domingo, 16 de marzo de 2014

Novela: "Amor prohibido"

Lo sé, no tengo ni cara ni perdón :( a parte de lo ocupada que estoy, últimamente estoy teniendo unos pequeños problemas, lo siento tantisimo por no poder subir más. Como ya os dije, tengo preparada y programada la próxima novela para que no me suceda lo mismo. Lo siento de nuevo y gracias por la paciencia!




Capítulo 23

-Sí, espero que seas igual de bueno con mi hija-entró su padre y Peter tragó saliva al oír aquella advertencia.-vamos a hablar ahora que estamos todos los hombres reunidos...

-Papá...-dijeron Agus y Stefano


-Mira, Peter, me has caído muy bien desde el primer momento, pero yo también soy hombre y me di cuenta desde el primer momento de como mirabas a mi hija y no se muy bien tus intenciones...


-Papá-intervino Agus de nuevo-basta. Nosotros sabes que con estos temas también nos preocupamos mucho por Lali, pero Peter es un buen chico. Lo ha demostrado cuidando de Lali en Forks. 



-Pienso igual, y tú sabes que para eso nosotros  nos fijamos mucho y echamos un ojo a los que se le arriman-añadió Stefano.



-Chicos, yo no tengo malas intenciones con ella, de verdad. Yo la quiero, y no voy a hacerle daño.



-Más te vale, porque sino sabes que en esta familia te cortan las pelotas-añadió Stefano y rieron.



-Espero que sea así de verdad, Peter, y si así es, bienvenido a la familia-dijo el padre, le tendió la mano y se dieron un pequeño "apretón", para después dejar la habitación.



-Discúlpalo Peter, es muy cuida con mi hermana-musitó Agus-Es su única hija y...



-Lo sé, y lo entiendo. Es lo que todo padre haría.



-¿Qué, revancha?-dijo Stefano y los tres sonrieron.



-Por supuesto-afirmó Peter y continuaron jugando, hasta que Lali subió y tocó a la puerta.-Hola-la miró Peter, sonriendo.



-Bueno, veo que estás muy bien sin mí, eh?- sonrió al ver a los tres jugando-Nadie diría que os habéis conocido hoy. ¿Te apetece que vayamos a dar una vuelta y te muestro el barrio?



-Mucho-sonrió.



-¿Chicos queréis venir?



-¡Sí!-dijo Stefano acercándose a ellos.



-No-lo paró Agustín- dejémosles un poco de intimidad Yeyo, mañana damos un paseo todos-le guiñó un ojo a Lali y ella sonrió. Echaba de menos estar con su familia, pero la verdad era que le apetecía un poco de intimidad con Peter.



-Está bien, pero si en venir me prometéis una partida al trivial todos, también con papá y mamá, como antes.



-Hecho-dijeron todos y Lali y Peter salieron a dar una vuelta. Iban agarrados de la mano, paseando por la calle, sin nada ni nadie que pudiera molestarles.



-Me hace tanta ilusión que estés aquí-miró a Peter y él le dio un pico.



-A mí también estar, contigo y con tu familia.



-Peter-lo paró Lali-te quiero.



-Te amo, Lali-se miraron a los ojos-Eres genial. Creo que nada podría ir mejor, y nada podría estropear este día-y fue como si las palabras de Peter hubieran sido mágicas, y si pudiera estropearse su día.



-No puede ser... mira quien tenemos aquí-se acercó a ellos y sonrió-Lalita con un chico, ¿quién me iba a decir que ibas a ser tan rapidita?-Peter la miró sin entender demasiado.-¿No me vas a saludar?-


-Hola-dijo firme. Lali no podía dejar de mirarlo. Era una mezcla de miedo, tristeza, repugnancia, recuerdos...


-Lali, cariño, ¿él es tu ex?-preguntó Peter, sin saber muy bien que hacer, y Lali asintió.


-Uh, su ex, que mal suena eso ¿verdad Lalita? no sabía que habías vuelto, ¿os quedáis por mucho tiempo?-se arrimó un poco más y Peter se puso por delante-epa-Lali agarró a Peter y lo tiró para atrás.

-Pit, déjalo, vámonos por favor. Y tú déjame en paz.-los dos comenzaron a caminar y Benjamín los siguió.

-¡Eh! ¡no te recordaba tan maleducada!-la paró del brazo y Peter se interpuso, haciendo que le soltara el brazo.

