Peter.

-Gracias por todo chicos, nos vemos en clase-no dijo nada más y salió fuera del bar. Peter hizo intención de apartarse de Euge y Pablo, y Euge lo paró.

-Peter, era una excusa lo de Pablo. Os escuché a Lali y a tí hablando por la noche. Escucha, si sientes algo por ella no te desanimes. A ella le han hecho mucho daño y ha pasado por una relación muy mala, y está muy cerrada. A eso se le suma que eres su alumno, lo que supone más problemas par ella. Tiene miedo, nada más. Soy su mejor amiga y te puedo asegurar que siente algo por tí, y ella es de acostarse por un tío por acostarse-A Peter se le iluminó la mirada con un rayo de esperanza.

-Él también está muy ilusionado, Euge-acotó Pablo-pero parece que ella no quiere nada más que sexo de él.

-No es así, créeme. Dale tiempo, Pit, incluso te diría que aunque puede ser peligroso vayas a por ella. Le importas, Peter, y tú lo sabes, y no sólo como un amigo. 






viernes, 17 de enero de 2014

Novela: "Amor prohibido"



Capítulo 12

Y así fue como lo hizo, no le importaba nada más y siguió el consejo de su amiga: "disfruta". Lali posó sus labios sobre los de Peter delicadamente, y cuando él abrió la boca, sin pensarlo, introdujo la lengua. Se sintió rara,  pues hacía mucho tiempo que no besaba a un hombre que no fuera su ex, pero también era una sensación agradable. Con cada beso disfrutaba más, y tenía ganas de más. Peter la tenía agarrada de la cintura, muy pegada a él. Él estaba disfrutando como el que más, no se creía que Lali se hubiera lanzado y saboreaba cada beso, húmedo y a la vez cálido.

-Umm...para un poco-rió Lali-vámonos de aquí, nos pueden ver, si esque no nos han visto ya.

-¿Y no te importa?-preguntó Peter sorprendido

-Hoy no, vamos-Lali le envió un mensaje a Euge: Peter y yo vamos a mi casa, venid más tarde, después te cuento. Cuídate y que Pablo te acompañe.

Al minuto le contestó: Tranqui, Pablito me cuida. No hace falta que me cuentes después, no creo que vayáis a casa a jugar a cartas... jajaja No te preocupes, yo hago tiempo :p BIEN AMIGA!

Lali no pudo evitar reírse al leer el mensaje. No sabía que le pasaba, no pensaba en las consecuencias, estaba pensando en el momento, en disfrutarlo, al igual que Peter, y se sentía bien así. Pidieron un taxi, ya que no estaban ebrios pero se habían tomado un par de copas,  y no querían conducir ninguno de los dos. Todo el viaje de camino a casa de Lali, estuvieron besándose, en el asiento de atrás, sin importarles la presencia del conductor.Cuando llegaron, Peter pagó al taxista y bajaron, continuando con sus besos, como si no hubiera nadie más.

-Para-musitó Peter- ¿Y tu familia?

-Tranquilo, no están en casa-Lali continuó besándolo

-¿Donde están?-volvió a interrumpir Peter y Lali rió.

-Mi casa está bien, pero no es tan grande para que quepan mis padres, mi abuela y Euge y yo. ¿Alguna cosa más quiere saber el señor?-los dos rieron 

-No, todo resuelto-le dio un pico y entraron a la casa. Por el camino a la habitación de Lali, iban besándose y deshaciéndose de las prendas. Cuando llegaron a la cama, estaban los dos sin zapatos y sin camisa. Lali se encontraba en sostén. Los dos se tumbaron y continuaron besándose. Peter tenía mucho cuidado en todo lo que hacía, iba con miedo y estaba inseguro, ya que por él llegaría hasta el final, pero no sabía hasta donde querría llegar Lali. Ella comenzó a pasarle la mano por su bulto, acariciándole el miembro. Peter soltó un pequeño suspiro. Lali se deshizo del resto de sus prendas, dejándolo al desnudo. Se quedó observando su cuerpo por unos segundos, y entonces continuó besándolo, mientras movía de arriba a bajo la parte íntima de Peter, con mucho cuidado. Peter soltaba pequeños gemidos. A continuación, agarró a Lali y la fue desnudando poco a poco. Cuando terminó y la tuvo delante, comenzó por tocarle los pechos y entonces empezó a darle pequeños mordiscos en sus pezones, y eso a Lali le excitó mucho. Continuaron besándose, mientras se daban besos por todo el cuerpo. Peter, sin pensarlo más, se puso encima de Lali, y totalmente desnudos los dos, miró a Lali a los ojos antes de hacer lo que iba a hacer, para ver su expresión y asegurarse de que ella tenía las mismas ganas que él. Ella asintió con la cabeza y le dio un pico, y así Peter con mucho cuidado, introdujo su miembro en Lali, ella gimió suavemente y Peter se excitó al escucharla. Poco a poco fueron aumentando el ritmo de esos movimientos, al mismo tiempo que sus respiraciones. Ambos estaban sintiendo una conexión especial, única, no sólo sentían placer. Finalmente, Lali subió encima de Peter, e hizo que éste terminara, haciendo unos sensuales movimientos. 

-¿No te esperará tu familia en casa?-preguntó Lali, cuando se encontraban los dos tendidos en la cama. Ella lo miraba a los ojos, y él se encontraba mirando para arriba, todavía con las respiraciones agitadas.

-No

-¿No? ¿Sueles acabar en la cama de una chica siempre que sales de fiesta o cómo?-Peter rió, y se dio la vuelta en la cama, de manera que quedó encarado a Lali, a su misma medida, mirándola a los ojos.

-No tengo madre, Lali. Mi padre es un alcohólico. Soy hijo único así que cuido yo de él, no trabaja, no hace nada. Desde que ella murió no levanta cabeza, por eso trabajo en el restaurante. Muchos fines de semana los paso enteros en casa de Pablo o hago cosas para no ir, él lo sabe y yo le dejo cosas preparadas en el frigorífico. Y la mayoría de veces cuando llego a casa sólo recibo gritos o quejas por su parte, así que no, la respuesta es que no me esperarán en casa, ni tampoco se va a preocupar-Lali sintió unas ganas inmensas de abrazarlo, de decirle que todo estaba bien y que ella iba  a ayudarle. 

-Lo siento mucho, Peter. No sabía nada, yo... no sé que decir, lo siento. No tendría que haber preguntado, a veces hablo más de la cuenta...

-Tranquila-le acarició la mejilla- tú también me has contado cosas muy personales, no me importa contártelas a mí.-ella sintió como un escalofrío recorría su cuerpo. 

-¿Puedo saber cómo... fue? 

-¿Cómo falleció mi madre? Estaba enferma. Leucemia. Todos sabíamos como iba a acabar la cosa, llegó un punto en que los médicos no podían hacer nada más, se extendió mucho. Pero parece que mi padre mantenía la esperanza, y sabía que la muerte era una posibilidad, pero él no la esperaba tan pronto. Yo sí, me mentalicé mucho antes, al igual que mucha gente que la quería, así que el golpe no fue tan duro para mí, y fue ya hace tiempo, así que no te preocupes-Lali comprendió en ese momento lo fuerte que era Peter. La valentía que tenía al afrontar esa situación, incluso en su casa. Le besó la mejilla y le agarró de la mano. 

-Estoy aquí, para lo que necesites-Peter sonrió, y así pasaron un rato, en silencio, mirándose a los ojos, sin decir absolutamente nada.