lunes, 16 de junio de 2014

Novela: "Amor Prohibido"

Más de un mes sin subir novela, lo sé. Algunas me habéis preguntado si iba a seguir subiendo y sí, pero os prometo que no he podido sacar tiempo. Pensaba continuar subiendo en época de exámenes pero me he visto muy agobiada y no he podido, ya que no tengo los capítulos escritos sino que voy al día, y para colmo hoy tenía pensado subiros tres y cuando ya los tenía escritos se me han borrado, y he tenido que empezar de nuevo :(. Bueno, por fin he terminado de trabajos y de exámenes y ahora tengo todo el tiempo del mundo. Subiré todos los días a no ser que surja algún problema, aquí os dejo el capítulo y espero que sepáis entenderme aunque esta vez se que no tengo perdón....  lo siento y gracias por las que siguen ahí siempre, aún cuando tardo tanto en subir. Un beso chiquis!!!


Capítulo 28






Lali llegó tarde a casa y le contó todo lo sucedido a su mejor amiga, que la esperaba despierta, algo preocupada. Euge la intentó tranquilizar, y lo consiguió, como siempre hacía. Al día siguiente se levantaron temprano, Lali tenía que hacer un par de cosas y pidió a Euge que la acompañara. Almorzaron juntas, hicieron la compra y fueron a la farmacia a comprar el famoso "predictor", Lali sólo quería uno pero Euge compró tres más para asegurarse. 



-Bueno, ¿queda alguna cosa más para hacer? - preguntó Euge mientras salían de una panadería. 



-Quiero ir a un último lugar, ¿me acompañas?



-Claro, ¿a dónde?



-A la universidad-su amiga frunció el ceño.



-¿Qué vas a hacer La?



-Zanjar este tema ya, yo no puedo aguantar hasta esta tarde para saber si me despiden y si a Peter lo expulsan. Voy a hablar con el director.



Lali tocó a la puerta del despacho del director, y dijo a Euge que la esperara abajo, en la entrada. 



-Adelante- musitó el director con su ronca voz- Espósito, si no recuerdo mal habíamos quedado esta tarde junto con Lanzani. 



-Así es, pero he querido venir ya a hablar contigo y no perder el tiempo ni hacérselo perder a usted. 



-Valoro mucho tu sinceridad-hubo un breve silencio- ¿Sabes Mariana? en el momento en el que leí tu brillante currículum me quedé asombrado por las cosas que has logrado siendo tan joven,



-Yo... no quiero que piense algo que no es. Yo a Peter lo conocía de antes de entrar a trabajar a la universidad, lo conocí cuando llegué nueva a Forks. Era el único amigo que tenía aquí y no tenía ni idea que iba a ser su profesora, y él tampoco. Nos enteramos después y no quisimos decir nada por si se pensaban cosas que no eran, pero parece que nos equivocamos- el director se quedó observando a Lali fijamente por unos segundos, dubitativo. 



-No creo que seas una mala persona Mariana, y tampoco creo que tú seas así, pero como comprenderás tanto compañeros tuyos como de Lanzani os han visto varias veces, y eso no da una buena imagen a la universidad, es poco profesional. 



-Lo sé, y lo entiendo... pero sólo quiero decirle que como bien sabemos los dos, Juan Pedro tiene muy buenas calificaciones, y que se ha esforzado mucho por llegar hasta aquí. No le pido que no me despida, porque se que es su trabajo, pero creo que él no merece que lo expulsen, le ha costado mucho llegar hasta aquí y él no ha hecho nada malo. Además, si me despiden a mí se acabó el problema, ¿no?



-Está bien, tienes parte de razón en lo que has dicho. A Peter no vamos a expulsarlo, como tú dices se ha esforzado mucho y está en el último año, no sería justo para nadie-Lali suspiró aliviada- En cuanto a tí... me temo que por el bien de la universidad, no me queda más remedio que expulsarte, no sería correcto que continuaras impartiendo clases aquí teniendo una relación con un alumno, lo siento-Lali agachó la mirada, con los ojos llorosos, evitando no llorar allí delante.-lo bueno de todo esto es que esto no va afectar a tu currículum ni a tu historial profesional, vamos a hacer esto como si tú hubieras renunciado por algún motivo personal, de esa manera no saldrás perjudicada en ese aspecto, y no se reflejará en ningún lugar que te han despedido-Lali levantó la mirada.



-¿Puede hacer eso?



-No debo, pero puedo-esbozó una media sonrisa y esa fue la primera vez que Lali vio sonreír a ese hombre de semblante tan serio. Lali asintió. Realizaron el papeleo necesario para llevar a cabo la supuesta "renuncia" por parte de Lali. 



-Muchísimas gracias- la habían despedido aunque tenía la esperanza de que no lo hicieran, pero él no tenía por que haber hecho eso por ella ni preocuparse por la imagen que ella diera. El director había mostrado a Lali su lado más humano, ese lado que la gente desconocía. 





martes, 15 de abril de 2014

Novela: "Amor prohibido"


Capítulo 27



-Peter...-Lali lo miró a los ojos, estaba apunto de romper a llorar-tengo un atraso, desde hace más de una semana.

