martes, 1 de julio de 2014

Novela: "Amor Prohibido"

Capítulo 37



-¿Qué pasa macho? Apenas lleváis una semana casados y ¿ya te has metido una cagada?

-No es eso, bueno... no sé. El caso es que... cuando cogimos el avión, Lali recibió un correo a través del móvil. Ella me dijo que ese correo sólo lo utilizaba para cosas de trabajo o personales de la familia, y cuando me lo dio a mí me dijo que muy poca gente sabía de ese correo. Entonces... me extrañó mucho, la han despedido y sí... da clases particulares y cuida a unos niños pero si su jefa quiere algo digo yo que le enviaría un wassap o la llamaría ¿no? al igual que su familia

-No sé a donde quieres llegar Peter...

-El caso es que...-miró si se acercaba Lali-abrí el mensaje, y era Benjamín-susurró

-¿Benjamín el ex de Lali?

-El mismo-musitó algo preocupado

-¿Y... qué demonios quería?

-Le escribía a Lali diciéndole que había estado en la boda, que se había enterado de su embarazo, que enhorabuena por todo y que pronto nos veríamos. Al final del mensaje me mandaba saludos a mí.

-Menudo capullo... ¿y Lali que dijo?

-Ese es el tema...que borré el mensaje para que no lo leyera-Pablo hizo un gesto de sorpresa-lo sé, sé que hice mal en ocultárselo y meterme en su correo, sé que tampoco tengo ningún derecho de leer el  mensaje y borrárselo, pero no quería preocuparla y menos en nuestra luna de miel. Pablo... le teme a ese hombre, piensa que quiere hacernos daño, si le decía lo que le había escrito... conozco a Lali, no habría podido estar tranquila, y con el embarazo y todo... -suspiró-simplemente no quería preocuparla.

-Mira... yo sí pienso que ese mensaje a Lali es a mala leche, y está claro que no se alegra por vosotros, ni por vuestra boda, ni por el embarazo, pero no creo que quiera haceros daño ni que trame nada malo, simplemente busca molestar y supongo que llamar la atención de Lali, pero no creo que Benjamín sea algo por lo que debas preocuparte, enserio. 

-¿Crees que debo contárselo a Lali?

-No creo que hicieras bien en meterte y borrárselo, pero si tanto se preocupa por Benjamín creo que hiciste bien en no contárselo, en su estado no es bueno que esté nerviosa. No creo que ese mensaje sea para preocuparte, si mandara más o intentara molestar de otras maneras, entonces cuéntaselo. Pero si se queda en ese mensaje, olvídalo. No debes preocuparte por eso, ahora céntrate en tu mujer y en tu hijo, ¿vale?-Peter sonrió.

-Gracias una vez más, ven aquí-lo abrazó y los dos rieron.

-Venga, vamos a sacar algo que sino sospecharan de que tardemos tanto-agarraron dos coca-colas y un par de cervezas y salieron con las chicas al salón. 

Estuvieron toda la mañana viendo fotos, recordando y riendo. Como siempre, pasaron una buen día entre amigos. Peter y Lali al fin se quedaron solos. 

-¿Qué piensas?-preguntó Lali a Peter, mirándolo mientras veían la tele.

-En que mañana sabremos el sexo de nuestro bebé-Lali esbozó una sonrisa.

-Sí, me muero de ganas de saberlo y de decirlo a todos. 

-¿Sabes? he pensado en hacer una comida familiar, todos. Tu familia y la mía, bueno y Euge y Poli también, y así anunciar el sexo de nuestro bebé a todos, en persona.

-Eso sería genial, poder volver a juntarnos todos y verlos, mi madre no paraba de decirme que cuando iríamos a visitarlos, así que estupendo.

-Sí, pero mejor si vienen ellos aquí ¿no?

-Claro, vienen ellos y así ven nuestra casa y ni nosotros ni tu padre tenemos que viajar.

-Genial-sonrió-mañana hablaré con mi padre, tú habla con los tuyos para ver cuando pueden venir.

Al día siguiente, se levantaron ambos nerviosos e ilusionados, no podían dejar de hablar sobre el tema. Cuando llegaron al hospital, Peter llamó a la puerta.

-¡Sí!-se escuchó desde dentro.

-Buenos días.

-Hola parejita, ¿cómo vais? ¿preparados para saber que es vuestro bebé?-Peter y Lali se miraron a los ojos.

-Sí-sonrieron ilusionados.

-Recuéstate Mariana, vamos a ver a tu bebé-se tumbó en la camilla y se levantó la camiseta, dejando al descubierto su notable barriga. Peter, al igual que la otra vez, se encontraba al otro lado de la camilla, sentado y dándole la mano. Los tres se encontraban en silencio, el doctor frunció el ceño.

