viernes, 20 de junio de 2014

Novela: "Amor Prohibido"



Capítulo 32



4 meses después...

-A ver... no te estreses, lo tenías hace nada en la mano, mira, aquí esta, ¿lo ves?-dijo Eugenia agarrando un pequeño ramo de flores que había sobre la mesa del salón de la madre de Lali.

En estos cuatro meses, las cosas habían cambiado bastante, todo había avanzado muy rápido. Era el día de la boda de Peter y Lali, que decidieron casarse antes de que naciera su bebé, y en poco tiempo con ayuda de sus familiares y amigos, consiguieron organizar la boda para justo 4 meses después. Se encontraban ambos en Houston, de donde era la familia y amigos de Lali, y a donde Peter accedió a casarse después de hablar bastante sobre el tema. Allí viajaron todos los amigos de Peter, para asistir al día de su boda, e incluso su padre, quién había mejorado mucho desde la última vez que Peter habló con él. En cuanto se enteró de que iba a ser padre, Peter habló con el suyo, y le advirtió que si quería conocer a su nieto debía cambiar, o que se olvidase tanto de él como del mismo Peter. Lali lo conocería en la boda, ya que Peter quiso darle ese margen de cuatro meses para que dejara un poco de lado el alcohol y mejorara, y así que Lali lo viera más presentable. Y había conseguido superar un poco su adicción, pero a cada cierto tiempo volvía a recaer. Aún así, su relación con Peter había mejorado bastante, y le había demostrado que no quería que desapareciera de su vida, participando mucho más en las tareas de casa, ayudándolo, buscando trabajo y siendo más amable con él, Peter estaba contento de que almenos lo intentara. En cuanto a Lali, no le había presionado más sobre ese tema, y había respetado que Peter quisiera que lo conociera en su boda. El padre de Lali fue el que se ofreció a pagarlo todo, tanto el banquete como el viaje de luna de miel. Peter no estaba nada de acuerdo con eso, pero viendo la cabezonería de su futuro suegro no le quedó otra opción que aceptarlo finalmente, ya que además les vendría muy bien tanto a Lali como a él ahorrarse su propio dinero. 
Por otro lado, su amiga Euge había encontrado trabajo como camarera poco tiempo después de hacer entrevistas, y había conseguido que Lali trabajara dando clases particulares a los dos hijos de su jefa, por lo que las dos tenían sus propios sueldos, no demasiado altos pero suficientes para poder pagar la hipoteca, además, a ambas les ayudaba su familia para que no tuvieran que pagarlo todo ellas solas. Por su parte, la familia de Lali también se había tomado muy bien tanto el tema del embarazo como el de la boda, así que todo iba genial, Peter y Lali no podían ser más felices, y su amor crecía cada día. 

-Lali respiró hondo-¿Sabéis si Peter ha llegado ya?

-Acaban de llegar ahora, tranqulízate o va a darte un ataque-contestó su madre desde la otra habitación. Llevaba un vestido color calabaza, con unos tacones blancos y el pelo recogido en un moño, con un pequeño tocado. Euge, por su parte, llevaba un vestido verde claro, que favorecía sus ojos, unos tacones beis a juego con un pequeño pañuelo que llevaba para cubrise los hombros. En cuanto al pelo lo llevaba suelto, recogiendo dos mechones de delante y llevándolos atrás con un par de orquillas.-Estás preciosa-se quedó observándola su madre por enésima vez, con la mano en la boca para evitar llorar.

-Bueno, con esta barriga se hace lo que se puede-dijo intentando ajustarse el vestido para que se le disimulara un poco. A pesar de estar de cuatro meses, ya se apreciaba un notable bulto en su barriga. 

-No digas tonterías, esa barriga te hace verte todavía más bonita-discrepó Roció, una de las mejores amigas de Lali. Ella llevaba un vestido morado, con unos tacones negros, y su larga melena rubia suelta. 

-Bueno, venga, no demoremos más que el novio espera chicas-musitó Euge entusiasmada.

-Y tu padre también, estará desesperado por verte-añadió su madre, agarrándole la mano a Lali.

En cuanto a la novia, parecía una princesa. Por delante, el vestido dejaba ver un pequeño escote, no era exagerado, y eso daba una visión más fina y elegante. Los tirantes junto con la parte del pecho eran de encaje, y se ajustaban perfectamente al cuerpo de Lali. De cintura para abajo, el vestido era más ancho, dejándose caer y de textura lisa. La parte de la espalda también era de encaje y en forma de pico, dejando gran parte de ella al descubierto. En el pelo, llevaba un recogido en la parte de atrás de su cabeza, sujetado y enganchado con una trenza que le pasaba por toda la cabeza. Llevaba un par de flores en el pelo, a conjunto con el vestido, y para finalizar el velo. Además, ella llevaba puesto el complemento más importante: su sonrisa. Ese brillo especial que desprendía al sonreír, y que de ninguna de las maneras se le borraba del rostro.

Entraron al coche, que conducía Eugenia. De copiloto iba Rocío, y detrás, su madre, sin soltarle la mano un segundo. 

-Llegamos-exclamó Rochi, con una sonrisa mirando a Lali. Las dos amigas bajaron del coche y abrieron la puerta para que bajara la novia. Su padre, que se encontraba fuera del coche esperándola, se quedó atónito al verla. Ella se acercó a él sonriendo, le besó la mejilla y él no pudo evitar emocionarse. 