Peter de nuevo volvió la vista para adelante, apoyando los brazos en el volante y respiró profundamente.

-¿E-estás bien?-preguntó Lali con miedo, aunque no sabía muy bien a qué. 

-Demasiada información, demasiadas cosas en un día.

-Lo sé, y lo siento-Lali sentía un nudo en la garganta, una angustia que sentía que estaba a punto de salir.

-De acuerdo-Peter se puso el cinturón de seguridad y arrancó el coche. Lali lo miró asustada, en silencio. No dijeron nada durante todo el camino, hasta que Peter aparcó delante de un parque cerca de casa de Lali.-Ven-musitó y Lali bajó del coche. Ambos se sentaron en un banco, Lali finalmente se atrevió a mirar a Peter, y una primera lágrima cayó por su rostro.

-¿Vas a dejarme, verdad?-Peter nunca había visto tanto dolor en sus ojos.

-¡Ey, no! No voy a dejarte-le agarró las manos-mírame, te quiero, eso nada lo va a cambiar, y mis ganas de estar contigo tampoco. Puede que lo nuestro no haya empezado desde un principio como cualquier otra pareja, puede que no esté siendo nada fácil y ahora todavía lo sea menos, pero escúchame Lali, lo último en lo que voy a pensar, aunque ahora mismo mi vida esté patas arriba es en dejarte- Lali lo abrazó fuertemente, como si se fuera a marchar en cualquier momento.

-Gracias, no sabes como necesitaba escuchar eso...-estuvieron un rato abrazados, Lali no dejaba de llorar, tenía fuertes suspiros.

-Amor... basta, nunca te había visto así, por favor. Y le puede hacer mal al bebé...-al escuchar eso, Lali lo miró, tenía la cara bañada en lágrimas, Peter se las secó.

-Peter, tú... si estoy embarazada, ¿quieres tenerlo?

-¿Tú no? porque si eliges no tenerlo, voy a respetarlo, porque no me queda otra, pero debes saber que yo estoy dispuesto a tenerlo.

-No sé... tengo miedo. Yo... yo siempre me había imaginado siendo madre casada, viviendo en una casa con mi marido, trabajando los dos, siendo deseado y... se supone que un bebé es motivo de alegría, y ahora no podría venirnos peor saber esto.

-Yo también tengo miedo, pero a veces tener miedo no es malo, significa que estamos vivos ¿sabes? no sé Lali, tienes razón, ahora un embarazo puede que no sea la mejor noticia y puede que no haya sido buscado, pero lo que sí que tengo claro es que si dentro de tí hay un bebé creciendo-dijo mientras ponía una mano sobre su estómago- es fruto de un amor puro y sano, y aunque no haya sido buscado no quiere decir que no vaya a ser deseado. Yo tampoco imaginaba esto, pero yo en estos meses a tu lado me he dado cuenta que quiero estar contigo toda mi vida, y eso implica tener hijos contigo. Aunque tengo que decir que no pensaba tenerlos tan pronto-Lali esbozó una triste sonrisa.

-Eres tan bueno... tienes el mismo marrón que yo encima, y estás animándome a mí en lugar de odiarme por los problemas que te estoy causando.

-Tú no me estás causando problemas, aquí los dos somos igual de culpables. Y no vuelvas a decir que tener un hijo es un marrón o un problema...

-Tienes razón, lo siento. La verdad es que no pienso que lo sea, pero estoy tan asustada... perdóname por todo esto, de verdad.

-Pase lo que pase a partir de ahora, lo importante es que vamos a afrontarlo juntos, ¿vale?-Lali asintió, ese sentimiento de angustia se estaba desvaneciendo, poco a poco.

-Y yo... pienso que pase lo que pase, deberíamos sincerarnos el uno con el otro. Yo no quiero presionarte para que me cuentes nada que no quieras, Pit, pero tienes que saber que yo siempre voy a ser sincera como lo he sido, no quiero secretos, confío muchísimo en tí, y no quiero más peleas como las de hoy, por favor.

-Después de Pablo, contigo ha sido con la persona que más me he sincerado, y ya a los pocos días de conocerte. Lo de mi padre es algo que no me había atrevido... pero tenía en cuenta que si quiero pasar mi vida a tu lado tarde o temprano tendría que contártelo. Yo tampoco quiero secretos contigo-cogió aire, Lali lo miraba confusa- Mi padre es un puto alcohólico Lali, y me avergüenzo de él, esa es la jodida verdad. Como ya te conté, él es el que peor lo pasó con la muerte de mi madre y nunca ha podido superarla. Desde entonces, él depende de mí económicamente, y bueno, de todas las maneras. Yo cocino, yo hago todas las tareas de la casa, come  la comida que le hago o la que nos hace una vecina que tenemos, él no se mueve de casa. Nunca ha llegado a ponerme la mano encima, pero la mayoría de veces está de mal humor y lo paga conmigo. Apenas tenemos relación ni hablamos-Lali sentía mucha tristeza, y entendía a Peter-esa es la razón por la que trabajo tanto  y por la que no quería presentártelo. 