-¿Qué pasa?-preguntó Lali preocupada.

-Un momento-se levantó el doctor y salió de la habitación.

-¡doctor!-dijo Peter.

-Peter... ¿qué está pasando?-preguntó Lali con lágrimas en los ojos.

-No lo sé mi amor... tranquila-le agarró todavía más fuerte la mano, mirándola a los ojos e intentando tranquilizarla.

El doctor volvió a entrar, con una enfermera. Peter y Lali observaban aterrados. La enfermera asintió, y cuchicheó un par de cosas, para después abandonar la habitación.

-¿Doctor?-preguntó Peter, ya muy preocupado.

-Chicos, no sé como no he podido darme cuenta antes... estoy muy sorprendido. Lali... llevas gemelos.

viernes, 27 de junio de 2014

Novela: "Amor Prohibido"

Capítulo 36




Lali fue la primera en levantarse, comenzaban sus náuseas matutinas. Miró a Peter durmiendo a su lado y no pudo evitar sonreír. Intentando no hacer ruido bajó a la cocina y preparó un zumo de naranja, un par de tostadas, cuatro croassans y un café con leche. Lo puso todo en una bandeja y subió a la habitación. Puso la bandea sobre la cama y se sentó, dejando pequeños besos sobre el rostro de Peter.

-Bello durmiente... levanta, vamos...-susurró Lali dulcemente.

-Um... que bien sienta despertar así-sonrió aún con los ojos cerrados-¿Qué hora es?

-Las once y media bonito, hemos dormido bastante-Peter por fin consiguió abrir los ojos y besó a Lali.

-¿Qué es esto? ¿Me has traído el desayuno?-dijo emocionado, agarrando la bandeja.

-Ajá-sonrió Lali.

-Si esque me he casado con la mejor-le besó la mejilla mientras masticaba un pedazo de croassan. 

-¿Has avisado a tu padre de que ya estamos en casa? yo acabo de avisar a los míos

-Se me había olvidado, voy a llamarle-mientras tanto Lali se quedó almorzando del desayuno de Peter.-ya está.

-¿Como está? ¿Lo has escuchado bien?

-Sí, la verdad es que bastante tranquilo.

-¿Y tú estás tranquilo?

-No me siento demasiado bien habiéndolo dejado así de repente, tan rápido y pasar de hacérselo yo todo a dejarlo solo y que se las arregle él mismo. Me tranquiliza que está Vicky-Victoria era una vecina que conocían de hacía años, incluso conocía a su madre y siempre ha intentado ayudarles en todo-ella se pasa muchas veces por casa a llevarle comida o ver como va todo.

-Mi amor, él es mayorcito, va a estar bien y va a saber cuidarse. No es la primera vez que le toca enfrentarse a algo así, y eso no se olvida-le agarró de la mano-y sabes que puede venir aquí siempre que quieras, no estamos tan lejos, puede quedarse unos días si te quedas más tranquilo.

-No es mala idea-sonrió ilusionado-así al menos estaríamos tú y yo con él y no se sentiría tan solo, y podríamos ver que tal está de verdad. Pero... no, ni si quiera llevamos una semana viviendo solos, meter ya a mi padre aquí...

-Pit, ¿y que más da eso si tenemos toda una vida para estar solos? tu padre no va a quedarse para siempre, no me importa, enserio-Peter esbozó una enorme sonrisa

-Te quiero

El timbre de la casa sonó.

-¿Quién es ahora? ¿esperas a alguien?-preguntó Peter

-Yo no, voy a ver-se levantó Lali de la cama.

-¡La! No, voy yo, quédate aquí.

-Pero Pit...

-Que voy yo-se levantó de la cama y bajó rápidamente las escaleras. Lali se quedó algo preocupada. Cuando llegó abajo miró por la mirilla y al ver quienes eran suspiró de alivio. 

-¡Buenos días recién casados!-gritó y al escuchar esa voz Lali bajó rápidamente.

-¡Euge!-ambas amigas se abrazaron como si llevaran años sin verse

-¡Hola Pablo!-lo abrazó también-¿qué hacéis aquí?

-Haceros una visitilla-musitó Pablo

-Y a que nos contéis vuestro bonito viaje de enamorados-sonrió Euge.

-¡Espera voy a por la cámara y os muestro todas las fotos!

-¡Ay sí, quiero saber todo!-Peter y Pablo se miraron y pusieron los ojos en blanco.

-Chicos, ¿queréis tomar algo?

-Si me haces un café te lo agradecería cuñadito-dijo Euge.