-Mi vida nos vemos dentro, suerte, te quiero-la besó su madre y entró a la iglesia, de nuevo emocionada. Sus amigas la abrazaron fuerte, le dedicaron su mejor sonrisa y entraron. Lali respiró hondo y miró a su padre.

-¿Estás lista, mi pequeña?

-Más que nunca-sonrió ella y le agarró de la mano. 

-Entonces vamos allá-le devolvió la sonrisa.

Padre e hija entraron juntos. Lali agarraba el brazo de su padre, mientras a su vez tenían sus manos enlazadas. Lali no dejaba de ver caras conocidas sonriéndole: amigos, familia... todos comentaban lo deslumbrante que estaba ella. Finalmente, ahí vio a sus cinco mejores amigas, a su madre junto con sus hermanos y al resto de su familia. Al fin dirigió la vista hacia delante, y ahí lo vio, embobado, mirándola, con un brillo especial en los ojos. Su padre la dejó delante de él, y le dio un beso a ella, para después sentarse detrás de ambos. Peter dio un beso en la mejilla a Lali cuando la tuvo cerca.

-No eres real-le susurró y ella sonrió. 

-Amigos-procedió el cura-hoy estamos aquí reunidos para unir a Mariana Espósito y Juan Pedro Lanzani en sagrado matrimonio.-Peter y Lali no podían escuchar mucho al cura, ya que no podían dejar de pensar el uno en el otro, y en la vida que les esperaba juntos.

-Yo, Juan Pedro Lanzani, te tomo a tí Mariana Espósito, para amarte y respetarte, para cuidarte y serte fiel, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte nos separe-le puso su alianza.

-Yo, Mariana Espósito, te tomo a tí Juan Pedro Lanzani, para amarte y respetarte, para cuidarte y serte fiel, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte nos separe-realizó el mismo procedimiento.

No podían dejar de sonreír mirándose a los ojos.

-Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre. Yo os declaro marido y mujer.

Peter se abalanzó sobre Lali, besándola como si no hubiera un mañana, mientras le agarraba la cara con las dos manos.

-¡Viva los novios!-gritó Stefano.

-¡Viva!-respondió toda la iglesia al unísono. 


jueves, 19 de junio de 2014

Novela: "Amor Prohibido"

Capítulo 31


En el rostro de Peter fue apareciendo poco a poco una sonrisa, y se abalanzó sobre Lali, tirándola sobre el sofá.

-No lo puedo creer-le apartó un mechón de la cara-me hace mucha ilusión ser el padre de tus hijoa, Lali-ella esbozó una sonrisa todavía más grande.

-Y a mí que lo seas, Pit.

-¿Y has ido al médico?

-No, me he querido esperar a tí. No creo que cuatro test de embarazo se equivoquen, ¿no?

-Claro que no, todo eso está muy avanzado. Dios mío, vamos a ser papás...-musitó como expresando en alto su pensamiento. Lali lo miró sonriendo, pero con una sonrisa medio triste.-¿Qué pasa?

-Siento haberte cambiado tanto la vida, sé que no tengo culpa de nada, pero no puedo evitar pensar que he cambiado totalmente tus planes de vida-Peter le agarró la mano.

-Mi amor, después de tanta mierda en mi vida esto es lo más bonito que podía pasarme, ya me tocaba algo bueno-sonrió tiernamente- No me supone para nada un problema ser padre ahora y nos las apañaremos, ya lo verás, además todavía tenemos 9 meses por delante-los dos sonrieron, se veían más enamorados que nunca.

-Esto...-Lali se subió encima de Peter, con una pierna a cada lado de su cuerpo.-merece una celebración ¿no?-sonrió pícara y Peter la imitó. Él sin dudarlo se lanzó a sus labios, que tanto extrañaba cuando no los tenía. Introdujo su lengua en la boca de Lali, moviéndola de arriba a abajo. Lentamente, le quitó la camiseta a Lali y comenzó a darle besos por su piel desnuda. Lali hizo lo mismo con Peter, se deshizo de su camiseta, y a continuación se desabrochó el sostén. Peter se quedó mirándola, y le acarició los pechos, delicadamente. A continuación, jugó con su lengua sobre los pezones de Lali, haciéndole sentir placer. Peter la agarró y con cuidado, la recostó sobre el sofá, para así poder deshacerse del resto de su ropa. Él realizó la misma acción, quedándose los dos desnudos. Se puso a la altura de la parte íntima de Lali, e introdujo su lengua dentro de ella, haciendo movimientos circulares con ella. Lali emitía pequeños gemidos de placer. Después de jugar con su lengua dentro de la parte íntima de Lali, Peter volvió a incorporarse, apoyando una rodilla en el sofá, para a continuación, introducirse entre las piernas de Lali. Al notar la parte húmeda de Lali, soltó un pequeño gemido. Comenzó con unos lentos vaivenes, pero progresivamente fue aumentado el ritmo, y los dos estaban muy agitados y sudados. Finalmente, Peter dio unos pequeños empujoncitos al final, con fuerza, indicando que había terminado. Se tumbó al lado de Lali, y se quedaron abrazados por un largo rato. Mientras fuera llovía a cántaros y hacía bastante frío, ellos estaban dentro, como Dios los trajo al mundo, ante la chimenea, como si no existiera nada más.