-¡Te ha dicho que la dejes!-un par de personas se pararon a mirar la situación y Benjamín rápidamente se alejó de ellos dos.

-¿Qué pasa, macho? ¿Tienes miedo que continúe enamorada de mí?-Lali sonrió irónicamente, Peter no apartaba la mirada de él, advirtiéndole.-espero que nos volvamos a ver. Estás preciosa-le guiñó un ojo, miro a su alrededor y se marchó. Peter le agarró la cara a Lali con las dos manos y la miró a los ojos.

-¿Estás bien?-ella asintió, un poco nerviosa.

-No quería que esto pasara-negó con la cabeza-quería que todo fuera bien...

-Ey, todo va bien. Tan sólo ha querido venir a molestar, a mí no me importa, mírame, estoy bien-estaba algo inquieta.

-Tú no sabes como es, cuando se enfada no para hasta conseguir lo que quiere. No parará de molestar. Le ha enfadado mucho verme con otra persona y... no sé, me da miedo.

-Pero mañana por la tarde estaremos en Forks, tú y yo. No podrá molestarnos.

-Sí pero, cuando vuelva a ver a mi familia o... algún día volveré a vivir aquí ¿no? No tengo pensado quedarme en Forks por siempre.

-Bueno, entonces tendré que venir en todos tus viajes contigo, para que ni él ni ningún otro chico se te acerquen-le sonrió, intentando animarla, y ella esbozó una leve sonrisa y juntó sus labios con los de él.

Como prometieron, al volver a casa jugaron al trivial en familia, y Lali se olvidó de todo lo demás. Peter, por su parte, fue entrando en más confianza con la familia, sobre todo con Stefano y Agustín. Lali más tarde habló con ellos dos, ya que pensaba que les debía alguna explicación, les contó la razón por la que se había marchado de Houston, evitando la parte de cómo la trató Benjamín, ya que sabía que si se lo contaba a alguien de su familia las cosas no quedarían así, y ella lo único que quería era no volver a verlo ni saber nada de él. Esa charla con sus hermanos para Lali fue como recuperar la relación que tenían antes, no era mala, pero sí distinta. Pasaron una buena tarde y noche, hasta que al fin se fueron a dormir. Peter durmió en la habitación de Agus, con una cama desplegable que tenía, ya que el padre de la familia no consideraba "apropiado" que durmieran juntos.

Al día siguiente, fueron todos juntos a dar un paseo antes de comer, y Lali sintió un gran alivio de no encontrarse a Benjamín. Más tarde, toda la familia, incluída la abuela fueron a acompañarlos al aeropuerto y a despedirse de ellos. Era la hora de volver a Forks, de volver a la rutina, de volver a la clandestinidad, pero también de volver a estar totalmente juntos.

sábado, 1 de marzo de 2014

Novela: "Amor prohibido"


Capítulo 22


Lali se quedó observando a su familia, y pensando como sacar el tema de Peter de manera natural.


-La verdad es que si antes de que viniera Euge no hubiera estado Peter no se qué habría hecho, él me ayudó bastante a acoplarme allí-Peter la miró, sonriendo, pero los demás se quedaron mirándola algo desconcertados.


-La verdad Peter, gracias por haberla ayudado desde el principio, has sido muy amable con ella- sonrió su madre.



-Pues...-musitó ella moviendo las manos, nerviosa- ¿recordáis cuando os conté que lo conocí en su restaurante? es verdad que lo conocí allí, pero hay una cosa que no sabéis-todos la miraron, esperando la noticia, pero no esperaban esa-Peter es alumno mío, pero cuando nos conocimos ni él ni yo lo sabíamos.-La familia estuvo en silencio por unos segundos. Hasta que la anciana de la familia rompió ese silencio.



-Bueno, si ninguno de los dos lo sabíais no tenéis culpa. A veces el afecto entre dos personas crece aunque quieras evitarlo, y sin poder controlarlo.



-¿Y cuando os enterasteis que pasó? ¡Menuda faena, él único amigo que haces y es tu alumno! -preguntó el hermano pequeño.



-Que ya era tarde para poder romper esa relación-sonrió su madre y Peter y Lali la miraron algo tímidos.-¿Tenéis algo más para contar chicos?



-Me parece que sí-dijeron su padre y su hermano mayor al unísono. Lali agarró la mano a Peter por debajo de la mesa, y puso ambas encima, mostrándolas a todos y él la miró sorprendido.