-Claro, ¿me acompañas a la cocina Pablo?

-Ahora vuelvo a ver las fotos chicas.

Entraron ambos en la cocina. Peter se pusó frente a él, serio

-Necesito contarte algo.





miércoles, 25 de junio de 2014

Novela: "Amor Prohibido"

Capítulo 35



Peter y Lali en unas horas aterrizaron, y agarraron un taxi para que les llevara al puerto, dispuestos a embarcar. Iban a realizar un increíble crucero de 7 noches haciendo escala en Jamaica, Gran Caimán y México entre otros lugares. Peter decidió olvidarse por una semana del correo de Benjamín y disfrutar del viaje junto a su amada esposa. Fue una semana de relax total, una semana de ensueño. Estuvieron en el spa, en la piscina del barco, de cena tras cena romántica, visitando todos sus destinos, mirando tiendas, realizaron buceo, visitaron cantidad de lugares increíbles, se dieron todo su amor, y disfrutaron totalmente el uno del otro. La semana les pasó en un abrir y cerrar de ojos. Cuando quisieron darse cuenta era hora de volver a casa.

Por fin habían llegado, era media noche cuando llegaron a Forks, estaban agotados. Peter y Lali por fin iban a dormir en su casa, de ambos, por primera vez desde la boda. Euge se había quedado la casa de Lali, donde casi siempre estaba Pablo con ella. Ahora Peter volvería al trabajo y acabaría su curso, al igual que Lali que continuaría con las clases a los niños.

-¡Qué gusto poder volver a casa contigo por dios, y saber que mañana voy a despertar contigo!-exclamó Peter

-Lo sé, me hace tanta ilusión poder estar día a día contigo.. y en esta preciosa casa que hemos creado, dios, me encanta como ha quedado.

-La verdad que sí, es un sueño todo esto que estoy viviendo contigo cariño-le agarró la cara a Lali y la besó dulcemente.

-Te amo-sonrieron ambos

-Voy a subir todas las maletas arriba y ¿qué te parece si bajo y nos hacemos algo rápido de cena? es tarde y estamos cansaditos del viaje

-Me parece estupendo, y mejor idea me parece pasar mañana todo el día contigo en la cama, sin tener nada que hacer.

-Si no llega a ser domingo mañana me muero, te lo juro-rió-ahora bajo.

Peter dejó las maletas en la habitación y quedó observando lo bonita que les había quedado. Posteriormente, fue a la habitación que sería de su hijo/a. La habitación estaba pintada de azul claro, ya que todavía no sabían el sexo, y había una cuna, un par de muebles, y un cambiador con pañales, chupete, biberón y ropa para el bebé. Orgulloso de lo que habían logrado construir, bajó junto con su esposa.

-¿Y mi vida? ¿que te apetece cenar?-preguntó entrando en la cocina

-La verdad que hoy no tengo demasiada hambre, ya me hinché bastante a comer en el crucero

-La verdad que pensé que ibas a acabar con todo-Peter rió

-¡Malo!-le golpeó el hombro

-Mi amor estás embarazada es lo más normal, ahora comes por dos. Dime preciosa, ¿qué cenamos?

-Mmm... ¿qué te parece un bocadillo? es rápido

-Había pensado exactamente lo mismo-sonrió

Se hicieron sus bocadillos y cenaron juntos. Al terminar, subieron a su habitación, y por primera vez se acostaron en su nueva cama. 

-Buenas noches amor mío, hasta mañana-lo besó Lali

-Buenas noches princesa

-Te amo-dijeron al unísono y poco a poco se fueron quedando dormidos, recordando el maravilloso viaje que habían realizado y increíblemente felices de lo que estaban viviendo juntos.



martes, 24 de junio de 2014

Novela: "Amor Prohibido"

Angie la novela no es muy larga, pero todavía quedan algunos capítulos, todavía tienen que pasar muchas cosas. Enseguida que termine de subir esta, subiré la otra que ya está toda y os encantará:)


Capítulo 34


Peter y Lali decidieron pasar la noche en un hotel por el estado en el que se encontraba Lali, Peter quiso que ella estuviera descansada para por la mañana dirigirse hacia al aeropuerto y emprender el viaje de su Luna de Miel.

-Dios, no puedo ser más feliz, ahora mismo te juro que no-se tiró Peter sobre la cama, y Lali se puso a su lado, mirándolo.

-Yo tampoco, la verdad es que ha salido todo genial, mi bonito esposo-sonrieron los dos.

-Eso suena tan bien…-Peter dio la vuelta a Lali, poniéndola a ella boca arriba y quedando él encima.-Y no me puedo creer que mañana nos vayamos por una semana al Caribe. Tú y yo, solos, sin nadie más, en el paraíso.