-¿Cariño?-preguntó Lali, que tenía su cabeza apoyada en el pecho de Peter.

-¿Um?

-Quédate a dormir conmigo hoy, por favor-se puso ahora a la altura de su cara, para poder mirarlo a los ojos.

-Está bien-sonrió-llamaré a Lucas, le diré que me perdone mañana, que voy a ir al médico a ver como está mi hijo-sonrieron los dos al escuchar eso.

-Te amo Peter, te amo mucho.

-Yo también a tí preciosa-dejó un pequeño beso sobre su frente.

Como dijeron, cenaron y pasaron la noche juntos, dándose amor y disfrutando de su compañía. Al día siguiente se levantaron, se ducharon juntos y se vistieron para ir al médico. Estaban nerviosos por lo que pudiera decirles, por una parte creían que cuatro test no podían equivocarse, pero por otra, les daba miedo que esas ilusiones fueran eso, ilusiones. Cuando les tocó, llamaron a la puerta.

-Buenos días, doctor.-pasaron Peter y Lali.

-Hola chicos, pasad. Tú eres Mariana Espósito ¿no?

-Así es-el hombre mayor le dedicó una amable sonrisa.

-Túmbate aquí, Mariana-le señaló la camilla y se puso a uno de los lados. Peter se sentó al otro lado, agarrándole la mano-Levanta un poco tu camiseta, para que pueda ponerte esto-dijo agarrando un líquido.-Bien, vamos a ver, esto está un poco frío, veamos...-puso el aparato sobre la barriga de Lali, y fue moviéndolo, de lado a lado, de manera que se monitoreaba en la pantalla. Lali y Peter no dejaban de mirarla, pero no veían nada.

-¿Está todo bien, doctor?-preguntó Peter, algo preocupado.

-Sí papá, no te preocupes que todo está bien-rió el doctor ante su preocupación-¿primerizos no?

-¿Se nota mucho?-preguntó Lali y todos rieron.

-Un poco. Todo está bien chicos, mirad aquí-señaló la pantalla del monitor. ¿Véis esto? es su cabeza, poco a poco iremos viendo más cosas, por ahora se ve poco y no podemos profundizar mucho, pero de momento no tenéis de que preocuparos, vuestro bebé está sano-Lali y Peter se miraron con los ojos brillosos, aliviados y felices.-Enhorabuena papás, ya puedes limpiarte-le dio a Lali un trozo de papel para que se limpiara el líquido de su barriga.

-Gracias-dijeron los dos.

-Os veo en unos 5 meses, ¿vale? hasta entonces no tenéis por qué venir, siempre que no haya algún problema. Si tuviérais alguna duda o preocupación, yo estoy aquí siempre, no tengáis problema en pasaros, ¿vale?-Lali asintió, agradecida.

-Y... ¿tiene que guardar reposo doctor? ¿o tomar algunas medidas?-preguntó Peter

-Por ahora no tiene que guardar ningún reposo, puede continuar con su vida normal. Sin hacer grandísimos esfuerzos ni cosas que puedan dañar al bebé, está claro. Y que se alimente bien y beba mucha agua, esas son mis únicas recomendaciones-Peter y Lali agradecieron infinitas veces al doctor, ya que había sido muy amable con ellos. 

Estaban felices, en un sueño, con ganas de contarlo a todos sus amigos y familiares. Ninguno de los dos podían dejar de sonreír, llegaron a casa con una alegría inmensa, todavía no podían creérselo. Irradiaban felicidad. 

La alegría afirma la vida, ilumina tu alma, convierte tus ojos en faros. La alegría mantiene vivo el niño que llevas dentro. La alegría te ayuda a ver la vida como un juego, diluye la espesura del drama. Vuelve nuestra vida más ligera. Hace que la desesperación sea menos desesperante, que el dolor duele menos y que el placer sea más placentero. La alegría nos hermana, nos reúne, nos anima a compartir. La alegría te da paz. La alegría nos predispone al amor, a la pasión, a la aventura. La alegría baja las defensas inútiles y mejora el sistema inmune, y lo mejor: es gratis. 
La puedes encontrar en un beso, en un bebé, en la música. La alegría es eso que dejas pasar buscando eso que te supone que te dará alegría. La alegría es el único virus bueno y muy contagioso. La alegría es una fe profunda en el futuro, es una puerta abierta a nuestro verdadero ser.

-Bueno... ¿y ahora qué?-preguntó Lali.

-No sé... ¿nos casamos?






miércoles, 18 de junio de 2014

Novela: "Amor Prohibido"


Perdón por no subir doble capítulo ayer como me pidieron, pero acabo de empezar a subir otra vez novela y me quiero esperar un poquito a ver si empiezan a firmar más personas, pero os prometo que en unos días subiré doble capítulo o haré un maratón por las que firman ¿vale? prometido. Gracias por las firmas:)

Capítulo 30


-¡Enhorabuena cariño, vas a ser mamá!-la abrazó su amiga. Lali se puso las manos sobre el rostro.

-Y todos estos días tuve en cuenta esa posibilidad, pero te juro que aún no caigo, no me lo creo todavía...