-Ya que estamos aquí, aprovechemos-musitó ella susurrándole a Peter-familia, Peter y yo estamos juntos. Y sé que no es lo correcto papá, que yo esté con un alumno, pero como ha dicho mamá es algo que no pudimos controlar, sabes que soy responsable y en clase nos limitamos a ser alumno y profesora, hay una simple relación cordial.



-Yo sólo digo que pueden despedirte y tomarte como una persona poco responsable y poco profesional, y eso es una mancha para tu currículum. Y a tí pueden echarte.-se dirigió a Peter. La madre de Lali lo miró mal y él agachó la vista- pero me alegro. 



-Bienvenido a la familia cuñado-dijo Agus.



-Por nuestro cuñado-dijo ahora Stefano, proponiendo un brindis. 



-Me alegro por vosotros chicos-dijo su madre y se arrimó a abrazarlos.



-Sí, yo también me alegro mi vida-le agarró su abuela la mano a Lali, con su peculiar sonrisa. Tenían una relación muy estrecha y sincera. 



La comida transcurrió con tranquilidad, charlando. Tanto Peter como Lali sentían que se habían quitado un gran peso de encima. Cuando terminaron, ella le enseñó la casa, dejaron las maletas en la habitación de ella y bajaron al comedor a descansar.


-Eh, Peter, ¿echamos partida de play o ya te has cagado?-preguntó Agustín

-¡Vamos!-dijo y los dos sonrieron. Stefano se apuntó y fue tras ellos. Lali se sentó en el sofá, cansada, y suspiró. Se quedó con su madre y su abuela. Ellas la miraban.

-Tenía muchas ganas de verte ya-dijo su madre abrazándola.

-Y yo a vosotros-sonrió, de nuevo estaba en casa.- Mamá... ¿qué os parece que esté con Peter? yo sé que no está bien, y me ha costado dar el paso, pero...

-No, no está bien. Pero yo sé que tú no eres de enamorarte o tener algo con un alumno. Nosotros te conocemos mi amor, y sabemos que eres profesional y responsable, pero tu padre te lo dice por tu bien, porque no todos te conocen como nosotros, y si os descubren puede perjudicarte en tu trabajo y a él en su carrera.

-¿Y qué debo hacer? ¿Dejo el trabajo?

-Claro que no-se adelantó a decir su abuela-tú no debes dejar nada. A veces el amor surge y no puede evitarse. A veces deben hacerse locuras por amor. Y a veces las cosas suceden por algo-le guiñó un ojo y Lali sonrió.

-¿Te trata bien, te cuida?-preguntó ahora su madre y Lali asintió.-entonces eso es lo único que me importa.-Lali abrazó a su madre y a su abuela.

-Os amo.

-Lali, no me importa la razón por la que te fuiste. Se que fue por Benjamín, no sé que pasó entre vosotros pero sé que él es la razón. Respeto que no quieras volver a hablar de eso, ni sacar el tema. Ahora me he dado cuenta que no me hace falta saberlomientras estés feliz, y ahora te veo feliz así que no hay más que hablar.

Mientras tanto en el piso de arriba...

-¡No lo puedo creer, nos ha ganado a los dos!-gritó Stefano mientras Peter sonreía victorioso.

-Realmente eres bueno, eh. Tengo que decir que me has sorprendido-rió Agustín.

-Sí, espero que seas igual de bueno con mi hija-entró su padre, y Peter tragó saliva al oír aquella advertencia- vamos a hablar ahora que estamos todos los hombres reunidos...


lunes, 24 de febrero de 2014

Novela: "Amor prohibido"




Capítulo 21


El avión despegó y Peter le agarró la mano a Lali. Ella le dio un beso. Conforme aumentaba la velocidad, Peter le apretaba más la mano y Lali rió. Se le notaba tenso, incluso rígido. El avión tuvo una pequeña turbulencia y se movió. Peter le apretó fuertemente la mano a Lali de nuevo. Ella lo miró, divertida.

-¿Te da miedo volar?

-¿A mí? No, no, para nada-el avión se movió de nuevo y el se tensó todavía más, echando su cuerpo hacia atrás y apretando la mano. Lali soltó una carcajada.-bueno, un poco.