-Siento haberte presionado Peter, yo no... no sabía que era algo así, ahora lo entiendo, pero no tienes que avergonzarte, yo te quiero, sea como sea tu padre o a pesar de lo mucho o poco que tengas. Eso no va a hacer que cambie la visión que tengo de tí.-él la abrazó.

-Yo sé que.. algún día tengo que presentártelo, siempre lo he tenido en cuenta, pero me cuesta ¿sabes? no es fácil.

-Ay mi amor, me imagino lo mal que tienes que pasarlo y me siento tan mal... desde muy joven has tenido mucha responsabilidad encima, una responsabilidad que no te correspondía-Lali se sentía triste, y culpable por no haber sido más comprensiva con él.

-No importa, ahora las cosas ya no se pueden cambiar. Ojo, también saqué cosas buenas de esto, eh-sonrió para animar a Lali-maduré muy pronto, y eso hizo que las chicas se fijaran más en mí porque mis amigos eran más inmaduros-los dos rieron-y ahora supongo que estoy preparado para vivir solo, mantenerme, llevar una casa... no es algo nuevo para mí. 

-Ahora entiendo porque tantas ganas de marcharte de Forks en terminar la carrera.

-Sí, quiero perder de vista todo. Puede parecer egoísta, pero también a mi padre.

-No es egoísta-le acarició la cara.

-¿Puedo preguntarte algo?-la miró Peter, algo inseguro.

-Claro, entre nosotros no hay secretos.

-Ya sé la historia del capullo de Benjamín y todo lo que te hizo ese hijo de....-suspiró-dios, lo tuve delante y no sé como no le partí la cara sabiendo lo mal que te trató

-Pit, ya no importa, es pasado ¿si? no hay que darle más vueltas.

-Si, lo sé, perdona. El caso es... -Peter tragó saliva- me quedé pensando algo, y no encontré el momento de hablarlo... no sé, conforme lo mirabas... y lo que él dijo, como si continuaras enamorada de él. Tú... ¿todavía le quieres?

-No Pit-dijo firme, sin dudarlo-yo lo quise muchísimo, incluso hasta el punto de justificar lo que hacía, de pensar que era yo quien lo hacía mal y que por algo él se portaba así conmigo. Por suerte, al final me di cuenta que eso no era así, y que me estaba dejando tratar como a un trapo. Me marché Houston porque me daba miedo, tenía miedo de que me convenciera para volver, de que le diera la vuelta a las cosas como siempre y me hiciera verlas como no son. Pero yo ya no sentía lo mismo por él, eso no era sano, no era amor, y entonces apareciste tú... y me di cuenta que existen las segundas oportunidades-le acarició la mano- Y tú eres tan distinto a él, tan bueno, esto sí es sano, me hace bien... en poco tiempo me he enamorado de tí como nunca más pensé que lo haría-Peter sonrió tiernamente y la besó en la frente-ahora todo es distinto, todo es mejor, y se que soy lo suficientemente fuerte para no volver a dejarme llevar por él o por lo que diga.

-Era justo lo que necesitaba escuchar-soltó un suspiro de alivio-yo también estoy muy enamorado de tí Lali Espósito, locamente enamorado. Juntos contra viento y marea, contra quien haga falta, ¿sí?

-Juntos-sonrió Lali, esta vez ampliamente-siempre juntos.











jueves, 10 de abril de 2014

Novela: "Amor prohibido"



Capítulo 26

-¿Que están haciendo aquí? Mariana, ¿qué es esto?-era un compañero de trabajo de Lali. Había hablado con el un par de veces, era un hombre muy serio y discreto.

Peter y Lali miraban asustados, sorprendidos, como un ladrón cuando le pillan en pleno robo. No sabían que decir o como arreglarlo.

-Yo...-intentó pronunciar Lali.

-Tenía unas cuantas dudas sobre el temario, y he venido a ver si la profesora continuaba en la universidad-dijo Peter firmemente.

-¿Usted se cree que yo me chupo el dedo,  Lanzani? -ahora se dirigió hacia Lali-Desde que estás aquí, Mariana, han corrido muchos rumores sobre usted-musitó entrando a la habitación, y volteando alrededor de la mesa. Peter y Lali estaban los dos de pie, a casi un metro de distancia-¿Saben que con esto puede ser despedida y usted, Lanzani, expulsado? y por lo que tengo entendido, no le conviene abandonar sus estudios.

-Pe-pero no es lo que cree, de verdad. Déjeme explicarle-intervino Lali, angustiada.

-Eso explíquenselo al director, y jefe nuestro- destacó esto último, diciéndoselo a Lali- él decidirá-negó con la cabeza, observándolos por última vez y dejando la habitación. Lali se dejó caer en la silla, y se puso las manos en la cara.

-Eso no está bien, esto no está nada bien. ¿Qué hemos hecho? ¡Te he dicho que no vinieras aquí, teníamos que vernos abajo!

-¿Ahora es mi culpa?

-Los dos somos culpables. Me quiero marchar de aquí-dijo agarrando sus cosas, y Peter la siguió. Ya no quedaba nadie, los pasillos estaban vacíos, todo estaba en silencio, incluso ellos dos. Tan sólo se escuchaba el sonido de los tacones de Lali.