-¡Pues creételo porque en unos meses esta barriguita-puso su mano sobre la barriga de Lali-comenzará a crecer y también mi sobrinita o sobrinito!-las dos sonrieron al escuchar salir esas palabras de la boca de Euge- ¡Ey! ¿Estás contenta?

-No se...-se quedó pensativa-sí, claro que sí, estoy muy contenta. Voy a ser madre, y además con Peter como padre, eso es lo más maravilloso que puede pasarle a una mujer. 

-¿Pero...?-le preguntó su amiga que tanto la conocía y Lali esbozó una media sonrisa.

-Pero estoy muy asustada

-Eso es lo más normal La, todas las mamás primerizas estan asustadas, pero eso es bueno, significa que te preocupas por tu bebé. 

-Sí, pero ¿y si no soy una buena madre? o si no sé cuidarlo... cuando era más pequeña me dejaron una vez a cargo de Stefano, ¿sabes donde lo encontraron mis padres? en casa de los vecinos, ya no me dejaron más con él a solas-Euge se estaba aguantando la risa-mi instinto maternal se lo ha llevado otra mujer, enserio-no aguantó más y estalló de la risa.

-¡Lali! Eras muy pequeña cuando pasó lo de Stefano, has crecido mucho desde entonces. Todas llevamos nuestro instinto maternal dentro, aunque creamos que no, y eso sale cuando tienes un hijo. Es normal que al principio vayas un poco perdida, como todas las madres, pero irás aprendiendo poco a poco tontita. Todo va a ir bien-le apretó la mano-ya lo verás.

-Sí, supongo que sí-sonrió-me muero de ganas de contárselo a Peter.-Las dos sonrieron, guardaron todos los test y salieron del baño.

Pasaron la tarde organizando cosas, planificando y charlando sobre un futuro no tan lejano. Sobre las 9 de la noche, Euge se arregló y se fue a cenar con su novio. A las 9 y media tocaron al timbre. Lali fue a abrir, era Peter.

-Hola-se dieron un pico, como si fuera la primera que se veían en persona. Estaban los dos igual de nerviosos. Se sentaron en el sofá.

-Antes que nada-comenzó a hablar Peter- ¿me puedes contar qué demonios ha pasado con el director? he ido a su despacho y me ha dicho que no me preocupe por nada, que voy a terminar mis estudios. ¿Te han despedido?

-Sí-se detuvo-yo... he ido a hablar con él esta mañana, no podía soportar la incertidumbre de saber si continuaba con trabajo o no, no podía aguantar hasta la tarde. Casi no he pegado ojo por todo esto, me imagino que igual que tú y necesitaba saberlo ya. Así que he estado hablando con él y los dos hemos llegado a la misma conclusión; que con tu esfuerzo y tus calificaciones sería muy injusto expulsarte por esto. Y lógicamente, yo no podía seguir trabajando ahí, ya que perjudicaría a la universidad y a su imagen como director, ya sabes... los dos ahí no podíamos seguir, así que... me ha despedido y... muerto el perro, se terminó la rabia.

-Lo siento mucho mi amor, enserio, se que te gustaba mucho tu trabajo y siento que lo hayas perdido por mí-agachó la mirada.

-Pit, mírame-la miró-los dos sabíamos que esto iba a llegar en algún momento, era lo que tenía que pasar. Nadie ha tenido la culpa, las cosas han pasado así y ya está, es algo que no se ha podido evitar. Encontraré otro trabajo, no importa. Además, ha intervenido para que no se refleje en mi currículum o expediente, ni en mis datos personales que me ha expulsado, sino como que yo he dimitido por algún motivo, así que, dentro de lo que cabe estoy contenta. Y lo importante es que tú puedas continuar-Peter le agarró la cara.

-Gracias por ser tan buena conmigo-le dio un beso.

-Y... bueno, tengo que contarte otra cosa-Peter se puso tenso.

-¿Hay novedades?-Lali asintió y se llevó las manos a la barriga.

-Vamos a ser papás-anunció con una enorme sonrisa.

martes, 17 de junio de 2014

Novela: "Amor Prohibido"

Capítulo 29



-¡La, espera, no vayas tan deprisa! ¡Lali!-se detuvo Euge, ahora seria al ver que no paraba. Lali al fin se detuvo, y dio la vuelta hacia su amiga.

-Euge, ¿esque no lo entiendes? ¡estamos las dos en el paro! ¿cómo demonios vamos a pagar el piso ahora? ¿qué vamos a hacer? si voy a ser madre no me puedo gastar mis ahorros pagando el piso ¡necesito el dinero!

-En primer lugar, ¿puedes tranquilizarte? podría haber ido muchísimo peor, podrían haber expulsado a Peter, y sin embargo él va a terminar su carrera. Tú y yo encontraremos otro trabajo, tenemos tiempo. Y tienes a tu familia, nunca vas a quedarte en la calle, y me tienes a mí-Lali la miró a la cara por primera vez, con los ojos brillosos-todo va a salir bien-abrazó a su amiga, que como siempre, la había conseguido calmar.-¿Y ahora sabes lo que vamos a hacer? nos vamos tú y yo a buscar trabajo, a tirar currículums, a hacer entrevistas... lo que haga falta, ¿vale?