-Creo que me he dado cuenta cuando la sangre de mis manos ha dejado de circular-Peter se dio cuenta de lo fuerte que estaba apretándole la mano y la soltó. Ella se rió de nuevo.

-Lo siento-dijo el con una risa nerviosa.-sólo he subido un avión una vez en mi vida, cuando era pequeño y me fui de vacaciones con mis padres.-Lali lo miró dulcemente y le agarró la mano ahora ella.

-No va a pasar nada, ¿sabías que hay muchísimos más accidentes y hay más riesgo con coche que con avión? esto es seguro, mi amor-Peter sonrió muy ampliamente.

-Si me dices eso más veces se me va todo el miedo-ella rió con él.

-Mi amor, mi amor, mi amor-repitió y se dieron un beso-¿Tienes ganas?

-Muchas, pero también estoy muy nervioso.

-A mis padres ya los tienes ganados que es lo difícil, a mis hermanos créeme que no te va a costar-Siguieron hablando durante todo el vuelo, Lali no dejaba de darle conversación para que no se preocupara por las turbulencias. Cuando aterrizaron volvió a entrarle el miedo, pero al avisar por el altavoz que habían llegado a su destino se le pasó.-Mira-señaló Lali mientras bajaban del avión-ahí están.-Lali fue hacia sus padres y los abrazó.

-¡Peter, qué alegría verte de nuevo! ¿Como estás cariño? ¿Como tú por aquí?

-Ey, chaval-musitó el padre de Lali tendiéndole la mano.

-Euge no quiso volver. ¿Os acordáis que os contamos que se había puesto de novia con Pablo? bueno, quiso quedarse con él. Pasará el año allí y cuando vuelva yo, se vuelve ella. Y como sobraba su pasaje le pedí a Peter que me acompañara.

-Ay, el amor, el amor...-dijo su madre-me alegro de que hayas venido Peter.

-Yo también de volver a veros-su madre sonrió y miró a Lali.

-¿Y qué piensa hacer Euge con su trabajo?-dijo su padre mientras cargaba en el coche las maletas para ir con Peter y Lali a casa-no me parece mal pero es algo irresponsable la decisión que ha tomado-Lali puso los ojos en blanco.

-Carlos... no empieces con tus sermones, deja a la chica que haga lo que quiera. La conocemos, ella es responsable, y te recuerdo que aunque es como si lo fuera, no es tu hija.

Estuvieron hablando todo el camino de vuelta a casa, hasta que aparcaron en la puerta.

-¡Wow! Que jardín tan bonito-dijo Peter ayudando a descargar el coche y observando todo.

-¿Te gusta? está todo cuidado por mí, bueno, y por Lali cuando estaba aquí-La madre de Lali y Peter iban delante hablando, y su padre y ella detrás.

-Tus hermanos no saben que llegabas tan pronto, tienen muchas ganas de verte. Y la abuela también está en casa porque sabía que llegabas hoy-la miraba sonriendo, y a Lali le hacía sentir bien ver como se ponía de cariñoso su padre cada vez que iba a verlos. Ella era su única hija, su pequeña, y al igual que ella, él la echaba de menos.

Maria José, la madre de Lali, abrió la puerta de su casa y Peter se quedó en la entrada, algo tímido. 

-Pasa, no te quedes ahí-dijo, con su rostro tan amable como siempre-¡Chicos, ya está aquí Lali!-La abuela de Lali vino lo más rápido que pudo, arrastrando los pies, y con esa sonrisa tan característica que tenían los Espósito.

-¡Has vuelto muchacho!-abrazó a Peter-me alegro de volver a verte. 

-Ha habido cambio de planes abuela, se ha intercambiado por Euge-dijo mientras abrazaba a su abuela.

-¡Lali!-vinieron sus hermanos corriendo y la abrazaron los dos. 

-Mis hermanitos-los abrazó ella, aliviada por ver que estaban como siempre con ella-chicos os presento a Peter. Pit, ellos son mi hermano mayor Agustín y mi hermano pequeño Stefano.

-Un placer-dijeron al unísono.

-Al final Euge no ha venido, y para no desperdiciar el pasaje ha venido él, así que va a pasar el fin de semana aquí y espero que lo tratéis igual de bien, ya que el cuida de vuestra hermana por nosotros-explicó su madre y Lali la miró riendo.-Bueno, imagino que vendréis hambrientos, Lalita ¿te parece si con la abuela comenzamos a hacer la comida y que los hombres pongan la mesa? dejar las cosas aquí y después de comer le muestras a Peter la casa-y así fue como hicieron lo dicho.

