viernes, 20 de septiembre de 2013

Capítulo 18




NOVELA: "SER DIFERENTE"
CAPÍTULO 18: "Otra vez vos"


Me levanté en casa de mi madre con tiempo para ir a mi casa a cambiarme de ropa para el trabajo y coger todo lo necesario. Cuando llegué, Candela estaba en la puerta, sentada, esperando.

-¿Can?- ella levantó la mirada y se paró
-¡¿Sos tonta vos?!-dijo acercándose hacia mí- ¿Sabes lo que me preocupé? ¡Casi no pegué ojo en toda la noche por si hacías alguna tontería o... que se yo! Entiendo que no quieras hablar Lali, ¡pero por lo menos contestame y decime que estás bien!
-Lo siento- le respondí con cara de pocos amigos. No tenía excusa.
-Vení- me dio un abrazo reconfortante, un abrazo de esos que necesitas, pero que a la vez te hacen llorar.- Ya está mi vida- me intentaba calmar ella- Vamos dentro.

Me sentó en el sofá y me trajo un vaso con agua. Mientras bebía me acariciaba el pelo. Una vez más calmada hablé.

-¿Que hacías ahí fuera?
-Me levanté temprano, sabía que vendrías a tu casa. Si no dormiste aquí, tenías que venir a por tu ropa ¿no?
-Perdón por irme así ayer, no tenía ganas de hablar con nadie. Siento haberte preocupado-suspiré- Supongo que Peter o vos le contarían a Agus también ¿no?
-¿Yo? Cuando te vi salir ayer te grité para que te detuvieras, pero al perderte de vista volví, le dije un par de cositas a Peter no muy lindas y..
-Para, para, Can...¿Qué le dijiste?-dije mirándola mal
-Ay, La, tampoco hagas un drama... -puso los ojos en blanco- le dije que era un tremendo imbécil por dejarte escapar y que es muy lindo lo que haces, que vos ayudas a esa gente, que es un tarado importante por no verlo y por no darse cuenta de lo que vales, y bueno.. le pegué un poquito ¡pero ya está!-me sonrió
-Cande...-le dije cubriéndome el rostro con las manos
-¡Qué importa eso La! Tampoco me importa lo que piense Agus, le dije que hoy hablaríamos, no dormí  en su casa porque si me quedaba asfixiaba a Peter con una almohada por la noche. Pero si hoy sabe Agus y te toma por loca o cualquier cosa ¡me va a escuchar!. Mira, te traje dos cosas-me dijo buscando en su bolsa- esta la primera- y era una foto nuestra de cuando éramos más chicas. ¿Te acuerdas de esto? Estábamos en el cumple de Luisana-y yo asentí- esa chica que odiábamos y que sólo nos invitó a su fiesta para que viéramos cuanta plata tenía. Ese día Luis cortó conmigo, ¿recuerdas? Vos, una nena de 15 años y de metro y medio de altura fue y le cantó las cuarenta, diciéndole lo que se había perdido y que era un estúpido por dejarme así, que nunca iba a encontrar a alguien como yo. Ese día jamás lo olvidaré ¿Sabes? No  porque me defendieras o porque lo humillaras, sino porque ese día pude pasarla re bien, y disfrute gracias a vos,  porque me di cuenta que realmente ese chico no me merecía, que YO me merecía a alguien mejor. Y yo siempre voy a cuidar de vos, a gritarle lo que se pierde a quien te trate mal y no te sepa valorar, porque sos como mi hermana y lo sabes y los que te conocemos sabemos lo que vales Lali, y vos me enseñaste que no hay que llorar por un chico que no sabe valorarte- sonreí al recordar todo, mientras algunas lágrimas caían por mi rostro. La abracé con ganas y tardé un rato en despegarme de ella. Siempre sabía como hacer que me sintiera mejor.
-Sos única-le dije soltando una carcajada
-Para, la segunda cosa. Mirá- y me enseñó dos trozos de papel que no llegaba a leer que eran- son dos entradas para irnos el fin de semana las dos a un spa que abrieron nuevo y dormir en un hotel, a relajarnos, solas, alejadas de todo, como en los viejos tiempos.
-Corrijo lo que dije antes: además de única, sos la mejor amiga del mundo-y volví a abrazarla- ¿Sabes qué? Yo te alegré ese día, vos me alegraste hoy. Te quiero- y ella sonrió satisfecha.
-Yo también
-Para, que voy a cambiarme y nos vamos, o no llegaremos.

Me cambié, nos fuimos al trabajo y miré mi celu. Tenía llamadas y mensajes de Cande, mensaje de mi madre deseándome lindo día y whatssaps de Gastón, cosa que me alivió al ver que no seguía enojado conmigo. Nada de él, ni un solo mensaje.
Terminé el día agotada e invité a Gas a cenar. Le conté todo y me apoyó en lugar de recriminarme cualquier cosa, como buen amigo que era. Por muchas peleas que tuviéramos sobre tema chicos, a la hora de la verdad siempre estaba a mi lado, y siempre me hacía sentir mejor.Vimos una película y pasamos un buen rato juntos, entre mi familia y mis dos amigos, consiguieron que casi olvidara lo que había pasado con Peter.

Cuando me levanté por la mañana, me fuí a ducharme. Estaba escuchando música mientras me enjabonaba, y entonces dejó de sonar y el móvil comenzó a pitar. Pude ver una silueta tras la cortina de mi ducha, que se acercaba más y más cada vez. Respiré hondo y abrí rápidamente. No había nadie. Entonces me di cuenta que era un fantasma, y no tenía buenas intenciones. Cuando terminé, almorcé, me arreglé y salí. Y todos mis planes para hoy se esfumaron al verlo allí, apoyado sobre su coche y observándome. Entonces comencé a temblar de nuevo, no tenía ni idea de lo que me iba a decir, y ya me había concienciado de que no querría saber nada de mí, de que no iba a aparecer en mi vida de nuevo.

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Se que no es muy largo, pero prometo que si tengo bastantes firmas, en cuanto pueda subo 3 o 4 capítulos el mismo día. Espero que sepan bancarme, ando ocupada siempre con la facultad y cuando llego a casa me pongo a hacer trabajos y tareas que me mandan, lo siento por haber tardado!!! Que tengan hermoso día!

domingo, 15 de septiembre de 2013

Capítulo 17




NOVELA: "SER DIFERENTE"
CAPÍTULO 17: "Decisiones"


Me mantuve en silencio, observando su reacción. Se quedó serio unos instantes, hasta que sus labios se curvaron en una sonrisa. 