-¿Y ahora qué?-preguntó Peter, cuando llegaron al garaje, mientras se metían en el coche. La lluvia caía a cántaros, estaban empapados. Se quedaron dentro del coche, sin arrancar el motor.

-No lo sé, se acabó, supongo, esta aventura de ir escondiéndonos. Yo estoy despedida.

-¿Crees que a mí me expulsaran? tal vez... sólo deja la universidad uno de los dos, tal vez sólo te despiden, si tú ya no estás como profesora ya no hay problema, ¿no?


- ¿Así que eso es lo único que te importa? ¿Si a tí te expulsan? ¿Que más da si a mí me despiden, no? ¡Mientras tú sigas estudiando! Me empieza a cuadrar todo ¿sabes?

-¿Qué dices, de qué hablas?-preguntó Peter frunciendo el ceño, comenzaba a enfadarse.

-¡No quieres presentarme a tu padre, cada vez que te hablo del tema te muestras tenso, evitas el tema, y te importa una mierda si a mí me despiden y si me tengo que volver a Houston, mientras tú continúes estudiando! dime, ¿estabas conmigo para que te aprobara? ¿sólo te importaba eso desde el principio?-Peter se tocó varias veces el pelo, despeinándose, y suspirando. 

-¿¡Estás jodiéndome Lali?!- Estaba muy alterado, ella cambió su expresión de enfado por asustada.-Desde el momento en que te conocí he luchado por estar contigo, incluso antes de saber que eras mi profesora, he conocido a tu familia, he dejado de lado mis estudios y he llegado a plantearme saltarme clases por estar contigo ¡nunca había hecho eso, nunca había faltado a una sola clase! Desde que estoy contigo mi vida ha dado un giro de 180 grados. Mis estudios siempre habían sido lo primero para mí. Y sí, por supuesto que son muy importantes para mí, ¡llevo años trabajando para poder pagármelos, años esforzándome para esto! ¡Para tener mi carrera! Y después de tantos esfuerzos no sería justo tirar todo por la borda, ¿no crees?-nunca lo había visto tan alterado. Estaba colorado, las venas del cuello se le marcaban-él volteó para él lado contrario, evitando mirarla e intentando calmarse. Ella miró hacia el frente, y suspiró.

-Lo siento, lo siento. Tienes razón, no sé que estoy diciendo, esque... tengo mucho miedo de lo que vaya a pasar, de tener que volver a Houston. Y ahora no puedo quedarme sin trabajo...

-Ey-Peter le agarró la mano, y la miró a los ojos-aunque te fueras a Houston yo te esperaría, seguiríamos juntos, y en terminar mis estudios estaríamos juntos. 

-Peter...-Lali lo miró a los ojos, estaba apunto de romper a llorar- tengo un atraso, desde hace más de una semana.







lunes, 7 de abril de 2014

Novela: "Amor prohibido"

Chicas, llego ahora de la facultad y he podido sacar un ratito. Siento no haber subido antes y que no sea demasiado largo. GRACIAS POR ESTAR SIEMPRE!



Capítulo 25


Peter estacionó el coche en el parking de la universidad, y entró. No sabía como reaccionaría Lali y no quería presionarla ni hacerla enfadar más, además de que no quería montar ningún escándalo delante de la gente-más que nada porque nadie sabía ni si quiera que tenían una relación-así que la esperó ya en clase. 

Cuando Lali llegó a la universidad, no dejaba de buscar a Peter con la mirada. ¿Habría ido a clase o se hubiera ido por ahí con el coche? ¿Estaría enfadado, triste, disgustado? ¿Qué pensaría? Tal vez había sido dura con él, y no lo había dejado explicarse, alomejor había sido poco comprensiva. No entendía nada, pero estaba preocupada y se sentía algo culpable. Por fin entró a clase, y ahí lo vio, en primera fila como siempre, hablando con su amigo Pablo. Le echó una mirada y enseguida se dirigió a la clase, dejando sus cosas encima de la mesa.

-Buenas tardes. Bueno, hoy he traído un caso práctico para analizar, os gustará. Pasad las hojas hacia atrás-dijo dándole las hojas a Pablo y Peter, y compartiendo por unos segundos esa mirada de complicidad que tenía con él. Y así pasaron la clase, como siempre entre miradas y más miradas, pero con una diferencia: esta vez sus miradas no transmitían las mismas cosas. Ninguno de los dos sabía qué sentía o pensaba el otro, y eso les hacía no saber como actuar. Finalizó la clase, y Lali lanzó una última mirada a Peter y salió, entonces le escribió un mensaje.

-¿Después o mañana podemos hablar?

+En terminar la última clase te hablo.

Lali aprovechó para quedarse adelantando trabajo en su despacho, y así haciendo tiempo hasta que saliera Peter. Entonces recibió un mensaje de su amiga.

-Amiga¿Vienes a cenar?

+No lo sé, y si voy será tarde. Cena sin mí, más tarde te cuento.

-Ok, beso!!!!