-Y dime, ¿qué eres exactamente de mi hermana? ¿Sois amigos o... algo más?-preguntó el curioso Stefano.

-En realidad...-miró a Lali desde la otra habitación, ella hablaba con su madre y con su abuela

-Has puesto al chico en un compromiso-intervino su padre, quien tampoco tenía un pelo de tonto-ya os lo contará vuestra hermana-Peter y él intercambiaron una mirada de complicidad, riendo.

-¿Has jugado alguna vez al gta AV de la play 3 Peter?-preguntó ahora Agustín. 

-¿Qué si he jugado? Después te pego una paliza-los dos rieron

-¡Eh, yo me apunto!-dijo el pequeño también.

-Chicos, a la mesa-dijo la mujer más mayor de la familia dando palmas-¡vamos, sentaros!-Lali y su madre venían detrás con la comida. Traían pollo al horno con patatas, algo de verduras y una pequeña cesta con pan. Lali se iba a sentar al lado de su padre.

-No hija, tú aquí, al lado de Peter-musitó su abuela. Peter se encontraba entre Lali y su padre.

Estuvieron charlando y contándose novedades durante toda la comida, cuando Lali pensó que era la hora de contarles de qué conocía a Peter realmente, y pensó que antes de contar que estaban juntos era mejor decir que era su alumno, para ver cómo reaccionaban. 




viernes, 21 de febrero de 2014

Novela: "Amor prohibido"



Capítulo 20

Lali y Euge se encontraban en casa, arreglando todas sus cosas, ya que tenían que coger un vuelo a Houston en una hora. Eugenia se volvía a trabajar y a vivir allí, y Lali aprovechaba para acompañarla y pasar el fin de semana con su familia.

-Eu, deja de llorar, por favor-se arrimó a Euge y la abrazó.

-Ay, La, no puedo. No sé cuando volveremos a vernos. Voy a echarlo tanto de menos, y a tí... si por lo menos estuvieras allí conmigo, todo sería distinto, pero tú tampoco estarás.

-Lo sé, pero existe el skype, whatssap, llamadas, hablaremos todos los días amiga, sabes que yo no puedo estar ni uno sólo sin saber de tí. Todo va a estar bien, en un tiempo volverás, y yo iré con Pablo también-Euge suspiró

-Bueno, tienes razón, tengo que dejar de ponerme así. Ya se me va a hacer duro despedirme de él, no quiero que me vea llorar-Euge se limpió las lágrimas, fue al baño y se lavó la cara varias veces. Se puso perfume, se maquilló un poco y embolsó sus últimas cosas. Lali intentó animarla de varias maneras para cuando vinieran los chicos. Cuando llegaron, se podía notar en el ambiente que nadie estaba como siempre. Aunque tanto Pablo como Euge intentaban aparentar tranquilidad, se les podía notar que no estaban bien.

Salieron hacia el aeropuerto, en el coche iba Peter conduciendo, que intercambiaba miradas de tensión con Lali por sus amigos. Detrás estaban Euge y Pablo, en silencio, agarrados de la mano. Una vez en el aeropuerto, Pablo descargó las bolsas de Euge, que las llevaba él. Suspiró y la abrazó. Lali también abrazó a Peter y le dio un pico. Cuando escucharon su vuelo por el altavoz, agarraron sus cosas y fueron hacia el avión. Estaban subiendo las escaleras, cuando Euge se giró a mirar por última vez a Pablo. Él le sonrió, pero ella ya lo conocía para saber que por dentro no sonreía. Se giró hacia Lali rápidamente, decidida.

-La, no me voy-Lali la miró

-¿Qué dices?

-No puedo, no quiero. Pediré una excedencia, no me importa. Ahora quiero estar con él, sé que es lo que necesito ahora mismo. Estar con él me hace bien La, lo demás no me importa. Buscaré un trabajo provisional aquí-Lali sonrió.

-Si así vas a ser feliz, me parece perfecto. Sabes que mi casa es tu casa, allí hay lugar para las dos, y me pone muy feliz que te quedes conmigo-Euge abrazó con mucha fuerza a Lali, y le depositó un beso en la mejilla. Peter y Pablo observaban con el ceño fruncido, no entendían nada

-El lunes nos vemos de nuevo hermana, estaré aquí esperándote-Euge mostraba todo los dientes.