-Está bien, tengo que decir que de todas las que me dijiste esta fue la mejor-me dijo esta vez soltando una carcajada y yo fruncí el ceño.
-Peter, creeme que ojalá fuera joda. Pero no lo es-dije yo y ahora se puso serio él.
-Con esas cosas no se juegan ¿lo sabes?
-¡Por dios Peter! ¿Crees que me inventaría algo así?-y él continuaba observándome, sin responder- ¿De verdad lo crees?-Y casi preferiría que pensaba que era una joda, porque su cara se empalideció, su sonrisa desapareció y ahora me miraba como si estuviera loca.
-¿De qué estás hablando? ¿Qué es exactamente lo que ves?-y noté como se puso tenso, y se alejó un poco de mí. Podía ver en sus ojos que estaba comenzando a asustarse.
-Ve-veo espíritus que están acá atrapados por alguna razón, que n-no pueden avanzar-dije bajando la mirada, y ahora mis ojos comenzaron a cristalizarse. Me estaba pasando de nuevo, me iban a dejar.
-Y vos los ayudas-Afirmó, entre una mezcla de incredulidad y de ironía.
-No pretendo que lo aceptes, sólo necesito que me creas-dije ya con lágrimas recorriendo mi rostro. Él sólo me observaba, frío y perplejo. Sin estar seguro de creerme o no.
-Yo... creo que necesito un tiempo-y por primera vez apartó la vista de mí-necesito meditar todo esto, digerir lo que me dijiste- dijo estupefacto, levantándose del sofá. Yo sólo asentí levantándome, quería irme de ahí lo más rápido que pudiera. Sin pensarlo, agarré mi abrigo y salí de esa casa. El día estaba muy oscuro, habían mucha niebla y hacía mucho frío. Pero me importaba poco, sólo quería correr, largarme de ahí y llegar a mi casa.
 Empecé a caminar rápido y escuché a Cande gritar mi nombre varias veces. Eché a correr, y ahora las lágrimas no dejaban de caerme. Comenzó a llover y me puse mi capucha, reduciendo ahora un poco la velocidad y sollozando, ya que estaba sola y podía hacerlo tranquilamente. Me senté en un portal para refugiarme de la lluvia, agarrándome las piernas ya que estaba helada del frío. Sólo pensaba en la cara de Peter, en sus ojos verdes mirándome de esa manera, mirándome como si estuviera loca.  Sabía que esa imagen sería difícil de borrar. 
Apreté los ojos con fuerza, con tanta fuerza que quería que se me olvidara todo. Respiré hondo y salí de aquel portal, dirigiéndome a aquel sitio que siempre había sido mi refugio: mi casa, donde sabía que estaría segura y nadie me encontraría.
Llamé al timbre y me abrió Nina, al verme empapada y llorando se asustó y me empujó hacia dentro. Pronto aparecieron mi hermano y mi madre, me abrazaron preocupados. 

-¿Qué pasó hermosa?-me preguntó Nina mientras me traía una toalla y me cubría con ella.
-Le conté la verdad- dije y ya las dos sabían a quién me refería y sobre que hablaba.
-Nina, por favor- dijo mi madre haciéndole señas para que se llevara a mi hermano. Nina asintió.
-Chiquito, vos y yo vamos a terminar los deberes.
-¿Qué? ¡No! ¿Por qué? ¡Quiero estar con mi hermana!
-Después hablamos mi amor-le dije yo, ya me encontraba más calmada.
Una vez se fueron mi madre centró toda la atención en mí.
-Vamos a hacer una cosa vos y yo. Vas a darte una ducha de agua caliente, ahora te doy toallas y ropa limpia. Te pones calentita, te cambias y hablamos las dos tranquilas. -Asentí y me dio un abrazo-Todo va a estar bien mi vida, te lo prometo. Anda a bañarte.-E hice lo que me pidió.

Cuando salí de la ducha me sequé. Me puse un pijama que me dejó mi madre y su chaqueta de lana de ir por casa, que sabía que me encantaba. Unos calcetines de dormir, de esos gordos y suaves. Me sequé un poco el pelo con la toalla y bajé. Me senté al lado de la chimenea y me cubrí con una manta. Me sentía tranquila, en paz. Protegida por mi familia.
Mi madre apareció con un par de tazas de té caliente y me dio una. Me dejó un beso en la frente y se sentó a mi lado.

-Ahora sí, si vos quieres contame, mi niña.
-Fue horrible ma, le conté y primero se pensó que era joda. Después me miró con miedo, como si estuviera loca, como... un bicho raro-le conté dolida, pero ahora ya no lloraba, ni una sola lágrima. Mi madre me abrazó.
-Dejale tiempo para que lo asimile, La. Si realmente sabe lo que vales, si realmente en este tiempo te conoció algo sabrá entenderte o al menos lo intentará. No me creo que ese chico no te tenga ni un poco de aprecio. Volverá, aunque sea a pedirte más explicaciones o a dártelas él.  Y si no vuelve ni si quiera vale la pena que lo pienses. Se que estabas ilusionada mi amor, lo se. Pero si no es él otro llegará, se que no es lo mismo pero yo también sufrí por amor. Y simplemente llegará el indicado-me dijo mi madre sincera y yo sentí consuelo. Pues yo siempre creí en el destino, y en que el hombre de mi vida será aquel que me acepte y se quede en mi vida. También me alivió pensar en lo que me diría mi padre, y la fuerza que me daba saber que él siempre estaba conmigo, aunque hubiera cruzado.
Mi madre estuvo charlando conmigo un poco más, haciéndome olvidar el tema de Peter. Cenamos en paz, juntos que era lo más importante. Era esto, justo esto lo que necesitaba. Estar con mi familia. 
Terminamos de cenar y mi hermano se fue a su habitación, pero no me dijo nada. Mi madre se fue a acostar, no sin antes asegurarse de que yo estaba bien, ya que ella tenía que levantarse temprano también. Nina me dijo que si me hacía falta hablar lo hiciera y me hizo saber que <<Ningún hombre merece mis lágrimas, ni si quiera el más bueno del mundo.>> Le di las buenas noches y subí a la habitación de mi hermano. Entré con sigilo y lo vi viendo la televisión, cuando entré me miró un segundo y volvió la vista a la tele.

-Ey, pequeño, no me diste las buenas noches.
-Ya no soy tan pequeño Lali-me gruñó
-¿Qué pasa?-dije sentándome a los pies de su cama
-Que me tratan como a un nene chiquito, las tres. Me echan cuando quieren hablar de temas suyos, de temas "de mayores"-dijo haciendo señas con las manos- Ni si quiera vos me cuentas, y sos mi hermana. Ahora soy el hombre de la casa y nadie me tiene en cuenta para hablar de sus cosas-no pude evitar sonreír
-¿Quieres que te cuente por qué lloraba?-y ahora él me miró-Yo no te dije nada porque no quería que me vieras así, soy tu hermana mayor. Dale... ¿Me haces un huequito?-y él asintió, dejándome un lugar para que me tumbara con él. -Bueno, lloraba por un chico.
-¿Un novio?-Algo así, recién comenzábamos. 
-¿Viste que yo veo espíritus? Bueno, vos sabes que no es muy normal, y vos me quieres y me aceptas así porque soy tu hermana. Pero  la gente que no me quiere o conoce tanto lo ve como algo malo, le da miedo o piensan cosas feas de mí.
-¿Sabes qué? El chico ese se lo pierde. Vos sos re linda, y no te lo digo porque seas mi hermana, eh. Sos una chica linda y buena y...-No lo dejé continuar y me lo comí a besos. Los dos reímos. 
-¿Sabes que me animaría mucho y me pondría re contenta?
-¿Qué?-Preguntó él con sus ojitos celestes.
-Dormir con vos. ¿Te acuerdas cuando vos tenías miedo y dormíamos juntos? Bueno, ahora necesito yo que duermas conmigo. 
-¡Sí, me encantaría