Lali miró la hora, en cinco minutos finalizaba la clase de Peter, así que le avisó de que estaba en su despacho, que en diez minutos se veían en la entrada, cuando se hubiera ido la gente. Entonces tocaron a la puerta y cuando abrió ahí estaba Peter.

-¡Peter! habíamos quedado en el aparcamiento, nos pueden ver.

-Acabo de salir, ni si quiera he mirado el móvil. Y he venido para ver si seguías aquí.

-Pit... lo siento por no haberte escuchado antes, tendrás tus razones y... no te he dejado explicarte ni...

-Shh...-se acercó a ella y delicadamente apoyó el dedo en sus labios-los dos nos merecemos una conversación, pero no aquí. ¿Qué te parece si ceno contigo en tu casa y hablamos tranquilamente?-Lali esbozó una pequeña sonrisa.

-Me parece bien-ella le dio un abrazo, cogiéndolo por la espalda, como una niña abrazando a su padre cuando tiene miedo. Pero entonces, se dieron cuenta del fallo que habían tenido; se habían olvidado de donde estaban. Un compañero de Lali abrió la puerta, y entonces se quedó estupefacto al ver esa escena, al igual que ellos. Sabían que habían tentado demasiadas veces a la suerte, arriesgándose viéndose en la universidad. Y esque llega un momento en que todo se descubre, cae la careta, sale del encierro, de lo clandestino, como si eso fuera lo prohibido. Lo prohibido, lo clandestino, es una olla a presión. Cuando llega a su punto te explota en la cara, te salpica, te moja, te sorprende. Te toma, te aborda, te arrebata... así lo niegues, eso que mantenemos en la sombra, clandestino, tarde o temprano reclama su lugar. La leña que se moja pero que no se consume sigue chispeando, eso es la clandestinidad. Porque la clandestinidad tarde o temprano prende, renace de las cenizas, te quema. Finalmente lo clandestino sale a la luz, abandona las sombras, la oscuridad, para luchar por lo que quiere. Desafía al debe ser, a lo prohibido. Y ya sin esconderse, sin ocultarse, lucha a cielo abierto.


sábado, 29 de marzo de 2014

Novela: "Amor prohibido"




Capítulo 24

-¡Hola!-dijo Lali entrando por la puerta de su casa, y en dos minutos Euge ya estaba bajando por las escaleras.

-¡Hola La!-la abrazó- ¿Cómo fue?-Peter entró con las maletas de Lali por la puerta.

-Buenas-dijo descargando las bolsas.

-Hola Pit-le sonrió Euge y le besó la mejilla.

-¿Y Pablo?

-Acaba de irse, hace cinco minutos. Pensaba que érais él que se le había olvidado algo. Me está preparando una sorpresa-dijo dando pequeños saltitos.

-Pablo es muy romántico cuando quiere-sonrió Peter y Euge lo miró mal.

-¿Es así con todas las chicas con las que sale?-Peter miró a Lali, con cara de haberla cagado y Lali puso los ojos en blanco.

-No ha querido decir eso celosa. Tienes un novio muy tierno que te cuida y te quiere, no pienses en eso.

-Bueno, ¿cómo ha ido entonces?

-Muy bien, Pit se ganó a la familia entera-sonrió Lali mirándolo y él le devolvió la sonrisa, abrazándola por detrás.

-Amor, yo me voy a ir a casa a avisar a papá que he llegado ¿vale? 

-Claro, ve. Después hablamos-le dio un largo pico y se fue.

-Os veis tan monos....-se mordió el labio su amiga.-¿Y? ¡cuéntame!

-Nada, fue muy bien-dijo agarrando sus bolsas.

-Nada, fue muy bien-imitó a su amiga con voz de burla.-¡Lali! ¡Despierta! ¡Peter ha pasado el fin de semana con tu familia! ¿y sólo fue muy bien?-Lali rió.

-Vimos a Benjamín.-Euge se sentó en el sofá.

-¿Enserio? ¿Y que pasó?

-Nada, ese es el problema. No pasó nada. Es decir, se puso chulo y intentó enfadarnos tanto a Peter como a mí. Pero... no sé, no me fío. Tú sabes tan bien como yo como es él, es raro que se fuera sin más, no sé-se agarró la cabeza.

-Ey, alomejor ha cambiado. No lo sabes.

-Créeme, no ha cambiado. 

-Bueno, entonces tal vez sólo quería molestar, pero no pretendía nada más y tú estás aquí comiéndote la cabeza por nada.

-Sí, no quiero pensarlo-negó con la cabeza- ¿Tú que tal has pasado el finde?

-Ay... genial amiga. Me estoy enamorando mucho-dijo mientras se acostaba en el sofá, sonriendo.-me hace muy feliz este chico. Pasamos el finde aquí, juntos, haciendo el amor y dándonos mimos. Fue maravilloso.

-Me alegro tanto tanto, lo sabes-la abrazó.

-Lo sé-sonrió ella.

-Me voy a hacer cosas, mañana tengo clase y no tengo nada preparado, y después seguimos charlando-dijo mientras subía las escaleras.