-Ey, toma-Euge abrió la mano y Lali dejó sobre ella las llaves de su casa. Pasad un buen finde y aprovechar que no estoy yo en casa.

-¡Te amo!-Euge mandó un beso con la mano a Lali, alejándose, sonriendo.

-¡Y yo!-gritó Lali, sonriendo también, y entonces hizo señas a Peter para que fuera, y ella bajó las escaleras. Peter se acercó hacia Lali observando como Pablo y Euge se abrazaban y besaban sin parar, y con una enorme sonrisa.

-¿Qué me he perdido?

-Se queda. No quiere marcharse, así que se quedará todo el año conmigo en casa y buscará un trabajo aquí. Pedirá una excedencia o no sé-Peter sonrió, mirándolos.

-Eso es genial, estaban los dos tan tristes...

-Sí, la verdad es que sí-Lali se quedó observando a Peter- Pit, ¿quieres venir conmigo?-Peter miró a Lali, y su rostro se iluminó.

-¿De verdad te gustaría?

-Me encantaría. Además, ya escuchaste a mi familia, me dijeron que la próxima vez que fuera te llevara conmigo. Quiero que conozcas a mis hermanos, y será genial pasear por allí sin pensar que alguien puede vernos- Peter agarró a Lali entre sus brazos, apretándola. 

-Puedo avisar a mi padre, pero no agarré nada. 

-Sólo pasaremos allí esta noche, y si necesitas algo de ropa mi hermano Agustín puede dejártela. Les explicaremos que no nos ha dado tiempo a cogerte nada. ¿Y? ¿Qué me dices? ¿Quieres venir conmigo y conocer mi hogar? El avión saldrá en unos minutos-sonrió ella. Peter la miró a los ojos, y se quedó observándola durante unos segundos.

-Quiero todo lo que tenga que ver contigo, Lali, y siempre voy a querer-besó a Lali, y diciéndoles un último adiós a sus amigos subieron al avión.

viernes, 14 de febrero de 2014

Novela: "Amor prohibido"



Capítulo 19

Llegó la hora que Peter y Lali tanto temían: ir a clase. Temían por si les habían visto, por si tenían noticias nuevas sobre ellos o por si les descubrían. Pero a la misma vez, estaban felices, y a ninguno de los dos se les podía borrar la sonrisa de la cara.

Lali comenzó a dar clase, como siempre, pero ella no esperaba que Peter estuviera toda la clase mirándola embobado, y sonriéndole. Lali estaba nerviosa, e intentaba que no se le notara. Cuando sonó el timbre que indicaba el final de la clase, Lali suspiró, ya con las manos sudorosas. Agarró sus cosas, se despidió de la clase y salió echándole una mirada matadora a Peter. Lali estaba en el despacho de su departamento, cada profesor tenía uno. Estaba repasando unos trabajos, cuando tocaron a la puerta.

-Adelante

Peter asomó la cabeza, y al ver la cara de sorpresa de Lali rió.

-Profesora, tengo que hablar con usted.

-¡Peter!-Lali se levantó para echar el pestillo en la puerta rápidamente-¿Qué haces aquí? Nos van a ver

-Pero si yo solo vengo a hablar con mi profesora...-sonrió pícaro, agarrándola de la cintura.

-Oye, no puedes estar todo el tiempo poniéndome caritas en clase, me desconcentro Pit...

-Pit-repitió él-como me gusta que eso salga de tu boca, suena tan sexy...-Lali rió y le dio un beso

-Venga, tienes que ir a clase

-No tengo ninguna prisa ¿sabes? creo que antes podríamos hacer algo... por cierto, respecto al trabajo que nos mandaste, creo que yo podría hacerte otro especial para tí

-¿Tú crees? bueno, demuéstramelo, depende de lo que hagas te aprobaré o no- le guiñó un ojo y los dos sonrieron, sin despegar sus miradas. Peter apartó las cosas de la mesa, y tumbó a Lali sobre ella. Se deshizo de sus pantalones, y después de los de ella. Le dio un tierno beso en los labios y después en la frente, e introdujo su miembro en ella. Empezaron con pequeños movimientos, que fueron aumentando de ritmo. Los dos estaban sudando, conteniendo sus gemidos.

-Te quiero-musitó Peter, mientras hacía unos últimos movimientos antes de llegar al clímax.