Estuvimos hablando un poquito más hasta que se quedó dormido. Suspiré y me acomodé a su lado dispuesta a dormir. Cerré los ojos, había sido un día difícil, de muchas emociones y decisiones.
Elegir entre sí y no tal vez sea la decisión más difícil de tomar. Hay veces en que la diferencia entre decir sí o decir no puede ser determinante, puede cambiar tu vida para siempre. "El no ya lo tengo", dice alguien para darse coraje, porque el no es lo que nos rige. Decimos que no a todo, todo el tiempo. Pero a veces, decimos algunos sí. A veces decimos sí sin medir las consecuencias, y ese sí cambia todo. ¿Pero no se trata de eso la vida? ¿De decir sí, de avanzar, de vivir...? El sí nos compromete, y nos desnuda. El sí señala que algo nos falta. Una vez más estamos ante esa decisión. Que todo siga siendo no, o animarse al sí y zambullirnos en la vida. Hoy tuve que decidirme entre contarle o no a Peter. Decidí que sí, me costó decidirlo, pero lo hice. Y no me arrepiento de haber dicho "sí", no me arrepiento de haberme animado a contarle quien soy. Me sentía segura, dispuesta a seguir, y sabía que esto me haría más fuerte. 
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Paso con poco tiempo, lo siento!! Capítulo dedicado a mi querida Inma:) jajajaja Y por cierto, recomiendo a: www.tusnovelalitter.blogspot.com leanla!! Tiene varias noves y recién empezo una muy linda y original!   
Que tengan lindo día, besos!


miércoles, 11 de septiembre de 2013

Capítulo 16




NOVELA: "SER DIFERENTE"
CAPÍTULO 16: "Hora de la verdad"


El día en el trabajo pasó normal, terminé el turno a las 14:00 y entraba de nuevo a las 16:00. Peter no terminaba hasta las ocho de la tarde. Quedé con Gas para ir a comer un kebab al aire libre en mi descanso y así charlar y contarle todo.

Estuvimos hablando un rato sobre el trabajo de camino hasta el lugar,  una vez nos sentamos y pedimos mi amigo me sacó el tema que esperaba.

-¿Y vos que era eso que tenías que contarme?-me preguntó mi amigo mientras pegaba un bocado.
-Peter y yo estamos de novios- dije sin dar rodeos, y él dejó el kebab de lado para mirarme con sorpresa-decime algo Gas
-Esque... ni si quiera sabía que Peter te gustaba. A él se le notaba, era un poco obvio pero pensaba que vos no querías tener novio...
-Y no quería, pero terminó gustándome y mucho. Estoy muy ilusionada... y si no te dije nada fue porque no sabía como te lo ibas a tomar
-¿Y pensabas que la mejor manera era ocultándomelo?
-No te lo oculté-ladee- sino no te estaría contando. Esta mañana nos pusimos de novios Gas
-Pero no me dijiste que él te gustaba, ¡Y por dios Lali nos acostamos hace dos días!-me ruboricé- ¿Me vas a decir que te comenzó a gustar ayer? ¿en un día?
-No me di cuenta de cuánto me gustaba supongo... no quería verlo ni enfrentarme a lo que sentía, no se... ahora se lo muchísimo que me gusta y...
-Basta-me interrumpió-está bien, si tanto te gusta entonces que les vaya bien. Que les vaya perfecto. Pensaba que era tu mejor amigo, ya me di cuenta que no-dijo parándose para irse
-Para-le agarré del brazo-no te vayas, y no me digas eso. Claro que sos mi mejor amigo, pero por esto no quería contártelo. No te quería hacer daño-le dije con los ojos cristalinos, ya que sabía que me dolía verlo así. Metió su mano en el bolsillo y sacó un billete. Lo dejó en la mesa, era dinero para la comida de los dos.
-Nos vemos-fue lo único que me dijo antes de marcharse. Me levanté lo más rápidamente que reaccioné para salir atrás de él, pero entonces algo me detuvo. Una nena se encontraba parada en frente mía, mirándome con sus grandes ojos azules. Tendría unos ocho años, y una lacea y brillante melena rubia. Miré para todos los lados para saber si estaba con alguien, pero no vi a nadie. Me voltee para mirar a la gente de mi alrededor. Nadie se extrañaba de ver a una nena sola, una nena que no apartaba la mirada de mí. Me di cuenta que quien pasaba por mi lado sólo me miraba a mí extrañada, sin entender que hacía ahí parada. Entonces lo entendí: la nena era un fantasma.
-Hola linda
-¿Me puedes ver?-me preguntó sorprendida-Nadie me puede ver, ni si quiera mis papás me ven. Creo que ya no me quieren.
-Obvio que te quieren hermosa, yo te voy a ayudar. ¿Venís conmigo?-le dije agarrando mi bolso y mis cosas al notar que ahora la gente sí que me miraba extraño. Giré a un callejón sin salida, sabía que por ahí nunca había nadie.
-¿Qué pasa?-me preguntó preocupada-¿Vos sabes por qué nadie me puede ver?
-Sí lo se ¿Como te llamas?
-Sol, ¿Y vos?
-Yo me llamo Lali. Escuchame Sol, esto que te pido que recuerdes es muy importante para que pueda ayudarte, ¿Qué es de lo último que te acuerdas que hiciste? Antes de que la gente no pudiera verte-ella se quedó pensando
-No me acuerdo... ¿Por qué no me acuerdo?-dijo algo asustada
-Tranquila mi amor, tranquila. Hagamos otra cosa, ¿Sabes donde viven tus papás, sabrías llevarme?
-Vivo acá al lado, por eso estaba en ese kebab. Casi siempre veníamos a comer con mis papás y mi hermana al kebab. Pero hace tiempo ya no vamos-la nena me llevó y me indicó cuál era su casa. Toqué a la puerta y salió una chica mayor, de unos 60 años. -Hola
-Esa no es mi mamá-me susurró 
-Perdone, creo que me equivoqué de casa-dije mirando a la nena
-¡Yo no me equivoqué, esta es mi casa!-me gritó enojada
-Tal vez no se equivocó, capaz usted está buscando a Martina y Federico Suárez-y yo asentí sin saber muy bien-ellos se mudaron hace muy poco, ya no viven acá.
-Ah, ¿y usted no me podría decir a dónde se mudaron?
-No se nada más, sólo que se mudaron, lo siento. Pero si quiere puedo darle el número de teléfono y habla usted misma con ellos.
-¿Sería tan amable?-le sonreí y entró dentro de su casa para salir rápidamente de nuevo
-Acá tienes, este es el teléfono que pusieron para la venta de la casa. Eso sí, si preguntan yo no le di el número.
-Tranquila. Muchísimas gracias.
-No fue nada-y esbozó una pequeña sonrisa.
-Que tenga un buen día-le dije para finalmente marcharme, pero la nena ya no estaba. 

Seguramente se marchó cuando insinué que se habría equivocado de casa. Cuando un fantasma se enoja suele desaparecer. Eran casi las cuatro de la tarde, así que me tocaba volver al trabajo.
La tarde continuó tranquila y cuando salí a las nueve, Peter me dijo que fuera a cenar a su apartamento. Me abrió Agus, lo saludé. Y dentro estaban Can y Peter charlando.