-Ummmm… ¿Habrá que celebrarlo no? Hoy es nuestro primer día como casados-sonrió. Peter la agarró de la cara y la besó fogosamente. Introdujo su lengua en la boca de Lali y saboreó cada centímetro de sus labios.

-Te amo-le acarició la cara.
-Te amo

Lali se levantó, y se giró para que Peter pudiera deshacerse de su vestido, quedando en ropa interior y dejando al descubierto su acentuada barriga. Lali hizo lo mismo con Peter, comenzó deshaciendo su corbata, y poco a poco se deshizo de su traje, desabrochando su camisa botón a botón, mientras iban dejándose besos uno al otro por todo su cuerpo. Poco a poco fueron fundiéndose en su amor, en ese amor único que sólo ellos dos comprendían, pasando una noche entre besos y mimos.

Al día siguiente, Peter y Lali se levantaron muy temprano. Se pegaron una ducha, se vistieron, agarraron sus cosas y fueron camino al aeropuerto. Esperaron sobre una hora, y entonces subieron al avión. Ya sentados, Peter tenía la mano de Lali agarrada.

-¡Vamos! ¿todavía te da miedo? No es la primera vez que viajamos mi amor.

-No tengo miedo, mientras vosotros-dijo tocando la barriga de Lali-estéis a mi lado no tengo miedo, de verdad.- Lali sonrió tiernamente.

-Tengo muchas ganas de este viaje, y parece que el bebé también, hoy está bastante nerviosito-los dos rieron.

-Sabrá que nos vamos de viaje, ¿verdad pequeño?-dijo acariciando su barriga.

-Pit-puso los ojos en blanco- no sabemos si va a ser chico

-Yo lo presiento La, va a ser chico.

-Y si después no es ¿qué? ¿vas a decepcionarte?

-Si después es una chica, entonces me tocará hacer de padre protector.

-¡De eso nada! No vas a agobiar a la nena-los dos rieron divertidos.

-Por cierto… habrá que ir pensando en nombres ¿no? Con todo el lío de la boda no hemos hablado nada.

-En un par de semanas sabremos el sexo

-Sí, me muero de ganas. ¿Entonces nos esperamos a saberlo para decidir el nombre?

-Así es-asintió Lali y se puso las manos en la barriga

-¿Estás bien, está bien el bebé?

-Sí cariño, sólo necesito ir al aseo-sonrió-me hago mucho pis.

El móvil de Lali vibró un par de veces.

-A ver si es su madre preocupada-susurró para sí mismo.

¡Tienes un nuevo correo en tu bandeja de entrada!

Lali nunca recibía spams ni ningún tipo de publicidad a su correo, ya que lo utilizaba exclusivamente para el trabajo y para que le escribieran ahí las personas más cercanas a ella, poca gente sabía de ese correo. Pero… la habían despedido y cualquier persona de su familia le habría mandado un whatssApp. Peter miró si Lali venía o si iba a tardar, para avisarle que iba a mirarlo. A Peter le extrañó que tuviera un correo y curioso entró a la bandeja de entrada para ver de quien era.

Al entrar leyó De: Benjamín. Peter frunció el ceño.

¡Hola preciosa! Sólo desearte una feliz luna de miel. Estuve ayer en la iglesia, no podía perderme vuestra fantástica boda, estabas realmente guapa, lo pasé genial. Me sorprendió mucho tu barriga, no sabía que ibas a ser madre, una lástima que no haya sido conmigo pero ¡felicidades! Nos vemos pronto, disfrutad de esta bonita semana solos. Un beso para Peter! ;)

Peter apretó el puño con rabia, y entonces escuchó a Lali venir.

¿Eliminar mensaje? Aceptar

Peter dejó el móvil y Lali volvió a su asiento. El avión despegó. Se dirigían hacia su destino.




lunes, 23 de junio de 2014

Novela: "Amor Prohibido"

Inma: muchas gracias como siempre por estar ahí y comentar, me muero de ganas de que subas nueva nove:)

Angie: me alegro que te guste y muchas gracias por firmar!! Besos!


Capítulo 33




Se encontraban  festejando en el convite, bailando y riendo. Los invitados estaban comiendo en sus respectivas mesas, pero Peter y Lali estaban haciendo de todo menos comiendo, iban de mesa en mesa saludando a cada uno de sus invitados.


-¡Mi amor!-hizo señas Peter a Lali para que se acercara.