-Y yo a tí-sonrió Lali. Ambos se vistieron rápidamente, antes de que pudiera venir alguien. Peter se acomodó un poco el pelo y salió del despacho, dejando un cálido beso sobre los labios de Lali. 

Fue rápidamente a clase, llegaba cinco minutos tardes. Tocó a la puerta.

-Lo siento, estaba en el baño.

-Vamos Lanzani-le dijo el profesor, poniendo los ojos en blanco. Peter se sentó, con una sonrisa de oreja a oreja. Pero algo no iba bien, Pablo ni si quiera se percató de su presencia.

-¿Qué pasa Poli?-Pablo levantó la mirada, tenía los ojos algo vidriosos. Peter no se lo podía creer, en los años que conocía a Pablo sólo lo había visto llorar una sola vez, por la muerte de su abuelo.

-Mañana ya se va Euge, Peter. Y no sé cuando va a ser la próxima vez que la vuelva a ver, ni que pasará con nosotros.

jueves, 13 de febrero de 2014

Novela: "Amor prohibido"


Chicas no tengo perdón eh, disculpadme pero estos días son mortales, salgo a las 8 de la mañana de casa, vengo a casa me hago la comida y me vuelvo a ir y hasta las 10 y media de la noche no llego. Y llego agotada, como comprenderán... me da tanta rabia no sacar más tiempo para subir, pero enserio que apenas tengo tiempo y cuando estoy en casa estoy agotada y me voy a dormir jajaja ya tengo pensada y programada la próxima novela para que no me pase esto y no estar tantos días sin subir, pasa que esta todavía no la tengo escrita. Bueno, espero que dentro de lo que cabe me entendáis.
GRACIAS por las firmas y a las que están siempre!





Capítulo 18

-Te quiero, voy a dejar mi trabajo-Peter se alejó de ella, para mirarla a la cara.

-¿Qué estás diciendo?

-Que te quiero Peter, que te quiero y no puedo ni quiero esconderlo más. Y si para que estemos juntos tengo que dejar mi trabajo lo haré-Peter la miraba estupefacto. Le pasaban tantos pensamientos por la cabeza. Peter miró a su jefe, que los observaba, y él le hizo una señal como que se podía marchar. Era amigo de Peter desde hacía años, así que no le importaba dejarlo librar ciertos días.

Peter y Lali salieron, y se sentaron en un pequeño banco frente a un parque.

-¿Qué te ha hecho cambiar de opinión? hace dos días no querías saber nada de mí, ni que nos vieran juntos.

-Me estaba engañando a mí misma Peter, no quería reconocerlo, quería pensar que no sentía nada por tí, que simplemente era una atracción que se me pasaría. Lo he pasado muy mal en mi última relación y no quería volver a pasar por lo mismo. Pero dios, eres tan distinto a él, tú no me harías daño, lo sé, al menos no voluntariamente. Quiero estar contigo-le agarró finalmente la mano-bueno... sólo estoy hablando de mí, tal vez tú no quieras, también tienes que decidir...

-¿Estás de broma?-le agarró la cara con las dos manos- estoy locamente enamorado de tí, Lali, lo sabes. Claro que quiero estar contigo, no sabes lo que esperaba este momento-y sin contener más esas ganas que tenían, sus labios se encontraron. Se besaron apasionadamente, con ganas, con fuerza, como si no tuvieran mucho tiempo. Peter se apartó de nuevo- pero no quiero que dejes tu trabajo-Lali abrió los ojos como platos.

-¿No estarás pensando en dejar tu los estudios?

-No me gustaría, pero si es necesario...

-Ni lo pienses Peter, no, eso sí que no lo voy a permitir.

-Entonces sólo queda una solución, llevar lo nuestro en secreto. 

-Pues empezamos bien besándonos en el banco de un parque con la gente pasando-los dos rieron. Lali abrazó a Peter, refugiándose en su pecho. Suspiró.-tenía tantas ganas de poder hacer esto...de sentir tu perfume.

-No quiero perder más tiempo, quiero disfrutar contigo todo lo que pueda. No te voy a hacer daño nunca, y vamos a ir poco a poco, ¿vale? a llevarlo con calma y con cuidado, y si nos descubren... bueno, pues ya veremos que hacemos-Lali sonrió ampliamente y le dio un pico.

-¿Vamos a mi casa?