-¡Amiga!-me saludó desde el sofá mostrando sus grandes dientes blancos
-Hola linda-me saludó Pit dándome un pico-Lo siento, hoy no pude hacer que se fueran de casa-me dijo mi novio refiriéndose a Agus y Can
-Guacha, recién me contó Peter que están de novios. Si es por vos no me entero-me recriminó y yo reí
-Can, recién esta mañana nos pusimos de novios-le recordé- apenas llevamos un día
-Bueno, pero quedando y gustándose ya llevaban más tiempo, en realidad es como si llevaran más. ¡Son más tiernos!-me dijo sonriendo- ¡enhorabuenaaaaaa!- gritó y ahora se paró para abrazarme- ahora ya podemos quedar como parejitas- y Peter hizo una mueca.
-Agus, por favor, ata a tu novia y mantenela vigilada-dijo él y los dos hombres rieron. Cande puso mala cara.
-No les hagas caso, gracias amiguilla-le dije besándole el cachete.

Cenamos y charlamos. Mientras los chicos se ofrecieron a fregar los platos, Can y yo fuimos al comedor a charlar.
-Hoy le conté a Gas, él al final si que pudo quedar a comer...
-¿Y?
-Se enojó bastante
-Ya se sabía eso La... las dos sabíamos que no iba a reaccionar bien
-Ya sé pero no se... me dolió tanto verlo así. No sé, me da miedo perderlo por esto
-No seas tonta, te quiere demasiado. Y alguna vez ibas a tener que encontrar un novio aunque le jodiera, igual que encontrara él una novia. Dale unos días para que se le pase, yo hablaré con él-al no obtener respuesta por mi parte cambió de tema- Y bueno ¿con Peter qué? Osea, ¡estás con él amiga!-dijo para que cambiara mi apenada cara 
-Lo sé, y estoy re contenta te juro-le dije sonriendo-pero nose...
-¿Ya empiezas?
-Ya empiezo no... apareció un nuevo fantasma ¿sabes? una nena, y si quiero ir enserio con él y esto va a ir cada vez a más, en algún momento se tendrá que enterar.Vamos a pasar cada vez más tiempo juntos, alguna vez me encontrará hablando sola, me verá haciendo cosas extrañas... Yo creo que tengo que contárselo ya Can, ahora es mi novio...
-¿Qué tenes que contarme?-preguntó Peter apareciendo 
-Eh... Agus, vení, vamos a dar una vueltecita-dijo Can estirándole del brazo para llevárselo
-¿Qué? ¿Ahora? Hace frío mi amor, no tengo ganas...-dijo él entrando de nuevo
-¡Agustín Sierra, mueve tu culo acá fuera, ya!-y ver a Agus ponerse su abrigo rápidamente y salir disparado nos hizo reír a los dos.
-¿Qué tienes que contarme La?-me preguntó mirándome una vez se marcharon nuestros amigos.
-Peter... hay una cosa de mí que tienes que saber, a eso me refería con que no es tan sencillo. Creo que debo de contarte antes de que lo nuestro vaya a más..
-¿Qué pasa? Me estás asustando
-Tengo un don Peter, puedo ver espíritus.

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Bueno, acá lo tienen. Les dije que Lali le iba a contar, pero no les dije que leerían lo que Peter responde jajaja. Soy re mala, se los dejo intrigante, mañana más. Besos y graciasss por todas las firmas, que tengan un lindo día:)


martes, 10 de septiembre de 2013

Capítulo 15




NOVELA: "SER DIFERENTE"
CAPÍTULO 15: "Novios"

Mis ojos no podían creer lo que veían. Todas las luces de la casa estaban apagadas, y ésta estaba iluminada por pequeñas velas de distintos colores. Estaban colocadas a cada lado de la habitación, y en el centro habían pétalos de rosas que conducían a la habitación de Peter. Me agarró la mano mientras me sonreía, y me condujo a la mesa. Encima de ella habían dos velas chiquitas, junto con una botella de champagne, un par de cubiertos, servilletas, dos copas y lo que supongo que era nuestra cena y que tenía muy buena olor. Nunca me habían preparado algo tan lindo, pensaba que estas cosas sólo pasaban en las películas.

-¿Tienes hambre?-me preguntó y asentí sin dejar de observarlo todo. Nos sentamos en la mesa y su mirada me hizo hablar por fin.
-Peter... no sé que decir, esto es hermoso. Me encanta.
-Te mereces esto y más pequeña. Y quiero que con esto veas que voy enserio, que me importas de verdad Lali-y yo no pude evitar tragar saliva y que se me pusieran los pelos en punta.
-Vos también me importas de verdad, y cada día más, pero no es tan sencillo Peter...
-¿Por qué no? ¿Estás casada?¿Tienes hijos?¿Eres una asesina? ¿Una espía secreta o algo así?-No pude evitar soltar una carcajada
-No, no es nada de eso
-Entonces me parece que no será tan complicado, y si lo es lucharemos juntos. Quiero estar con vos-musitó agarrándome la mano y me quedé mirando sus ojos verdes iluminados.-Bueno, comamos y después hablamos de esto, ¿Te parece?
-Dale-sonreí y pegué un bocado a la comida. Tortitas de maíz con verduras y salteado de ternera, acompañadas de un poco de ensalada. Amo las tortitas, y me parecen originales, no es lo típico que se prepara de comer para una primera cita. -Mm... está riquísimo esto. Me encantan las tortitas, pero tengo que decir que te la jugaste cocinando esto- y él sonrió.
-Ya sabía que te gustaban- y levanté la mirada de mi comida para mirarlo de nuevo.-Le pedí ayuda a Cande para preparar todo esto. Ella me dijo que te gustaban mucho las tortitas. Además, tenía que llevarse a Agus para dejarnos la casa sola. 
-¿Y cocinaste vos?
-¡Obvio, por quién me tomas! La duda ofende-dijo y los dos reímos. Estuvimos cenando re a gusto, riendo y bebiendo. Después de que Peter quitara toda la mesa, ya que no me dejó hacer nada a mí, nos entramos a su habitación ya que se lo pedí porque todavía no la había visto. Al entrar, lo primero que vi fue encima la enorme cama de Peter, y encima de ella habían más pétalos de rosa junto con unas cuantas gomitas. Peter abrió los ojos como platos al verlas y rápidamente las escondió nervioso.
-Fue cosa de Cande, te juro- y yo estallé en una carcajada
-Me lo creo-dije afirmándolo, ya que sabía que mi amiga era muy precavida- Igual, tranquilo. Tomo pastillas hace años.-le dije sonriendo para que se tranquilizara y viera que no le di importancia.
-La, no quiero que forcemos la situación, si no da no pasa nada. No tenemos prisa-me dijo sinceramente.
-Lo miré tierna-¿Vos de qué planeta sos? ¿O esque me estás engañando y no sos un hombre?-le dije y los dos reímos de nuevo. ¡Qué lindo que era! Me arrimé y le di un beso. Mientras nos besábamos, lentamente fuimos acostándonos en la cama sin dejar de besarnos, yo encima de él. Le quité despacio la americana y después fui desabrochándole los botones de la camisa. No pude evitar observar su hermoso cuerpo, tenía muy marcados los pectorales. Le acaricié el pecho. Él me quitó mi camisa con dulzura, sin dejar de mirarme a los ojos. Cuando me la quitó me observó detalladamente, desde mi panza hasta mi pecho. Pasó las manos por mi espalda para quitarme el sostén. Lo quitó de la misma manera que la camisa, y cuando lo hizo no dejó de observarme.
-Que hermosa que sos-me dijo en susurro
Y seguidamente puso las manos en mis pechos, apretándolos y masajeándolos mientras yo disfrutaba.
Me dio la vuelta, poniéndome ahora debajo de él y él arriba. Me quitó las plataformas y los leggins, quedándome sólo una prenda cubriéndome. Comenzó a besarme, desde la panza hasta el cuello, rozando con sus labios todo mi cuerpo. Le quité sus pantalones y después hice lo mismo con sus boxers, observando embobada su parte íntima. Le besé ahora yo el cuello, llegando hasta su boca, y él con cuidado me quitó la última prenda que me cubría.
-Voy a hacerlo con cuidado-me susurró en el oído y yo sentí más ganas de sentirlo. Cuando lo hizo sentí placer, me lo hizo despacio y lento, con unos movimientos pausados. Conforme pasaba el tiempo los movimientos aumentaban de velocidad, estaba disfrutando a más no poder, al igual que el. No dejábamos de mirarnos a los ojos, y eso me encantaba. Le di la vuelta y me puse yo encima de él, moviéndome y dándole ahora yo placer. Estuvimos un rato más dándonos amor, hasta que no pudimos más y llegamos al punto máximo de placer. Terminamos los dos tapados, tirados en la cama, exhaustos, sólo se escuchaban nuestras respiraciones agitadas.