Y así lo hicieron, estuvieron horas recorriendo todo Forks, repartiendo sus currículums y dejando sus números de teléfono en aquellos lugares donde habían vacantes de trabajo. A las tres de la tarde llegaron a casa, muertas de cansancio y cargadas de bolsas. Las dos se tiraron al sofá.

-¿Ves lo bueno que tiene no trabajar? esta tarde no tenemos que movernos de casa y podemos descansar todo lo que queramos-bromeó Euge para hacer sonreír a su amiga.

-La verdad es que estoy agotada.

-Mira, hacemos una cosa, vamos a la habitación, nos ponemos cómodas, bajamos a hacer la comida y después te haces los test tranquilamente, ¿te parece?-Lali respiró hondo

-De acuerdo.

Ambas se pusieron el pijama, calzado cómodo para ir por casa y se pusieron a cocinar juntas pasta con salsa a la carbonara. Se sentaron a comer, entre charlas y risas. Euge hizo que Lali se olvidara de todos los problemas por unas horas.

-¿Has hablado con Peter hoy?-preguntó Euge mientras saboreaba la pasta. 

-Sólo esta mañana, para darle los buenos días antes de irse al trabajo. No he vuelto a tocar el móvil en todo el día, voy a ver si me ha hablado-Lali se levantó de la mesa y se acercó a su bolso para coger el móvil. Tenía varios mensajes de Peter, entre ellos preguntándole si había novedades sobre el tema del embarazo. 

-¿Te ha hablado?

-Sí, quiere saber como va todo, si estoy bien y si hay novedades y eso... le diré que venga hoy y le cuento todo. Perdón por no contestar antes, he estado ocupada haciendo cosas con Euge, ¿vienes cuando termines las clases a cenar a mi casa?- Le envió y no tardó ni dos minutos en recibir una respuesta por su parte.

-Allí estaré mi amor. Pero no nos vemos antes? hemos quedado con el director para hablar... lo recuerdas no???

-Yo no voy, ya he hablado con él, tranquilo, a la noche te cuento. Besito-Lali dejó el móvil y volvió a la mesa con Euge hasta que terminaron de comer.

-Anda, ves a hacerte eso y a salir ya de dudas, yo quito la mesa ¿si?-Lali miró a Euge y asintió con miedo. Agarró los cuatro test que le había comprado la exagerada de su amiga y se fue al baño del piso de arriba. Euge quitó toda la mesa y puso el lavaplatos. Cuando terminó, subió a ver que tal iba su amiga. Tocó a la puerta un par de veces.

-¿Se puede?-preguntó antes de pasar y entonces entró. Lali se encontraba sentada en la taza del váter, con la mirada en un punto fijo y los test encima de la pila.-¿Y? ¿Te los has hecho ya?-Lali asintió

-Los cuatro. Pero no he podido mirarlos.

Euge sin dudar ni un segundo fue directa a los cuatro test que había sobre la pila y comenzó a mirarlos uno por uno. Cuando ya había mirado y repasado los cuatro, se dirigió a Lali.

-En los cuatro sale lo mismo. Estás embarazada, de dos semanas. 

lunes, 16 de junio de 2014

Novela: "Amor Prohibido"

Más de un mes sin subir novela, lo sé. Algunas me habéis preguntado si iba a seguir subiendo y sí, pero os prometo que no he podido sacar tiempo. Pensaba continuar subiendo en época de exámenes pero me he visto muy agobiada y no he podido, ya que no tengo los capítulos escritos sino que voy al día, y para colmo hoy tenía pensado subiros tres y cuando ya los tenía escritos se me han borrado, y he tenido que empezar de nuevo :(. Bueno, por fin he terminado de trabajos y de exámenes y ahora tengo todo el tiempo del mundo. Subiré todos los días a no ser que surja algún problema, aquí os dejo el capítulo y espero que sepáis entenderme aunque esta vez se que no tengo perdón....  lo siento y gracias por las que siguen ahí siempre, aún cuando tardo tanto en subir. Un beso chiquis!!!


Capítulo 28






Lali llegó tarde a casa y le contó todo lo sucedido a su mejor amiga, que la esperaba despierta, algo preocupada. Euge la intentó tranquilizar, y lo consiguió, como siempre hacía. Al día siguiente se levantaron temprano, Lali tenía que hacer un par de cosas y pidió a Euge que la acompañara. Almorzaron juntas, hicieron la compra y fueron a la farmacia a comprar el famoso "predictor", Lali sólo quería uno pero Euge compró tres más para asegurarse. 



-Bueno, ¿queda alguna cosa más para hacer? - preguntó Euge mientras salían de una panadería. 



-Quiero ir a un último lugar, ¿me acompañas?



-Claro, ¿a dónde?



-A la universidad-su amiga frunció el ceño.



-¿Qué vas a hacer La?



-Zanjar este tema ya, yo no puedo aguantar hasta esta tarde para saber si me despiden y si a Peter lo expulsan. Voy a hablar con el director.



Lali tocó a la puerta del despacho del director, y dijo a Euge que la esperara abajo, en la entrada. 



-Adelante- musitó el director con su ronca voz- Espósito, si no recuerdo mal habíamos quedado esta tarde junto con Lanzani. 



-Así es, pero he querido venir ya a hablar contigo y no perder el tiempo ni hacérselo perder a usted. 