-¡Yuuuuju, vuelve el amor clandestino!-gritó Euge mientras alzaba los brazos, y Lali comenzó a reír. Estaba tan loca.

Al día siguiente, Lali salió de su casa, rumbo a la universidad, sus planes mentales cambiaron cuando vio a Peter fuera, esperándola, apoyado en su coche, con su apretada camisa que le marcaba los músculos, sus gafas de sol y su sonrisa de chico tierno.

-Hola, ¿qué haces aquí?-ella no pudo reprimir la sonrisa.

-Vengo a recoger a la princesa-sonrió.

-Nos pueden ver-dijo casi en un susurro y Peter miró para todos los lados.

-Pase a dentro, y relájese-Lali sin pensarlo dos veces subió a su coche, no podía negarse. Antes de arrancar, Peter fue directo a la boca de Lali, sumergiendo su lengua en la boca de ella. Esos besos que le daba... a ella siempre la dejaban con ganas de más.-Estaba pensando... podríamos saltarnos hoy la universidad-dijo mientras arrancaba el coche, y sonreía pícaro, ella también sonrió.

-Sabes que me encantaría, pero no podemos hacer eso. Ni tú ni yo, ni si quiera deberías pensarlo.

-Bueno, esque tengo muchas ganas de estar contigo-le agarró la mano, mientras con la otra sujetaba el volante.-Y no soporto tenerte delante mía en clase y no poder tocarte, ni besarte...

-A mí también me cuesta, pero ya lo hablamos, si queremos seguir con esto hay que aguantar Pit, para mí tampoco es fácil-se acercó a él y le depositó un beso en la mejilla- ¿Sabes que he estado pensando?-Peter la escuchaba, pero no apartaba los ojos de la carretera-tú ya has conocido a mi familia, a mí también me gustaría conocer a tu padre.-Peter se puso tenso.-¿Qué?

-Nada.-respondió seco.

-¿Nada?

-Nada-dijo y entonces un coche les pasó por delante a toda velocidad, tocando la bocina y rozándoles. Por poco no provocaron un accidente.

-¡Peter! ¡¿En qué demonios estás pensando?!

-¡No quiero que conozcas a mi padre, ¿Vale?!-Lali se quedó atónita. No sólo porque no esperaba esa respuesta, sino, por la manera en que le contestó. Lali se sintió muy molesta por que le hablara así.

-Para el coche-Peter la miró confuso-¡Que pares el coche Peter!-y él paró.-Yo te he presentado a mi familia, tampoco ha sido fácil para mí, todo esto ha pasado en muy poco tiempo y... ¡dios! pensaba que íbamos enserio, pensaba que esta relación era ya seria como para conocer a nuestras familias, pero parece que me he equivocado, que no tenemos los mismos intereses-ella abrió la puerta del coche para salirse y Peter la cogió del brazo

-Lali, escúchame...

-No, no quiero hablar. Déjame sola-se soltó bruscamente y se fue caminando.

-¡Mierda!-pegó Peter con rabia al volante, las cosas no eran como Lali pensaba, y él sabía que la había cagado.

domingo, 16 de marzo de 2014

Novela: "Amor prohibido"

Lo sé, no tengo ni cara ni perdón :( a parte de lo ocupada que estoy, últimamente estoy teniendo unos pequeños problemas, lo siento tantisimo por no poder subir más. Como ya os dije, tengo preparada y programada la próxima novela para que no me suceda lo mismo. Lo siento de nuevo y gracias por la paciencia!




Capítulo 23

-Sí, espero que seas igual de bueno con mi hija-entró su padre y Peter tragó saliva al oír aquella advertencia.-vamos a hablar ahora que estamos todos los hombres reunidos...

-Papá...-dijeron Agus y Stefano


-Mira, Peter, me has caído muy bien desde el primer momento, pero yo también soy hombre y me di cuenta desde el primer momento de como mirabas a mi hija y no se muy bien tus intenciones...


-Papá-intervino Agus de nuevo-basta. Nosotros sabes que con estos temas también nos preocupamos mucho por Lali, pero Peter es un buen chico. Lo ha demostrado cuidando de Lali en Forks. 



-Pienso igual, y tú sabes que para eso nosotros  nos fijamos mucho y echamos un ojo a los que se le arriman-añadió Stefano.



-Chicos, yo no tengo malas intenciones con ella, de verdad. Yo la quiero, y no voy a hacerle daño.



-Más te vale, porque sino sabes que en esta familia te cortan las pelotas-añadió Stefano y rieron.



-Espero que sea así de verdad, Peter, y si así es, bienvenido a la familia-dijo el padre, le tendió la mano y se dieron un pequeño "apretón", para después dejar la habitación.



-Discúlpalo Peter, es muy cuida con mi hermana-musitó Agus-Es su única hija y...



-Lo sé, y lo entiendo. Es lo que todo padre haría.



-¿Qué, revancha?-dijo Stefano y los tres sonrieron.



-Por supuesto-afirmó Peter y continuaron jugando, hasta que Lali subió y tocó a la puerta.-Hola-la miró Peter, sonriendo.