Me miró sonriendo, y yo lo miré a él.
-Vení acá-me dijo poniéndose la mano en el pecho. Hice lo que me dijo y me abrazó. -Lali, tal vez sea muy pronto, pero te quiero. Necesito que lo sepas-me dijo mientras me acariciaba el pelo y yo esbocé una sonrisa.
-No se si es pronto, pero yo también te quiero-le dije y miré como ahora él también sonreía. Nos dimos un pico.

Me levanté por la mañana en la misma posición, me había quedado dormida. Me desperté agitada.
-Peter, Peter-le dije despertándolo cuidadosamente
-¿Qué pasa?
-Nos dormimos, ¡llego tarde! Y vos seguramente también
-Miró la hora en su celu-Tranquila, escuchame, queda media hora para que entremos los dos. Me visto en cinco minutos, te llevo a tu casa te cambias y después te arrimo al trabajo ¿si? Como mucho llegarás cinco minutos tarde, te lo prometo.
-Dale, pero date prisa-le dije e hizo lo que me había dicho. 
Se pegó una ducha  y se vistió, no tardó más de cinco minutos. Paramos en mi casa y me cambié rápidamente, me hice una cola de caballo en el pelo, me cepillé los dientes y me eché perfume. Cogí la ropa del trabajo y todo lo necesario y salí como si llevara una bala en el culo. 

Peter condujo rápido y pude llegar bien al trabajo, además ya avisé de que llegaría un poco más tarde.
-Se que no fue una primera cita muy... normal por así decirlo-me dijo antes de bajar del auto- Pero me lo pasé en grande con vos, y me gustaría tener más así. Corriendo porque se nos hace tarde-dijo sonriendo y le cogí el rostro con las manos.
-Fue la mejor cita que tuve nunca, te lo prometo. Me divertí muchísimo y disfruté, y no me importa haber llegado tarde, porque valió la pena por la noche que pasamos. Aunque me levantara histérica hoy, te prometo que valió la pena. Gracias por esta cita, y por todo.
-Sos única Lali espósito-me dio un beso al que yo le respondí.-Se que no es el momento adecuado para decirte esto, pero me gustaría ponerle título a esto, estoy muy seguro de que es lo que quiero, si vos quieres...
-Me encantaría ser tu novia Pit-le corté
-Nunca me dijiste Pit-me dijo con una gran sonrisa-Me gusta mucho, y más me gusta que quieras ser mi novia-nos abrazamos- Entonces... ¿Hablamos después del trabajo novia? 
-Hablamos después novio-le dije sonriendo y abrí la puerta del auto para salir, pero me agarró del brazo.
-Te quiero
-Yo mucho más-y me arrimé para darle un pico, para después cerrar la puerta y entrar a mi trabajo. Sin duda el día no podía haber comenzado mejor. Estaba inmensamente feliz, pasé una noche increíble y estaba de novia con el chico al que quería, al que quería cada vez más y estaba segura de ello, y me moría de ganas de gritarlo a los cuatro vientos. Sabía que Peter era el mejor chico, y lo tenía yo.

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En el próximo capítulo le cuenta la verdad a Peter!!!!! Y aparece un nuevo fantasma, no se lo pueden perderrrr. Que tengan un lindo día!



sábado, 7 de septiembre de 2013

Capítulo 14



NOVELA: "SER DIFERENTE"
CAPÍTULO 14: "Primera cita"

Cuando llegué a casa de mi madre, mi familia me esperaba para comer. Nina cocinó mi comida favorita: puré de papas con milanesas en salsa. Nina cocinaba tan rico que estaba segura de que nunca probaría algo mejor. Comimos entre risas y charlas, como en los viejos tiempos. Cuando terminamos de comer nos sentamos a ver una película en los sofás, película elegida por mi hermano: Gru 2 mi villano favorito, aunque a los pocos minutos se quedó dormido en mi regazo. Mamá y yo observábamos la película, riéndonos con ella.
-Ma, tengo que contarte una cosa.
-Decime mi amor-me dijo mientras me observaba atentamente
-Hace unos días... conocí a un chico-le dije y me sonrió con dulzura- y bueno, nos comenzamos a gustar, y desde ayer estamos en algo. Probando... por así decirlo, no se puede decir que seamos novios todavía.
-¡Pero La eso es genial!-me dijo sin gritar demasiado por mi hermano- Me alegro mi vida-me achuchó
-¿Enserio te alegras?-y sentí un gran alivio al verla contenta por mí
-¿Y por qué no me iba a alegrar?-me dijo ahora con menos alegría-Sos mi hija, yo te quiero, ¿dudas de eso?
-No, no, no es eso mamá. Solo que... cuando él se entere de lo mío me va a ver con otros ojos, y no va a querer saber nada de mí. Y pensé que cuando te contara pensarías eso...
-Lali, mírame, yo sé que tienes miedo y lo entiendo, y se que parte de ese miedo te lo causé yo-iba a contestarle pero continuó hablando- Pero una cosa quiero que tengas clara, no pienses que yo no te aceptaba como eras o que te veía con otros ojos, yo siempre te amé igual ya lo sabes y ya te lo expliqué. Si tuve esa actitud con vos fue porque no me veía lo suficientemente fuerte para aceptar eso y enfrentarme, yo nunca tuve esa fortaleza tuya y de papá. Y cuando me di cuenta que vos sentías que no estaba con vos cambié, pero te juro que yo no me daba cuenta que te hacía sentir mal. Fui una cobarde en ese tema, y tu padre me lo dijo muchas veces. Y no sabes cuanto me arrepiento, ahora me doy cuenta de que no tenía por que tener miedo, es algo muy lindo lo que haces, pero nunca me detuve a verlo. A todo esto, quiero que sepas que en algún momento de tu vida vas a encontrar al hombre que te ame, que te ame y te acepte con todo, y que no le importe eso porque no es ningún defecto. Ser mala persona o rencorosa es un defecto, no lo tuyo. El hombre que consiga tu corazón será muy afortunado, porque sos hermosa por fuera y por dentro.
-Eso me dijo él-le dije sonriendo-Gracias ma, me alivia mucho que me digas todo esto-la abracé.
-Antes eras una chica segura y nunca dudaste de vos, quiero que sigas así, porque quien valga la pena será aquel que te quiera como sos, y que veas espíritus no va a impedirle estar con vos a nadie -dijo sin salir del abrazo. 