-Valoro mucho tu sinceridad-hubo un breve silencio- ¿Sabes Mariana? en el momento en el que leí tu brillante currículum me quedé asombrado por las cosas que has logrado siendo tan joven,



-Yo... no quiero que piense algo que no es. Yo a Peter lo conocía de antes de entrar a trabajar a la universidad, lo conocí cuando llegué nueva a Forks. Era el único amigo que tenía aquí y no tenía ni idea que iba a ser su profesora, y él tampoco. Nos enteramos después y no quisimos decir nada por si se pensaban cosas que no eran, pero parece que nos equivocamos- el director se quedó observando a Lali fijamente por unos segundos, dubitativo. 



-No creo que seas una mala persona Mariana, y tampoco creo que tú seas así, pero como comprenderás tanto compañeros tuyos como de Lanzani os han visto varias veces, y eso no da una buena imagen a la universidad, es poco profesional. 



-Lo sé, y lo entiendo... pero sólo quiero decirle que como bien sabemos los dos, Juan Pedro tiene muy buenas calificaciones, y que se ha esforzado mucho por llegar hasta aquí. No le pido que no me despida, porque se que es su trabajo, pero creo que él no merece que lo expulsen, le ha costado mucho llegar hasta aquí y él no ha hecho nada malo. Además, si me despiden a mí se acabó el problema, ¿no?



-Está bien, tienes parte de razón en lo que has dicho. A Peter no vamos a expulsarlo, como tú dices se ha esforzado mucho y está en el último año, no sería justo para nadie-Lali suspiró aliviada- En cuanto a tí... me temo que por el bien de la universidad, no me queda más remedio que expulsarte, no sería correcto que continuaras impartiendo clases aquí teniendo una relación con un alumno, lo siento-Lali agachó la mirada, con los ojos llorosos, evitando no llorar allí delante.-lo bueno de todo esto es que esto no va afectar a tu currículum ni a tu historial profesional, vamos a hacer esto como si tú hubieras renunciado por algún motivo personal, de esa manera no saldrás perjudicada en ese aspecto, y no se reflejará en ningún lugar que te han despedido-Lali levantó la mirada.



-¿Puede hacer eso?



-No debo, pero puedo-esbozó una media sonrisa y esa fue la primera vez que Lali vio sonreír a ese hombre de semblante tan serio. Lali asintió. Realizaron el papeleo necesario para llevar a cabo la supuesta "renuncia" por parte de Lali. 



-Muchísimas gracias- la habían despedido aunque tenía la esperanza de que no lo hicieran, pero él no tenía por que haber hecho eso por ella ni preocuparse por la imagen que ella diera. El director había mostrado a Lali su lado más humano, ese lado que la gente desconocía. 





martes, 15 de abril de 2014

Novela: "Amor prohibido"


Capítulo 27



-Peter...-Lali lo miró a los ojos, estaba apunto de romper a llorar-tengo un atraso, desde hace más de una semana.

Peter de nuevo volvió la vista para adelante, apoyando los brazos en el volante y respiró profundamente.

-¿E-estás bien?-preguntó Lali con miedo, aunque no sabía muy bien a qué. 

-Demasiada información, demasiadas cosas en un día.

-Lo sé, y lo siento-Lali sentía un nudo en la garganta, una angustia que sentía que estaba a punto de salir.

-De acuerdo-Peter se puso el cinturón de seguridad y arrancó el coche. Lali lo miró asustada, en silencio. No dijeron nada durante todo el camino, hasta que Peter aparcó delante de un parque cerca de casa de Lali.-Ven-musitó y Lali bajó del coche. Ambos se sentaron en un banco, Lali finalmente se atrevió a mirar a Peter, y una primera lágrima cayó por su rostro.

-¿Vas a dejarme, verdad?-Peter nunca había visto tanto dolor en sus ojos.

-¡Ey, no! No voy a dejarte-le agarró las manos-mírame, te quiero, eso nada lo va a cambiar, y mis ganas de estar contigo tampoco. Puede que lo nuestro no haya empezado desde un principio como cualquier otra pareja, puede que no esté siendo nada fácil y ahora todavía lo sea menos, pero escúchame Lali, lo último en lo que voy a pensar, aunque ahora mismo mi vida esté patas arriba es en dejarte- Lali lo abrazó fuertemente, como si se fuera a marchar en cualquier momento.

-Gracias, no sabes como necesitaba escuchar eso...-estuvieron un rato abrazados, Lali no dejaba de llorar, tenía fuertes suspiros.

-Amor... basta, nunca te había visto así, por favor. Y le puede hacer mal al bebé...-al escuchar eso, Lali lo miró, tenía la cara bañada en lágrimas, Peter se las secó.

-Peter, tú... si estoy embarazada, ¿quieres tenerlo?

-¿Tú no? porque si eliges no tenerlo, voy a respetarlo, porque no me queda otra, pero debes saber que yo estoy dispuesto a tenerlo.

-No sé... tengo miedo. Yo... yo siempre me había imaginado siendo madre casada, viviendo en una casa con mi marido, trabajando los dos, siendo deseado y... se supone que un bebé es motivo de alegría, y ahora no podría venirnos peor saber esto.