-Bueno, veo que estás muy bien sin mí, eh?- sonrió al ver a los tres jugando-Nadie diría que os habéis conocido hoy. ¿Te apetece que vayamos a dar una vuelta y te muestro el barrio?



-Mucho-sonrió.



-¿Chicos queréis venir?



-¡Sí!-dijo Stefano acercándose a ellos.



-No-lo paró Agustín- dejémosles un poco de intimidad Yeyo, mañana damos un paseo todos-le guiñó un ojo a Lali y ella sonrió. Echaba de menos estar con su familia, pero la verdad era que le apetecía un poco de intimidad con Peter.



-Está bien, pero si en venir me prometéis una partida al trivial todos, también con papá y mamá, como antes.



-Hecho-dijeron todos y Lali y Peter salieron a dar una vuelta. Iban agarrados de la mano, paseando por la calle, sin nada ni nadie que pudiera molestarles.



-Me hace tanta ilusión que estés aquí-miró a Peter y él le dio un pico.



-A mí también estar, contigo y con tu familia.



-Peter-lo paró Lali-te quiero.



-Te amo, Lali-se miraron a los ojos-Eres genial. Creo que nada podría ir mejor, y nada podría estropear este día-y fue como si las palabras de Peter hubieran sido mágicas, y si pudiera estropearse su día.



-No puede ser... mira quien tenemos aquí-se acercó a ellos y sonrió-Lalita con un chico, ¿quién me iba a decir que ibas a ser tan rapidita?-Peter la miró sin entender demasiado.-¿No me vas a saludar?-


-Hola-dijo firme. Lali no podía dejar de mirarlo. Era una mezcla de miedo, tristeza, repugnancia, recuerdos...


-Lali, cariño, ¿él es tu ex?-preguntó Peter, sin saber muy bien que hacer, y Lali asintió.


-Uh, su ex, que mal suena eso ¿verdad Lalita? no sabía que habías vuelto, ¿os quedáis por mucho tiempo?-se arrimó un poco más y Peter se puso por delante-epa-Lali agarró a Peter y lo tiró para atrás.

-Pit, déjalo, vámonos por favor. Y tú déjame en paz.-los dos comenzaron a caminar y Benjamín los siguió.

-¡Eh! ¡no te recordaba tan maleducada!-la paró del brazo y Peter se interpuso, haciendo que le soltara el brazo.

-¡Te ha dicho que la dejes!-un par de personas se pararon a mirar la situación y Benjamín rápidamente se alejó de ellos dos.

-¿Qué pasa, macho? ¿Tienes miedo que continúe enamorada de mí?-Lali sonrió irónicamente, Peter no apartaba la mirada de él, advirtiéndole.-espero que nos volvamos a ver. Estás preciosa-le guiñó un ojo, miro a su alrededor y se marchó. Peter le agarró la cara a Lali con las dos manos y la miró a los ojos.

-¿Estás bien?-ella asintió, un poco nerviosa.

-No quería que esto pasara-negó con la cabeza-quería que todo fuera bien...

-Ey, todo va bien. Tan sólo ha querido venir a molestar, a mí no me importa, mírame, estoy bien-estaba algo inquieta.

-Tú no sabes como es, cuando se enfada no para hasta conseguir lo que quiere. No parará de molestar. Le ha enfadado mucho verme con otra persona y... no sé, me da miedo.

-Pero mañana por la tarde estaremos en Forks, tú y yo. No podrá molestarnos.

-Sí pero, cuando vuelva a ver a mi familia o... algún día volveré a vivir aquí ¿no? No tengo pensado quedarme en Forks por siempre.

-Bueno, entonces tendré que venir en todos tus viajes contigo, para que ni él ni ningún otro chico se te acerquen-le sonrió, intentando animarla, y ella esbozó una leve sonrisa y juntó sus labios con los de él.

Como prometieron, al volver a casa jugaron al trivial en familia, y Lali se olvidó de todo lo demás. Peter, por su parte, fue entrando en más confianza con la familia, sobre todo con Stefano y Agustín. Lali más tarde habló con ellos dos, ya que pensaba que les debía alguna explicación, les contó la razón por la que se había marchado de Houston, evitando la parte de cómo la trató Benjamín, ya que sabía que si se lo contaba a alguien de su familia las cosas no quedarían así, y ella lo único que quería era no volver a verlo ni saber nada de él. Esa charla con sus hermanos para Lali fue como recuperar la relación que tenían antes, no era mala, pero sí distinta. Pasaron una buena tarde y noche, hasta que al fin se fueron a dormir. Peter durmió en la habitación de Agus, con una cama desplegable que tenía, ya que el padre de la familia no consideraba "apropiado" que durmieran juntos.

Al día siguiente, fueron todos juntos a dar un paseo antes de comer, y Lali sintió un gran alivio de no encontrarse a Benjamín. Más tarde, toda la familia, incluída la abuela fueron a acompañarlos al aeropuerto y a despedirse de ellos. Era la hora de volver a Forks, de volver a la rutina, de volver a la clandestinidad, pero también de volver a estar totalmente juntos.

sábado, 1 de marzo de 2014

Novela: "Amor prohibido"


Capítulo 22


Lali se quedó observando a su familia, y pensando como sacar el tema de Peter de manera natural.