-Hola precioso-le dio un beso y los dos sonrieron

-Aunque ya lo has visto, tengo que presentarte a alguien oficialmente. Él es mi padre-Lali al verlo por primera vez quedó sorprendida, pues era un hombre corpulento, no aparentaba estar nada estropeado, aunque sí lo estaba y ella lo sabía. Era alto como Peter, con sus mismos ojos. Tenía cabellos oscuros y se apreciaba que estaba recién afeitado y además muy bien perfumado. Iba muy elegante con su traje y su corbata. A primera vista, parecía un hombre sano y fuerte, y no era una cosa ni la otra. A Peter lo llamaron sus amigos-disculpadme un momento.

-Por fin te conozco-sonrió él y se le acentuaron unas pequeñas arrugas alrededor de sus ojos y su frente,  pero para la sorpresa de Lali, también tenía una bonita dentadura.-Peter no me había mencionado lo preciosa que eras, encantado de conocerte-su sonrisa no era muy grande, pero era sincera y amable.

-Muchas gracias-sonrió Lali-para mí también es un placer conocerte, tenía muchas ganas, me han hablado mucho de ti.

-Me imagino que no muy bien-rió. Lali iba a decir algo pero él lo interrumpió-tranquila, no le culpo. Ha tenido que ser muy fuerte ¿sabes?

-Lo sé, se todo lo que ha hecho para seguir adelante, y para sacarte también a ti-él agachó la cabeza, algo avergonzado.

-Es duro para un padre ver como su hijo se mata a trabajar, y ver como tú no puedes hacer nada por él, que dependes de él.

-Pero tú sí podrías haber hecho algo por él, para evitar que él cargara con todo ese peso desde hace años.

-Supongo que mejor darse cuenta tarde que nunca ¿no? Estoy intentando cambiar, intentando no beber más, y estoy intentando conseguir una buena relación con él.

-Lo sé, y él está muy ilusionado, espero que no cambie y no lo decepciones, porque le hundiría mucho.

-Es mi hijo, Lali, lo quiero más que a nada en el mundo.

-Ya somos dos-le interrumpió

-Lo que quiero decir es… que yo tampoco quiero decepcionarle, no quiero que me odie, ni que siga viéndome como una carga para él. Quiero poder ver a mi nieto por navidad, por su cumpleaños, poder ir a visitaros siempre que quiera, que no se avergüence de su padre…-Lali le agarró la mano.

-Siempre vas a poder ver a tus nietos, y las puertas de nuestra casa siempre van a estar abiertas para ti, eres de nuestra familia. Pero que Peter quiera verte eso depende tan sólo de ti

-Ya estoy -apareció Peter-¿cómo va todo por aquí?

-Muy bien, estábamos charlando-musitó Lali.

-¿De qué charlabais?

-Cosas de suegro y nuera-sonrió su padre

-Me voy a seguir saludando a los invitados chicos, un placer Jaime-dijo Lali dedicándole una sonrisa, y éste se la devolvió.

-Has elegido bien hijo, has elegido muy bien-le dio un par de golpecitos en la espalda-además de muy guapa, es una chica fantástica.

-Lo sé-sonrió Peter, observando desde lejos a su esposa.

La boda fue maravillosa, Peter presentó a Lali a todos sus familiares y amigos, y Lali hizo lo mismo. Se hicieron fotos con todos. Bailaron el vals y después todo tipo de canciones con los invitados. Cortaron la tarta. Celebraron, bebieron, brindaron. Fue un día para no olvidar.




viernes, 20 de junio de 2014

Novela: "Amor Prohibido"



Capítulo 32



4 meses después...

-A ver... no te estreses, lo tenías hace nada en la mano, mira, aquí esta, ¿lo ves?-dijo Eugenia agarrando un pequeño ramo de flores que había sobre la mesa del salón de la madre de Lali.