-Yo también tengo miedo, pero a veces tener miedo no es malo, significa que estamos vivos ¿sabes? no sé Lali, tienes razón, ahora un embarazo puede que no sea la mejor noticia y puede que no haya sido buscado, pero lo que sí que tengo claro es que si dentro de tí hay un bebé creciendo-dijo mientras ponía una mano sobre su estómago- es fruto de un amor puro y sano, y aunque no haya sido buscado no quiere decir que no vaya a ser deseado. Yo tampoco imaginaba esto, pero yo en estos meses a tu lado me he dado cuenta que quiero estar contigo toda mi vida, y eso implica tener hijos contigo. Aunque tengo que decir que no pensaba tenerlos tan pronto-Lali esbozó una triste sonrisa.

-Eres tan bueno... tienes el mismo marrón que yo encima, y estás animándome a mí en lugar de odiarme por los problemas que te estoy causando.

-Tú no me estás causando problemas, aquí los dos somos igual de culpables. Y no vuelvas a decir que tener un hijo es un marrón o un problema...

-Tienes razón, lo siento. La verdad es que no pienso que lo sea, pero estoy tan asustada... perdóname por todo esto, de verdad.

-Pase lo que pase a partir de ahora, lo importante es que vamos a afrontarlo juntos, ¿vale?-Lali asintió, ese sentimiento de angustia se estaba desvaneciendo, poco a poco.

-Y yo... pienso que pase lo que pase, deberíamos sincerarnos el uno con el otro. Yo no quiero presionarte para que me cuentes nada que no quieras, Pit, pero tienes que saber que yo siempre voy a ser sincera como lo he sido, no quiero secretos, confío muchísimo en tí, y no quiero más peleas como las de hoy, por favor.

-Después de Pablo, contigo ha sido con la persona que más me he sincerado, y ya a los pocos días de conocerte. Lo de mi padre es algo que no me había atrevido... pero tenía en cuenta que si quiero pasar mi vida a tu lado tarde o temprano tendría que contártelo. Yo tampoco quiero secretos contigo-cogió aire, Lali lo miraba confusa- Mi padre es un puto alcohólico Lali, y me avergüenzo de él, esa es la jodida verdad. Como ya te conté, él es el que peor lo pasó con la muerte de mi madre y nunca ha podido superarla. Desde entonces, él depende de mí económicamente, y bueno, de todas las maneras. Yo cocino, yo hago todas las tareas de la casa, come  la comida que le hago o la que nos hace una vecina que tenemos, él no se mueve de casa. Nunca ha llegado a ponerme la mano encima, pero la mayoría de veces está de mal humor y lo paga conmigo. Apenas tenemos relación ni hablamos-Lali sentía mucha tristeza, y entendía a Peter-esa es la razón por la que trabajo tanto  y por la que no quería presentártelo. 

-Siento haberte presionado Peter, yo no... no sabía que era algo así, ahora lo entiendo, pero no tienes que avergonzarte, yo te quiero, sea como sea tu padre o a pesar de lo mucho o poco que tengas. Eso no va a hacer que cambie la visión que tengo de tí.-él la abrazó.

-Yo sé que.. algún día tengo que presentártelo, siempre lo he tenido en cuenta, pero me cuesta ¿sabes? no es fácil.

-Ay mi amor, me imagino lo mal que tienes que pasarlo y me siento tan mal... desde muy joven has tenido mucha responsabilidad encima, una responsabilidad que no te correspondía-Lali se sentía triste, y culpable por no haber sido más comprensiva con él.

-No importa, ahora las cosas ya no se pueden cambiar. Ojo, también saqué cosas buenas de esto, eh-sonrió para animar a Lali-maduré muy pronto, y eso hizo que las chicas se fijaran más en mí porque mis amigos eran más inmaduros-los dos rieron-y ahora supongo que estoy preparado para vivir solo, mantenerme, llevar una casa... no es algo nuevo para mí. 

-Ahora entiendo porque tantas ganas de marcharte de Forks en terminar la carrera.

-Sí, quiero perder de vista todo. Puede parecer egoísta, pero también a mi padre.

-No es egoísta-le acarició la cara.

-¿Puedo preguntarte algo?-la miró Peter, algo inseguro.

-Claro, entre nosotros no hay secretos.

-Ya sé la historia del capullo de Benjamín y todo lo que te hizo ese hijo de....-suspiró-dios, lo tuve delante y no sé como no le partí la cara sabiendo lo mal que te trató

-Pit, ya no importa, es pasado ¿si? no hay que darle más vueltas.

-Si, lo sé, perdona. El caso es... -Peter tragó saliva- me quedé pensando algo, y no encontré el momento de hablarlo... no sé, conforme lo mirabas... y lo que él dijo, como si continuaras enamorada de él. Tú... ¿todavía le quieres?

-No Pit-dijo firme, sin dudarlo-yo lo quise muchísimo, incluso hasta el punto de justificar lo que hacía, de pensar que era yo quien lo hacía mal y que por algo él se portaba así conmigo. Por suerte, al final me di cuenta que eso no era así, y que me estaba dejando tratar como a un trapo. Me marché Houston porque me daba miedo, tenía miedo de que me convenciera para volver, de que le diera la vuelta a las cosas como siempre y me hiciera verlas como no son. Pero yo ya no sentía lo mismo por él, eso no era sano, no era amor, y entonces apareciste tú... y me di cuenta que existen las segundas oportunidades-le acarició la mano- Y tú eres tan distinto a él, tan bueno, esto sí es sano, me hace bien... en poco tiempo me he enamorado de tí como nunca más pensé que lo haría-Peter sonrió tiernamente y la besó en la frente-ahora todo es distinto, todo es mejor, y se que soy lo suficientemente fuerte para no volver a dejarme llevar por él o por lo que diga.