Pasé la tarde charlando con ella y con Nina y estando con mi hermano. Me encantaba estar con ellos. La charla con mi madre aumentó mucho mi seguridad y mi autoestima, pues aunque Cande me había dicho lo mismo, escucharlo de mi madre me dejó más tranquila. Estaba decidida a contárselo cuando llegara el momento, ya no me sentía con tanto miedo, sabía que mi madre tenía razón; el hombre adecuado será el que me acepte como soy, con todo.
Alrededor de las 7 me fui, ya que tenía una cita con Peter y todavía no sabía qué íbamos hacer ni que iba a ponerme. 
Me llamó y quedamos a las 21:30 en su casa. Gastón por otra parte me dijo de vernos sobre las 8 de la tarde, pero me negué y le puse una excusa. No tenía ganas de explicarle como estaban las cosas con Peter en ese momento.
No me quise arreglar demasiado, pero tampoco quería ir como cualquier día. Me puse unos leggins negros con una camiseta larga color granate encima. Me calcé unas plataformas negras chiquitas y tan sólo me puse algo de rimel.

Cuando llegué a casa de Peter toqué al timbre, esperando a que me abriera Agus como siempre hacía y que me invitara a pasar. Para mi sorpresa, esta vez fue Peter quien me abrió. Me recorrió con la mirada de arriba a bajo. Por mi parte, yo no podía apartar mis ojos de él. Estaba hermoso. Llevaba una camisa azul cielo con una americana negra. Sus pantalones oscuros le hacían un cuerpo muy lindo. Las zapatillas eran negras, con los cordones del color de la camisa. Llevaba su pelo corto peinado hacia arriba y tenía el rostro radiante. Sentí un cosquilleo cuando lo miré a los ojos. Me sentía como si me hubieran hipnotizado, sólo que también un poco tarada.

-¿Quieres entrar o prefieres quedarte ahí?-me preguntó con su linda sonrisa. Yo me reí, le di un pico y pasé.
Al poner un pie dentro de su casa me quedé asombrada. Había estado tan pendiente de Peter y de lo lindo que estaba que no me había dado cuenta de lo que había dentro. Me quedé congelada en el mismo lugar, sin moverme y observándolo todo.

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Muy pronto va a contarle todo a Peter! Que tengan un hermoso día:)

martes, 3 de septiembre de 2013

Capítulo 13




NOVELA: "SER DIFERENTE"
CAPÍTULO 13:"Qué hacer"

Al salir eso de mi boca, los dos mutuamente nos buscamos el rostro con las manos (ya que la luz estaba apagada), cuando por fin lo tuve enfrente y pude sentir su respiración, sin pensarlo demasiado lo besé. Poco a poco el beso fue convirtiéndose en un beso cálido, un beso del que no quería salir. Hasta ese momento no me había dado cuenta de cuánto deseaba a Peter. No era como besar a Gastón, me gustaba besarlo, pero besar a Peter era... tan único. Sentí cosas al besarlo, y no sabía que significaba eso, pero de algo estaba segura: Peter me gustaba, y me gustaba de verdad como hacía tiempo que no me gustaba nadie.
No quería parar, y con cada beso tenía ganas de más, hasta que Peter me paró.
-Lali...-dijo separándose 
-¿Qué pasa?
-No te voy a decir que no me muero de ganas de hacer el amor con vos, pero creo que no es ni el momento ni el lugar. Antes me hubiera acostado con vos sin pensarlo y sin importarme nada más, pero... me gustaría que fuera más especial. Can y Agus están en la habitación de al lado, no da...¿entendes?
-Tienes razón-y lo dije sinceramente, nada más pensar que hacía unas horas había estado con Gastón en esta misma cama... Peter era distinto, y por él sentía algo más. No quería que fuera de la misma manera.-Pero ahora no me puedo dormir, me cuesta creer un poco está situación-le dije y él sonrió.
-Me pasa lo mismo... y no tengo ganas de dormirme con vos acá. Contame más de vos, ¿Quieres que hablemos un rato?
-Me parece bien
-¿Tienes algún hobby o haces algo en tu tiempo libre?
-Bueno, no se si es un hobby pero me gusta mucho cantar y bailar cuando puedo. Y también me gusta irme a correr. Pero últimamente no hago nada de eso porque ando muy liada con el trabajo, y cuando tengo tiempo libre o quedo con mis amigos o voy a ver a mi familia. ¿Vos?
-A parte del fútbol y el rugby que ya sabes que me encantan, también me gusta salir a correr. Y... bueno, me gusta mucho cocinar.
-¿Posta?-le pregunté riendo, me parecía tan tierno...
-No te rías mala- y me acarició el pelo, ya que nos encontrábamos tumbados, él mirando hacia arriba y yo apoyada en su pecho.
-Me gusta que me digas esas cosas-le dije y nos dimos un pico- ¿Es igual de raro para vos que para mí?
-Muy. Todo fue tan deprisa, no pensé que te lo diría hoy, y que vos me dirías que yo también te gusto... es muy loco. Además..
-¿Qué te gusta de mí?-lo interrumpí
-¿Qué?
-Eso, que que te gusta de mí
-¿Físicamente quieres que te diga o de personalidad? Es que todo, no sé... sos igual de hermosa por fuera que por dentro, y creeme que no es poco
-No pude evitar sonreír como una tonta- Está bien, por fuera me puedo imaginar, pero ¿qué te llamó la atención de mi carácter? Más o menos soy una chica normal-y ese <<más o menos>> lo dije porque yo sabía que normal no era precisamente.
-Lo primero que me llamó la atención es que siempre estás sonriendo, y tienes una sonrisa muy linda, me fue imposible no fijarme- y volví a sonreír- Lo segundo, me dabas y me sigues dando mucha curiosidad, no se te veo como misteriosa, interesante... no se explicarlo, pero es como que me intrigas. Una tercera cosa también es que sos una mujer con mucha personalidad, con mucho carácter y eso me gusta, pero a la vez dócil. No sé Mariana, me traes loco... te daría mil razones más.-musitó y no pude evitar besarlo de nuevo. Era tan lindo, me hacía sentir tan bien... todavía no me lo creía.
Estuvimos hablando durante dos horas, hasta que decidimos dormir ya que era ya de madrugada y sino mañana no nos levantaríamos.