-La verdad es que si antes de que viniera Euge no hubiera estado Peter no se qué habría hecho, él me ayudó bastante a acoplarme allí-Peter la miró, sonriendo, pero los demás se quedaron mirándola algo desconcertados.


-La verdad Peter, gracias por haberla ayudado desde el principio, has sido muy amable con ella- sonrió su madre.



-Pues...-musitó ella moviendo las manos, nerviosa- ¿recordáis cuando os conté que lo conocí en su restaurante? es verdad que lo conocí allí, pero hay una cosa que no sabéis-todos la miraron, esperando la noticia, pero no esperaban esa-Peter es alumno mío, pero cuando nos conocimos ni él ni yo lo sabíamos.-La familia estuvo en silencio por unos segundos. Hasta que la anciana de la familia rompió ese silencio.



-Bueno, si ninguno de los dos lo sabíais no tenéis culpa. A veces el afecto entre dos personas crece aunque quieras evitarlo, y sin poder controlarlo.



-¿Y cuando os enterasteis que pasó? ¡Menuda faena, él único amigo que haces y es tu alumno! -preguntó el hermano pequeño.



-Que ya era tarde para poder romper esa relación-sonrió su madre y Peter y Lali la miraron algo tímidos.-¿Tenéis algo más para contar chicos?



-Me parece que sí-dijeron su padre y su hermano mayor al unísono. Lali agarró la mano a Peter por debajo de la mesa, y puso ambas encima, mostrándolas a todos y él la miró sorprendido.



-Ya que estamos aquí, aprovechemos-musitó ella susurrándole a Peter-familia, Peter y yo estamos juntos. Y sé que no es lo correcto papá, que yo esté con un alumno, pero como ha dicho mamá es algo que no pudimos controlar, sabes que soy responsable y en clase nos limitamos a ser alumno y profesora, hay una simple relación cordial.



-Yo sólo digo que pueden despedirte y tomarte como una persona poco responsable y poco profesional, y eso es una mancha para tu currículum. Y a tí pueden echarte.-se dirigió a Peter. La madre de Lali lo miró mal y él agachó la vista- pero me alegro. 



-Bienvenido a la familia cuñado-dijo Agus.



-Por nuestro cuñado-dijo ahora Stefano, proponiendo un brindis. 



-Me alegro por vosotros chicos-dijo su madre y se arrimó a abrazarlos.



-Sí, yo también me alegro mi vida-le agarró su abuela la mano a Lali, con su peculiar sonrisa. Tenían una relación muy estrecha y sincera. 



La comida transcurrió con tranquilidad, charlando. Tanto Peter como Lali sentían que se habían quitado un gran peso de encima. Cuando terminaron, ella le enseñó la casa, dejaron las maletas en la habitación de ella y bajaron al comedor a descansar.


-Eh, Peter, ¿echamos partida de play o ya te has cagado?-preguntó Agustín

-¡Vamos!-dijo y los dos sonrieron. Stefano se apuntó y fue tras ellos. Lali se sentó en el sofá, cansada, y suspiró. Se quedó con su madre y su abuela. Ellas la miraban.

-Tenía muchas ganas de verte ya-dijo su madre abrazándola.

-Y yo a vosotros-sonrió, de nuevo estaba en casa.- Mamá... ¿qué os parece que esté con Peter? yo sé que no está bien, y me ha costado dar el paso, pero...

-No, no está bien. Pero yo sé que tú no eres de enamorarte o tener algo con un alumno. Nosotros te conocemos mi amor, y sabemos que eres profesional y responsable, pero tu padre te lo dice por tu bien, porque no todos te conocen como nosotros, y si os descubren puede perjudicarte en tu trabajo y a él en su carrera.

-¿Y qué debo hacer? ¿Dejo el trabajo?

-Claro que no-se adelantó a decir su abuela-tú no debes dejar nada. A veces el amor surge y no puede evitarse. A veces deben hacerse locuras por amor. Y a veces las cosas suceden por algo-le guiñó un ojo y Lali sonrió.

-¿Te trata bien, te cuida?-preguntó ahora su madre y Lali asintió.-entonces eso es lo único que me importa.-Lali abrazó a su madre y a su abuela.

-Os amo.

-Lali, no me importa la razón por la que te fuiste. Se que fue por Benjamín, no sé que pasó entre vosotros pero sé que él es la razón. Respeto que no quieras volver a hablar de eso, ni sacar el tema. Ahora me he dado cuenta que no me hace falta saberlomientras estés feliz, y ahora te veo feliz así que no hay más que hablar.

Mientras tanto en el piso de arriba...

-¡No lo puedo creer, nos ha ganado a los dos!-gritó Stefano mientras Peter sonreía victorioso.

-Realmente eres bueno, eh. Tengo que decir que me has sorprendido-rió Agustín.

-Sí, espero que seas igual de bueno con mi hija-entró su padre, y Peter tragó saliva al oír aquella advertencia- vamos a hablar ahora que estamos todos los hombres reunidos...