En estos cuatro meses, las cosas habían cambiado bastante, todo había avanzado muy rápido. Era el día de la boda de Peter y Lali, que decidieron casarse antes de que naciera su bebé, y en poco tiempo con ayuda de sus familiares y amigos, consiguieron organizar la boda para justo 4 meses después. Se encontraban ambos en Houston, de donde era la familia y amigos de Lali, y a donde Peter accedió a casarse después de hablar bastante sobre el tema. Allí viajaron todos los amigos de Peter, para asistir al día de su boda, e incluso su padre, quién había mejorado mucho desde la última vez que Peter habló con él. En cuanto se enteró de que iba a ser padre, Peter habló con el suyo, y le advirtió que si quería conocer a su nieto debía cambiar, o que se olvidase tanto de él como del mismo Peter. Lali lo conocería en la boda, ya que Peter quiso darle ese margen de cuatro meses para que dejara un poco de lado el alcohol y mejorara, y así que Lali lo viera más presentable. Y había conseguido superar un poco su adicción, pero a cada cierto tiempo volvía a recaer. Aún así, su relación con Peter había mejorado bastante, y le había demostrado que no quería que desapareciera de su vida, participando mucho más en las tareas de casa, ayudándolo, buscando trabajo y siendo más amable con él, Peter estaba contento de que almenos lo intentara. En cuanto a Lali, no le había presionado más sobre ese tema, y había respetado que Peter quisiera que lo conociera en su boda. El padre de Lali fue el que se ofreció a pagarlo todo, tanto el banquete como el viaje de luna de miel. Peter no estaba nada de acuerdo con eso, pero viendo la cabezonería de su futuro suegro no le quedó otra opción que aceptarlo finalmente, ya que además les vendría muy bien tanto a Lali como a él ahorrarse su propio dinero. 
Por otro lado, su amiga Euge había encontrado trabajo como camarera poco tiempo después de hacer entrevistas, y había conseguido que Lali trabajara dando clases particulares a los dos hijos de su jefa, por lo que las dos tenían sus propios sueldos, no demasiado altos pero suficientes para poder pagar la hipoteca, además, a ambas les ayudaba su familia para que no tuvieran que pagarlo todo ellas solas. Por su parte, la familia de Lali también se había tomado muy bien tanto el tema del embarazo como el de la boda, así que todo iba genial, Peter y Lali no podían ser más felices, y su amor crecía cada día. 

-Lali respiró hondo-¿Sabéis si Peter ha llegado ya?

-Acaban de llegar ahora, tranqulízate o va a darte un ataque-contestó su madre desde la otra habitación. Llevaba un vestido color calabaza, con unos tacones blancos y el pelo recogido en un moño, con un pequeño tocado. Euge, por su parte, llevaba un vestido verde claro, que favorecía sus ojos, unos tacones beis a juego con un pequeño pañuelo que llevaba para cubrise los hombros. En cuanto al pelo lo llevaba suelto, recogiendo dos mechones de delante y llevándolos atrás con un par de orquillas.-Estás preciosa-se quedó observándola su madre por enésima vez, con la mano en la boca para evitar llorar.

-Bueno, con esta barriga se hace lo que se puede-dijo intentando ajustarse el vestido para que se le disimulara un poco. A pesar de estar de cuatro meses, ya se apreciaba un notable bulto en su barriga. 

-No digas tonterías, esa barriga te hace verte todavía más bonita-discrepó Roció, una de las mejores amigas de Lali. Ella llevaba un vestido morado, con unos tacones negros, y su larga melena rubia suelta. 

-Bueno, venga, no demoremos más que el novio espera chicas-musitó Euge entusiasmada.

-Y tu padre también, estará desesperado por verte-añadió su madre, agarrándole la mano a Lali.

En cuanto a la novia, parecía una princesa. Por delante, el vestido dejaba ver un pequeño escote, no era exagerado, y eso daba una visión más fina y elegante. Los tirantes junto con la parte del pecho eran de encaje, y se ajustaban perfectamente al cuerpo de Lali. De cintura para abajo, el vestido era más ancho, dejándose caer y de textura lisa. La parte de la espalda también era de encaje y en forma de pico, dejando gran parte de ella al descubierto. En el pelo, llevaba un recogido en la parte de atrás de su cabeza, sujetado y enganchado con una trenza que le pasaba por toda la cabeza. Llevaba un par de flores en el pelo, a conjunto con el vestido, y para finalizar el velo. Además, ella llevaba puesto el complemento más importante: su sonrisa. Ese brillo especial que desprendía al sonreír, y que de ninguna de las maneras se le borraba del rostro.

Entraron al coche, que conducía Eugenia. De copiloto iba Rocío, y detrás, su madre, sin soltarle la mano un segundo. 

-Llegamos-exclamó Rochi, con una sonrisa mirando a Lali. Las dos amigas bajaron del coche y abrieron la puerta para que bajara la novia. Su padre, que se encontraba fuera del coche esperándola, se quedó atónito al verla. Ella se acercó a él sonriendo, le besó la mejilla y él no pudo evitar emocionarse. 

-Mi vida nos vemos dentro, suerte, te quiero-la besó su madre y entró a la iglesia, de nuevo emocionada. Sus amigas la abrazaron fuerte, le dedicaron su mejor sonrisa y entraron. Lali respiró hondo y miró a su padre.

-¿Estás lista, mi pequeña?

-Más que nunca-sonrió ella y le agarró de la mano. 

-Entonces vamos allá-le devolvió la sonrisa.