Me levanté por la mañana porque escuché la voz de Cande, estaba tan acostumbrada al silencio que me despertaba al mínimo ruído. Me quedé observando a Peter, observando como dormía. Me recordó a cuando acabó en mi cama y yo ni si quiera me acordaba de como llegamos ahí. Pero esta vez era distinto, y yo sentí como la felicidad recorría mi cuerpo por tener a Peter al lado. Intenté levantarme sin moverme demasiado para no despertarlo. Salí de la habitación y cerré la puerta detrás de mí. Cuando bajé al piso de abajo me encontré los ojos de Can y Agus observándome, me sonreían los dos.
-¿Durmieron juntos?-preguntó mi amiga
-Así es-dije yo con total naturalidad mientras me servía un café-no iba a dejar que durmiera en el sofá, es demasiado incómodo
-Ya...-sonrió ella con malicia
-¿Pero durmieron o se dedicaron a hacer otras cosas?-preguntó ahora Agus
-No nos acostamos Agus-ladee y escuchamos unos pasos en las escaleras
-Buen día-dijo Peter con una sonrisa
-Buen día-le respondimos los tres
-¿Les contaste ya?-me dijo Peter ya a mi lado, ya que antes de irnos a dormir quedamos en que ibamos a probar que tal nos iba, pero sin ninguna prisa.
-¿Contarnos que?-preguntaron los dos
-Yo... pensaba esperarme, la verdad.
-Oh-dijo con sorpresa-pensé que no tendrías problema en contarles, perdón Lali si metí la pata, yo...
-No, no-dije al observar su cara de apuro-Es decir, iba a contarles, pero no ya. Recién me levanté.
-¡¿Qué pasa?! ¡No seas mala amiga Lali, quiero saber! ¿No me digas que están...?-me preguntó Candela haciendo señas con las manos
-Asentí- Estamos en algo, intentando algo, pero no sabemos todavía muy bien el que.
Mi amiga pegó un grito y me abrazó
-Me alegro tanto Lali, te lo merecías tanto-me dijo susurrando para que los hombres no lo escucharan. Agus abrazó a Peter, y no hizo falta decirle nada, con una sonrisa cómplice se lo dijeron todo, así que imaginé que Agus ya sabía algo.-Pero sos una guacha-dijo ya elevando la voz-no me dijiste nada de que Peter te gustaba- y todos reímos
-Bueno, ahora que lo saben, buen día-me dijo Peter plantándome un beso y yo sonreí
-Ay, más tiernos

Estuvimos hablando un buen rato y riendo, Peter no dejaba de darme besos y yo a él, me sentía en una nube. Can no dejaba de mirarnos, todavía no se lo creía al igual que yo. Tras conversar un rato, los dos chicos me pidieron la computadora y se fueron a mi habitación para buscar una cosa en internet.

-Lali, estoy tan contenta por vos, te juro-me dijo abrazándome
-Yo también lo estoy, pero estoy asustada también amiga. ¿Qué va a pasar cuando le cuente lo que me pasa? ¿Cuándo le cuente que puedo ver a los espíritus? Vos y yo sabemos que va a pasar, que va a salir corriendo
-Mira Lali, que lo hiciera el imbécil de tu ex novio no quiere decir que lo vayan a hacer todos. Habrá alguien que te quiera como sos, que te quiera con eso, al igual que Gas y yo. Y dejame decirte que eso no es ningún inconveniente. Si se quieren, lo demás no importa. Está claro que al principio le va a impactar, como a nosotros, pero no va a dejarte si te quiere Lali.
-Me parece tan injusto por mi parte no haberle contado antes de empezar algo. Ya se que todavía no estamos en nada serio, y que ni si quiera sabemos si estamos bien así, pero le tendría que haber contado antes, para que sepa lo que hay.
-No, vos hiciste bien. ¿Qué crees que pasaría si le cuentas ahora? Ahora no te conoce, no sabe como sos. A ver, sabe que sos buena mina y que no te inventarías algo así, pero quiero decir que no le vas a contar antes de conocerse un poco más. Esperate una o dos semanas a ver como va, y si va bien le cuentas. Ahora relajate, y disfruta. Te lo mereces. No pienses ahora eso.
Y antes de que pudiera contestar bajaron los chicos riendo.
-Chicas, ¿Qué van a hacer hoy? ¿Les apetece comidita los cuatro?-dijo Agus besando a mi amiga
-Me encantaría pero quedé con mi familia para comer
-No importa-dijo Peter-otro día entonces. Agus si mi chica tiene comida familiar más vale que vayamos yendo para que pueda arreglarse tranquilamente- Sonaba tan bien <<mi chica>> de la boca de él, y más si <<su chica>> era yo. Sonreí, e incluso me recorrió un cosquilleo.
Recogieron todo y ya se estaban yendo, cuando Peter me cogió del brazo, pegándose a mí, y apartándome de nuestros amigos.
-Déjame recompensarte lo de ayer a la noche. Una cena, solos vos y yo, ¿Qué te parece? Esta noche.
-Pero mañana trabajamos...
-Ya se, pero te prometo que si vos quieres no me iré tarde. Dale pequeña, concédeme ese deseo porfi-y no pude resistirme.
-Está bien-le di un pico y él sonrió victorioso.

Me despedí de ellos y se marcharon. Me sentía tan feliz, pero tan asustada a la vez. No podía sacarme a Peter de la cabeza, y a como le contaría mi secreto. ¿Me dejaba llevar como me aconsejó mi amiga o le contaba antes de que pasara más tiempo? Esta noche estaríamos solos, tenía la oportunidad de contarle todo, y sería un "todo" o "nada". La cabeza me daba vueltas, y yo sólo quería estar con él.


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CHICAS MIL PERDONES POR ESTAR DESAPARECIDA ESTOS DÍAS, PERO TUVE UNOS PROBLEMITAS Y NO PUDE SUBIR, LES JURO QUE NO TUVE TIEMPO. SE LOS RECOMPENSARÉ EN CUANTO PUEDA. Gracias por bancarme, que pasen un hermoso día!





jueves, 29 de agosto de 2013

Capítulo 12



NOVELA: "SER DIFERENTE"
CAPÍTULO 12: "Dejar las cosas claras"

Gastón y yo nos vestimos. Él se puso un polo azul claro a juego con sus ojos y unos vaqueros oscuros. Se plantó un poco el pelo mojado y bajó a poner la mesa, quedaban unos 10 minutos para las 10. Yo me puse unos pantalones oscuros apretados, unas plataformas beis y una camisa negra con brillantes. Me delinee los ojos, me pasé el rimel, un poco de gloss y me puse perfume. Mientras me secaba el pelo no podía sacarme de la cabeza a Peter. Desde que durmió conmigo ya me rondaba por la cabeza, pero ahora era algo exagerado. Y estaba tan a gusto con él, estuve tan a gusto en su casa... No sabía que me pasaba ni que sentía, pero sí sabía algo: tenía muchas ganas de verlo. Llamaron al timbre. A los cinco minutos tenía a Can en la puerta del baño.
-¡Pero que lenta sos! Quedamos en tu casa y sos la que más tardas-me dijo y me abrazó. Ella llevaba un corto vestido morado, con unos tacones negros y el pelo atado atrás con dos trencitas por arriba y suelto por debajo.
-Que linda Can-le sonreí
-Vos no te quedas atrás amiga. Dale vamos que estarán por venir-y en ese momento tocaron al timbre.
-Vamos-le dije mientras guardaba el secador, dejándome el pelo algo húmedo.

Bajamos las escaleras y ahí estaban los tres varones. Peter llevaba una camisa blanca, estaba lindo. Miré en dirección a la mesa, ya estaba puesta.
-Miren eso, que dos mujeres más hermosas-dijo Gas sonriendo
Nosotras bajamos y saludamos.
-¿Es necesario que te pongas tan linda para salir?-le preguntó Agus a Can y ella sólo rió.
Pedimos la comida y estuvimos cenando tranquilos, charlando.
-Chicos-dijo Gas tras atender el móvil- siento decirles que no puedo salir con ustedes. No me acordé que mañana tenía unas fotos a primera hora de la mañana, recién me llamaron para recordármelo-dijo Gas-Quiero estar bien despierto, son importantes.
-Bueno no importa, lo primero es lo primero. Ojalá yo tuviera tanto trabajo-dijo Agus sonriéndole.