Cuando abrieron la puerta, se encontraron en el sofá a Pablo y Euge.

-Bueno... qué raro vosotros dos juntos-musitó Peter y Pablo se volteó rápidamente, sorprendido por oír la voz de Peter. Lali y Peter estaban sonrientes, y Pablo y Euge sonrieron igualmente al verlos.

-¿Qué nos hemos perdido amiga?-preguntó sorprendida. Los dos se miraron.

-Vamos a intentarlo-anunció Lali y la otra pareja sonrió.

-¡Enhorabuena!-se alegraron los dos y los abrazaron-¡esto hay que celebrarlo! ¿Qué os parece si cenamos juntos esta noche? Los cuatro, tipo parejitas-propuso Euge, sonriendo.

-Ey, pero tenéis que saber una cosa, ni ella va a dejar su trabajo ni yo de estudiar, vamos a llevarlo en secreto.

-¡Un amor clandestino, qué bonito!-dijo Euge mordiéndose el labio inferior.

Y esa noche, cenaron juntos, entre risas, chistes, y mucho, mucho amor.


sábado, 8 de febrero de 2014

Novela: "Amor prohibido"




Capítulo 17

-Tenemos que hablar- Le mandó en un mensaje Lali a Peter

+¿De qué tenemos que hablar?

-¿Podemos quedar en algún momento del día que puedas en algún sitio?-Lali se encontraba tirada en su sofá, hoy no le tocaba trabajar, simplemente adelantar cosas en casa. Entonces tocaron al timbre.

-Pablo-dijo sorprendida.

-¿Está Euge?

-Sí, esta arriba, pero está durmiendo...

-Lo sé, vine a darle una sorpresa, no sabía que venía

-Ah, pasa pasa. Pero te aviso que no tiene muy buen despertar-dijo y comenzó a reír, pero Pablo no rió.

-No creo que vaya a asustarme. Con tu permiso...

-¡Pablo!-él se volteó-¿Por qué me odias tanto?-y algo en la cara de él cambió- Al margen de que sea tu profesora, como persona. ¿Qué he hecho tan mal contigo? Eres el novio de mi mejor amiga, me gustaría saberlo-Pablo ahora rió.

-No te odio, ni si quiera me caes mal, simplemente no me gusta lo que haces. Peter es un hermano para mí, no sé exactamente que te pasó, pero se que te hicieron daño. Pero él también lo ha pasado muy mal, Lali, y no me gusta ni que jueguen con él ni que lo hagan sufrir, sea quien sea.

-Te entiendo, yo con Euge haría lo mismo. Pero debes saber que yo no quiero hacer daño a Peter y que no estoy jugando con él.

-Sé que eres buena persona Lali, y que no quieres hacerle daño, pero que no quieras no significa que no se lo estés haciendo-Sin decir nada más, Pablo subió las escaleras y dejó a Lali, pensativa. Ella miró su móvil y después de lo que le había dicho Pablo, le escribió finalmente:

-Olvídalo, tienes razón, no hay nada de que hablar.

+¿Me quieres volver loco, Lali? ¿De qué va todo esto, estás jugando conmigo?

-¡Todo lo contrario Peter! si te digo que lo olvides es precisamente porque no quiero volverte loco, ni que pienses que juego contigo.

+Eso es imposible, me vuelves loco sin ni si quiera decirme nada-Lali suspiró, con una mezcla de emociones en su cuerpo. En parte se sintió mal, pero también bien, por saber que volvía loco a Peter. No supo que contestar, lo estuvo pensando unos minutos. Se le pasaban tantas cosas por la cabeza en ese momento, tantas locuras... Fue a su habitación, se vistió, se cepilló los dientes, se peinó el pelo y se puso perfume. Se pegó un último repaso frente al espejo, y entonces se marchó, agarrando su abrigo.

Se montó en el coche y lo arrancó.. Cuando llegó, paró el coche, y se miró a su espejillo, repasándose levemente el brillo de labios y examinándose los dientes. Bajó del coche, y firme, entró en aquel lugar. Al escuchar el sonido al abrir la puerta tan fuerte, Peter se dio la vuelta, se sorprendió mucho de verla ahí. Ella sin pensarlo dos veces fue hacia él, y lo besó, de la manera más apasionada que nunca había besado a nadie. Peter no entendía nada, pero tampoco le importaba.

-Te quiero, voy a dejar mi trabajo.