Padre e hija entraron juntos. Lali agarraba el brazo de su padre, mientras a su vez tenían sus manos enlazadas. Lali no dejaba de ver caras conocidas sonriéndole: amigos, familia... todos comentaban lo deslumbrante que estaba ella. Finalmente, ahí vio a sus cinco mejores amigas, a su madre junto con sus hermanos y al resto de su familia. Al fin dirigió la vista hacia delante, y ahí lo vio, embobado, mirándola, con un brillo especial en los ojos. Su padre la dejó delante de él, y le dio un beso a ella, para después sentarse detrás de ambos. Peter dio un beso en la mejilla a Lali cuando la tuvo cerca.

-No eres real-le susurró y ella sonrió. 

-Amigos-procedió el cura-hoy estamos aquí reunidos para unir a Mariana Espósito y Juan Pedro Lanzani en sagrado matrimonio.-Peter y Lali no podían escuchar mucho al cura, ya que no podían dejar de pensar el uno en el otro, y en la vida que les esperaba juntos.

-Yo, Juan Pedro Lanzani, te tomo a tí Mariana Espósito, para amarte y respetarte, para cuidarte y serte fiel, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte nos separe-le puso su alianza.

-Yo, Mariana Espósito, te tomo a tí Juan Pedro Lanzani, para amarte y respetarte, para cuidarte y serte fiel, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte nos separe-realizó el mismo procedimiento.

No podían dejar de sonreír mirándose a los ojos.

-Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre. Yo os declaro marido y mujer.

Peter se abalanzó sobre Lali, besándola como si no hubiera un mañana, mientras le agarraba la cara con las dos manos.

-¡Viva los novios!-gritó Stefano.

-¡Viva!-respondió toda la iglesia al unísono. 


jueves, 19 de junio de 2014

Novela: "Amor Prohibido"

Capítulo 31


En el rostro de Peter fue apareciendo poco a poco una sonrisa, y se abalanzó sobre Lali, tirándola sobre el sofá.

-No lo puedo creer-le apartó un mechón de la cara-me hace mucha ilusión ser el padre de tus hijoa, Lali-ella esbozó una sonrisa todavía más grande.

-Y a mí que lo seas, Pit.

-¿Y has ido al médico?

-No, me he querido esperar a tí. No creo que cuatro test de embarazo se equivoquen, ¿no?

-Claro que no, todo eso está muy avanzado. Dios mío, vamos a ser papás...-musitó como expresando en alto su pensamiento. Lali lo miró sonriendo, pero con una sonrisa medio triste.-¿Qué pasa?

-Siento haberte cambiado tanto la vida, sé que no tengo culpa de nada, pero no puedo evitar pensar que he cambiado totalmente tus planes de vida-Peter le agarró la mano.

-Mi amor, después de tanta mierda en mi vida esto es lo más bonito que podía pasarme, ya me tocaba algo bueno-sonrió tiernamente- No me supone para nada un problema ser padre ahora y nos las apañaremos, ya lo verás, además todavía tenemos 9 meses por delante-los dos sonrieron, se veían más enamorados que nunca.

-Esto...-Lali se subió encima de Peter, con una pierna a cada lado de su cuerpo.-merece una celebración ¿no?-sonrió pícara y Peter la imitó. Él sin dudarlo se lanzó a sus labios, que tanto extrañaba cuando no los tenía. Introdujo su lengua en la boca de Lali, moviéndola de arriba a abajo. Lentamente, le quitó la camiseta a Lali y comenzó a darle besos por su piel desnuda. Lali hizo lo mismo con Peter, se deshizo de su camiseta, y a continuación se desabrochó el sostén. Peter se quedó mirándola, y le acarició los pechos, delicadamente. A continuación, jugó con su lengua sobre los pezones de Lali, haciéndole sentir placer. Peter la agarró y con cuidado, la recostó sobre el sofá, para así poder deshacerse del resto de su ropa. Él realizó la misma acción, quedándose los dos desnudos. Se puso a la altura de la parte íntima de Lali, e introdujo su lengua dentro de ella, haciendo movimientos circulares con ella. Lali emitía pequeños gemidos de placer. Después de jugar con su lengua dentro de la parte íntima de Lali, Peter volvió a incorporarse, apoyando una rodilla en el sofá, para a continuación, introducirse entre las piernas de Lali. Al notar la parte húmeda de Lali, soltó un pequeño gemido. Comenzó con unos lentos vaivenes, pero progresivamente fue aumentado el ritmo, y los dos estaban muy agitados y sudados. Finalmente, Peter dio unos pequeños empujoncitos al final, con fuerza, indicando que había terminado. Se tumbó al lado de Lali, y se quedaron abrazados por un largo rato. Mientras fuera llovía a cántaros y hacía bastante frío, ellos estaban dentro, como Dios los trajo al mundo, ante la chimenea, como si no existiera nada más.