-Era justo lo que necesitaba escuchar-soltó un suspiro de alivio-yo también estoy muy enamorado de tí Lali Espósito, locamente enamorado. Juntos contra viento y marea, contra quien haga falta, ¿sí?

-Juntos-sonrió Lali, esta vez ampliamente-siempre juntos.











jueves, 10 de abril de 2014

Novela: "Amor prohibido"



Capítulo 26

-¿Que están haciendo aquí? Mariana, ¿qué es esto?-era un compañero de trabajo de Lali. Había hablado con el un par de veces, era un hombre muy serio y discreto.

Peter y Lali miraban asustados, sorprendidos, como un ladrón cuando le pillan en pleno robo. No sabían que decir o como arreglarlo.

-Yo...-intentó pronunciar Lali.

-Tenía unas cuantas dudas sobre el temario, y he venido a ver si la profesora continuaba en la universidad-dijo Peter firmemente.

-¿Usted se cree que yo me chupo el dedo,  Lanzani? -ahora se dirigió hacia Lali-Desde que estás aquí, Mariana, han corrido muchos rumores sobre usted-musitó entrando a la habitación, y volteando alrededor de la mesa. Peter y Lali estaban los dos de pie, a casi un metro de distancia-¿Saben que con esto puede ser despedida y usted, Lanzani, expulsado? y por lo que tengo entendido, no le conviene abandonar sus estudios.

-Pe-pero no es lo que cree, de verdad. Déjeme explicarle-intervino Lali, angustiada.

-Eso explíquenselo al director, y jefe nuestro- destacó esto último, diciéndoselo a Lali- él decidirá-negó con la cabeza, observándolos por última vez y dejando la habitación. Lali se dejó caer en la silla, y se puso las manos en la cara.

-Eso no está bien, esto no está nada bien. ¿Qué hemos hecho? ¡Te he dicho que no vinieras aquí, teníamos que vernos abajo!

-¿Ahora es mi culpa?

-Los dos somos culpables. Me quiero marchar de aquí-dijo agarrando sus cosas, y Peter la siguió. Ya no quedaba nadie, los pasillos estaban vacíos, todo estaba en silencio, incluso ellos dos. Tan sólo se escuchaba el sonido de los tacones de Lali.

-¿Y ahora qué?-preguntó Peter, cuando llegaron al garaje, mientras se metían en el coche. La lluvia caía a cántaros, estaban empapados. Se quedaron dentro del coche, sin arrancar el motor.

-No lo sé, se acabó, supongo, esta aventura de ir escondiéndonos. Yo estoy despedida.

-¿Crees que a mí me expulsaran? tal vez... sólo deja la universidad uno de los dos, tal vez sólo te despiden, si tú ya no estás como profesora ya no hay problema, ¿no?


- ¿Así que eso es lo único que te importa? ¿Si a tí te expulsan? ¿Que más da si a mí me despiden, no? ¡Mientras tú sigas estudiando! Me empieza a cuadrar todo ¿sabes?

-¿Qué dices, de qué hablas?-preguntó Peter frunciendo el ceño, comenzaba a enfadarse.

-¡No quieres presentarme a tu padre, cada vez que te hablo del tema te muestras tenso, evitas el tema, y te importa una mierda si a mí me despiden y si me tengo que volver a Houston, mientras tú continúes estudiando! dime, ¿estabas conmigo para que te aprobara? ¿sólo te importaba eso desde el principio?-Peter se tocó varias veces el pelo, despeinándose, y suspirando. 

-¿¡Estás jodiéndome Lali?!- Estaba muy alterado, ella cambió su expresión de enfado por asustada.-Desde el momento en que te conocí he luchado por estar contigo, incluso antes de saber que eras mi profesora, he conocido a tu familia, he dejado de lado mis estudios y he llegado a plantearme saltarme clases por estar contigo ¡nunca había hecho eso, nunca había faltado a una sola clase! Desde que estoy contigo mi vida ha dado un giro de 180 grados. Mis estudios siempre habían sido lo primero para mí. Y sí, por supuesto que son muy importantes para mí, ¡llevo años trabajando para poder pagármelos, años esforzándome para esto! ¡Para tener mi carrera! Y después de tantos esfuerzos no sería justo tirar todo por la borda, ¿no crees?-nunca lo había visto tan alterado. Estaba colorado, las venas del cuello se le marcaban-él volteó para él lado contrario, evitando mirarla e intentando calmarse. Ella miró hacia el frente, y suspiró.

-Lo siento, lo siento. Tienes razón, no sé que estoy diciendo, esque... tengo mucho miedo de lo que vaya a pasar, de tener que volver a Houston. Y ahora no puedo quedarme sin trabajo...

-Ey-Peter le agarró la mano, y la miró a los ojos-aunque te fueras a Houston yo te esperaría, seguiríamos juntos, y en terminar mis estudios estaríamos juntos. 

-Peter...-Lali lo miró a los ojos, estaba apunto de romper a llorar- tengo un atraso, desde hace más de una semana.