Un rato más tarde, Gas se despidió de todos y se fue.
Quitamos la mesa y dejamos todo en el fregadero.
-Chicos, ¿qué les parece si en media hora vamos al pub? descansemos un poco acá-dijo Peter mientras se tiraba en el sofáAgus y Can se sentaron en el otro. 
-Vení-me dijo Peter poniendo la mano en su pecho, en señal de que me apoyara ahí. Hice lo que me dijo, me tumbé estirando las piernas, apoyando mi cabeza en su pecho y él me puso la mano por encima. No podía estar más cómoda. Y él olía taaan bien.
-Hacen buena pareja-dijo Can sonriendo. Peter y yo nos miramos y sonreímos.

Estuvimos charlando sobre varias cosas.
-No, La, vos escuchame a mí. ¿Vos ves normal que cuando vaya yo tengan la cama sin hacer, calcetines sucios por ahí tirados, ropa que no van a ponerse en el suelo o amontonada en una silla? Y eso por no hablar de como huele
-Ey, ¿Qué queres? ¡Somos hombres! Además, ese es Peter, sabes que yo ordeno-dijo Agus
-Sí, ya... ordenas cuando sabes que voy a ir yo-y Can se dirigió a mí de nuevo-Muchas veces fuí sin avisar y no me dejaba entrar al cuarto. Ahora ya se por que era. Y la de Peter más de lo mismo
-Cállense-gruñó Peter- Querría ver yo tu habitación
-Es desordenada-dijimos Agus y yo a la vez y todos menos Can reímos
En un momento de la conversación me di cuenta que Peter llevaba un rato acariciándome el pelo.
-Chicos, hora de irse-dijo Agus.
-Uff, ¡que pocas ganas! con el frío que hace-dijo Peter
-Mal-dije yo y lo miré- ¿Por qué no nos quedamos acá y charlamos o vemos una peli?-Estaba tan cómoda que me hubiera gustado que se parara el tiempo en ese instante, no me hacía falta nada más.
-Dale, yo también voto por eso-dijo Can mirando a Agus.
-Está bien, si prefieren-dijo Agus levantando las manos.
-¿Qué peli les apetece ver? Todas las que tengo están ahí-dije señalando un armarito que había al lado de la televisión
-Wow, te gusta el cine eh-dijo Peter levantándose y maldije haber abierto la boca. Se puso a observar todas las películas. -¿Qué les parece una de miedo?
-¡Sí!-dije yo entusiasmada  y Peter y yo chocamos las palmas.
-¡No! Yo no quiero ¡no!-dijo Can
-Dale pequeña, si yo te cuido-le dijo Agus-Luego dormimos juntos y yo te protejo
-Bueno-sonrió cual nena chica- dale, está bien

Peter metió la película en el reproductor de dvd y volvió al sofá conmigo.
-No sabía que te gustaban tanto las de miedo, tienes un montón
-Me encantan-le dije sonriendo
-A mi también-sonreí-¿Y las viste todas las que tienes ahí?
-Sí, pero algunas hace mucho, ¿Cuál pusiste?
-Pesadilla en Elm Street, me encantan esas.
-Genial, ahora también me dará miedo dormirme por si me aparece Freddy Krueger en las pesadillas
-Shhh, ya va-dije para que callara y Peter me hizo señas de nuevo para que me apoyara en su pecho. Yo sonreí.

Comenzamos a ver la película tranquilamente, había trozos en los que Can chillaba como si la estuvieran matando a ella, y en los que a mí de verdad me entraba miedo. No me importó lo que pensaran ninguno de los tres y me agarré por el costado a Peter. Pude observar que él esbozó una sonrisa y después me pasó la mano por encima del cuerpo. 
Cuando terminó la película, Can nos dedicó a los tres una serie de "insultos" por haber puesto esa película. Me levanté a sacarla del dvd y me quedé observando la ventana.
-¡Dios mío!- dije y Can gritó
-¡¿Qué?!-preguntó agarrada a Agus.
-¡Como llueve!-Y Peter y Agustín rieron
-No trajimos auto, habrá que pedir un taxi-dijo Peter
-Sí, que además hace mucho frío-dijo Agus
-¿Quieren quedarse acá? Digo, así se van cara al día que no lloverá... lo que quieran.
-¡Sí, sí! ¡Todos acá, que divertido!-dijo mi amiga
-¿No querrás que nos quedemos porque tienes miedo de dormir sola, no?- me dijo Pit divertido y los cuatro reímos
-No, no es por eso
-Dale, nos quedamos-dijo Agus y sonreí

Les indiqué la habitación de invitados a la parejita, que tenía una cama de matrimonio y se subieron a "dormir".
-No tienes otra habitación de invitados ¿no?-me preguntó Peter
-No
-Bueno, pues dame unas mantas y me acuesto acá, en el sofá-Yo fruncí el ceño
-No vas a dormir en el sofá
-No voy a dejar que duermas vos en el sofá en tu propia casa
-Tampoco yo voy a dormir en el sofá
-¿Quieres que duerma con vos?-preguntó sorprendido
-No te voy a dejar acá abajo con el frio que hace hoy. Además ese sofá no es cómodo para dormir, y al fin y al cabo vos y yo ya dormimos juntos ¿no?- le dije y me sonrió ampliamente.-¿Quieres que subamos ya o nos quedamos un rato más viendo la tele?
-Si vamos a estar juntos igualmente arriba, entonces subamos.

Una vez arriba, cogí mi pijama y mis cosas y me fuí al baño a cambiarme.
Me desmaquillé, me cepillé los dientes y me puse el pijama, hoy me dejé el corpiño, ya que no dormía sola. Volví a la habitación y Peter ya estaba metido en la cama, tapado hasta la mitad del pecho.
-Espero que no te importe que duerma en ropa interior, en mi casa yo duermo así y no tengo más ropa acá...
-Tranquilo-le sonreí y me metí en la cama con cautela. Una vez tumbada apagué la luz, y los dos nos quedamos en silencio, mirando el techo y sin saber mucho que decir.
-¿Lali?
-Sí
-Me gustas mucho-dijo rápido y sin rodeos y el corazón comenzó a bombearme a mil por hora, sientiendo muchas cosquillas en el estómago. Iba a contestar cuando continuó hablando.- Creo que.. si no te lo digo ahora, no te lo diré. En el pub, cuando te conocí ya me llamaste la atención como mujer y cuando chapamos me encantaste. Conforme te fui conociendo me gustaste más. Me hubiera gustado que lo tuyo y lo mío hubiera ido igual de bien que lo de Agustín y Candela, que desde el primer día ya se dejaron las cosas claras. Pienso que ya tengo edad para andarme sin pavadas y sin rodeos, para decir las cosas como son. Y se que diciéndote esto me estoy arriesgando a dormir en la calle-dijo y se rió. Noté que era una risa nerviosa- Pero no puedo estar acostado a tu lado como si nada, teniéndote a centímetros y no diciéndotelo. Estoy muy a gusto contigo siempre Lali, y me gustaría saber que sientes vos por mí.

-Peter...-le dije intentando asimilar todo lo que me había dicho- vos también me gustas, y hasta hoy no me había dado cuenta de cuánto. 

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Inma, mira lo que respondí a tu comentario en la antigua entrada de mi blog:)
Y a mi amiga de casijuegosca.blogspot.com, decirte que hoy escucho la canción que me pasaste y más tarde te digo. Gracias por las firmas y que tengan lindo día!