-¿Cariño?-preguntó Lali, que tenía su cabeza apoyada en el pecho de Peter.

-¿Um?

-Quédate a dormir conmigo hoy, por favor-se puso ahora a la altura de su cara, para poder mirarlo a los ojos.

-Está bien-sonrió-llamaré a Lucas, le diré que me perdone mañana, que voy a ir al médico a ver como está mi hijo-sonrieron los dos al escuchar eso.

-Te amo Peter, te amo mucho.

-Yo también a tí preciosa-dejó un pequeño beso sobre su frente.

Como dijeron, cenaron y pasaron la noche juntos, dándose amor y disfrutando de su compañía. Al día siguiente se levantaron, se ducharon juntos y se vistieron para ir al médico. Estaban nerviosos por lo que pudiera decirles, por una parte creían que cuatro test no podían equivocarse, pero por otra, les daba miedo que esas ilusiones fueran eso, ilusiones. Cuando les tocó, llamaron a la puerta.

-Buenos días, doctor.-pasaron Peter y Lali.

-Hola chicos, pasad. Tú eres Mariana Espósito ¿no?

-Así es-el hombre mayor le dedicó una amable sonrisa.

-Túmbate aquí, Mariana-le señaló la camilla y se puso a uno de los lados. Peter se sentó al otro lado, agarrándole la mano-Levanta un poco tu camiseta, para que pueda ponerte esto-dijo agarrando un líquido.-Bien, vamos a ver, esto está un poco frío, veamos...-puso el aparato sobre la barriga de Lali, y fue moviéndolo, de lado a lado, de manera que se monitoreaba en la pantalla. Lali y Peter no dejaban de mirarla, pero no veían nada.

-¿Está todo bien, doctor?-preguntó Peter, algo preocupado.

-Sí papá, no te preocupes que todo está bien-rió el doctor ante su preocupación-¿primerizos no?

-¿Se nota mucho?-preguntó Lali y todos rieron.

-Un poco. Todo está bien chicos, mirad aquí-señaló la pantalla del monitor. ¿Véis esto? es su cabeza, poco a poco iremos viendo más cosas, por ahora se ve poco y no podemos profundizar mucho, pero de momento no tenéis de que preocuparos, vuestro bebé está sano-Lali y Peter se miraron con los ojos brillosos, aliviados y felices.-Enhorabuena papás, ya puedes limpiarte-le dio a Lali un trozo de papel para que se limpiara el líquido de su barriga.

-Gracias-dijeron los dos.

-Os veo en unos 5 meses, ¿vale? hasta entonces no tenéis por qué venir, siempre que no haya algún problema. Si tuviérais alguna duda o preocupación, yo estoy aquí siempre, no tengáis problema en pasaros, ¿vale?-Lali asintió, agradecida.

-Y... ¿tiene que guardar reposo doctor? ¿o tomar algunas medidas?-preguntó Peter

-Por ahora no tiene que guardar ningún reposo, puede continuar con su vida normal. Sin hacer grandísimos esfuerzos ni cosas que puedan dañar al bebé, está claro. Y que se alimente bien y beba mucha agua, esas son mis únicas recomendaciones-Peter y Lali agradecieron infinitas veces al doctor, ya que había sido muy amable con ellos. 

Estaban felices, en un sueño, con ganas de contarlo a todos sus amigos y familiares. Ninguno de los dos podían dejar de sonreír, llegaron a casa con una alegría inmensa, todavía no podían creérselo. Irradiaban felicidad. 

La alegría afirma la vida, ilumina tu alma, convierte tus ojos en faros. La alegría mantiene vivo el niño que llevas dentro. La alegría te ayuda a ver la vida como un juego, diluye la espesura del drama. Vuelve nuestra vida más ligera. Hace que la desesperación sea menos desesperante, que el dolor duele menos y que el placer sea más placentero. La alegría nos hermana, nos reúne, nos anima a compartir. La alegría te da paz. La alegría nos predispone al amor, a la pasión, a la aventura. La alegría baja las defensas inútiles y mejora el sistema inmune, y lo mejor: es gratis. 
La puedes encontrar en un beso, en un bebé, en la música. La alegría es eso que dejas pasar buscando eso que te supone que te dará alegría. La alegría es el único virus bueno y muy contagioso. La alegría es una fe profunda en el futuro, es una puerta abierta a nuestro verdadero ser.

-Bueno... ¿y ahora qué?-preguntó Lali.

-No sé... ¿nos casamos?